{"id":449,"date":"2020-10-03T11:25:35","date_gmt":"2020-10-03T15:25:35","guid":{"rendered":"http:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/?p=449"},"modified":"2026-05-07T22:18:06","modified_gmt":"2026-05-08T02:18:06","slug":"texto-12-estudio-a-la-epistola-de-jacobo-la-palabra-de-dios-y-el-cristiano-121-25","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/?p=449","title":{"rendered":"(Texto) 12. Estudio a la ep\u00edstola de Jacobo \u2013 La Palabra de Dios y el cristiano (1:21-25)."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Debemos dar gracias al Se\u00f1or por permitirnos considerar detenidamente esta ep\u00edstola. Hemos tratado diversos temas y asuntos que se han presentado a medida que leemos. Todos estos han sido temas importantes. El Se\u00f1or nos ha hablado al coraz\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Vamos a abrir nuestras Biblias de inmediato en la ep\u00edstola de Jacobo, cap\u00edtulo 1, leeremos desde el vers\u00edculo 21 al 25, donde se nos dice:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201c<sup>21<\/sup> Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas. <sup>22<\/sup> Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, enga\u00f1\u00e1ndoos a vosotros mismos. <sup>23<\/sup> Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, \u00e9ste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. <sup>24<\/sup> Porque \u00e9l se considera a s\u00ed mismo, y se va, y luego olvida c\u00f3mo era. <sup>25<\/sup> Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, \u00e9ste ser\u00e1 bienaventurado en lo que hace.\u201d<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">LA MANSEDUMBRE Y EL CORAZ\u00d3N.<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El cap\u00edtulo anterior lo finalizamos hablando acerca de la Palabra de Dios y consideramos que, de acuerdo con lo que el Esp\u00edritu Santo condujo a Jacobo a escribir, la Palabra puede salvar nuestras almas. En los vers\u00edculos le\u00eddos recientemente, podemos darnos cuenta de que el tema sigue siendo la Palabra de Dios y, lo que podemos observar, es que para tratar con la Palabra nosotros debemos tener presente algunas cosas al momento de o\u00edrla o leerla.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Lo primero que haremos, es recordar que la Palabra del Se\u00f1or no la podemos recibir con un coraz\u00f3n soberbio y rebelde. El vers\u00edculo 21, que tambi\u00e9n consideramos en el cap\u00edtulo que precede, nos dice:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201c&#8230;recibid con mansedumbre la palabra implantada&#8230;\u201d<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">La palabra que se tradujo \u201c<em>mansedumbre<\/em>\u201d es \u03c0\u03c1\u03b1\u03b0\u03c4\u03b7\u03c4\u03b9 (gr. <em>pra\u00fateti<\/em>). En otras versiones fue traducida como \u201c<em>humildad<\/em>\u201d<a style=\"color: #000000;\" href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> y consiste no solo en una actitud externa, como quien camina con la cabeza agachada, sino que involucra una actitud del coraz\u00f3n. Para lograr esto \u2013como hemos visto\u2013 el Se\u00f1or nos lleva al desierto para tratar con nosotros y para formar el coraz\u00f3n adecuado. Todo esto debido a que \u00c9l resiste al soberbio, pero a los humildes da gracia (Stgo. 4:6; 1P. 5:5).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Hemos dicho que la m\u00e1s grande bendici\u00f3n es que se nos revele el Hijo, pero para que esto ocurra, aparte de los tratos necesitamos que la Palabra abunde en nosotros. Es as\u00ed como comprendemos que al humillarnos y tratarnos, el Se\u00f1or est\u00e1 preparando nuestro coraz\u00f3n para que sea adecuado para la Palabra. Porque es necesario que la Palabra sea recibida con mansedumbre, que es la humildad de coraz\u00f3n, la humildad formada en nosotros por los tratos de Dios. Lo que tiene que ver con una actitud humilde en la presencia de Dios, un coraz\u00f3n adecuado para \u00c9l; pues, para Dios es important\u00edsimo el coraz\u00f3n que tenemos en Su presencia, incluso m\u00e1s que lo exterior. Mire lo que en 1<sup>a <\/sup>Samuel 16:7 se nos dice de Dios al respecto:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201cY Jehov\u00e1 respondi\u00f3 a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehov\u00e1 no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que est\u00e1 delante de sus ojos, pero Jehov\u00e1 mira el coraz\u00f3n.\u201d<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00a1Qu\u00e9 importante es el coraz\u00f3n delante de Dios! Mis hermanos, seg\u00fan el Esp\u00edritu Santo por mano de Jacobo, el coraz\u00f3n adecuado es el humillado, el manso, el humilde y nadie tiene semejante coraz\u00f3n si no es tratado por Dios en el desierto. Y nadie tiene ese coraz\u00f3n de una vez por todas, sino progresivamente. Porque todos somos soberbios. Romanos 3:18 deja en claro el estado general del ser humano en Ad\u00e1n. Dice:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201cNo hay temor de Dios delante de sus ojos.\u201d<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">En la versi\u00f3n Dios Habla Hoy, se traduce:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201cJam\u00e1s tienen presente que hay que temer a Dios\u201d.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00bfNo es esto soberbia? Claro que s\u00ed. Y Dios no nos calumnia, Su Palabra no nos calumnia, sino que todos en Ad\u00e1n somos as\u00ed. Si alguno piensa que esto no aplica a \u00e9l est\u00e1 equivocado, necesita conocerse y tener presente que corre el riesgo de ser enga\u00f1ado. Sepa tal persona que Dios no miente. Si no cree esto y es un hijo de Dios genuino, entonces nuestro buen Padre se lo ense\u00f1ar\u00e1. Tendr\u00e1 que aprender esta important\u00edsima lecci\u00f3n, la cual provoca desconfianza de uno mismo, dependencia a Dios y confianza en \u00c9l.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Entonces tenemos aqu\u00ed un gran consejo. Jacobo nos est\u00e1 ense\u00f1ando por el Esp\u00edritu respecto a la forma que recibimos y tratamos con la Palabra de Dios, el coraz\u00f3n correcto con el que hemos de recibirla. Es importante para el cristiano determinar honestamente con qu\u00e9 coraz\u00f3n se acerca a la Palabra. \u00bfDejo a la Palabra hablar a mi coraz\u00f3n? \u00bfLa recibo con mansedumbre o con rebeld\u00eda? \u00bfLa leo o escucho con un coraz\u00f3n humilde o soberbio? Recuerde que debemos ser honestos con el Se\u00f1or y no se olvide que lidiamos con una naturaleza ca\u00edda; por ende, si nos damos cuenta que estamos resistiendo la Palabra debemos pedir ayuda al Se\u00f1or.<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">HONESTIDAD AL RECIBIR.<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El hermano Watchman Nee tuvo formaci\u00f3n directa, en lo espiritual, de una hermana llamada Margaret Barber<a style=\"color: #000000;\" href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. Una hermana de vida cristiana muy profunda. Un d\u00eda el hermano la fue a ver y la escuch\u00f3 orando. Su oraci\u00f3n llam\u00f3 la atenci\u00f3n del hermano Nee. La hermana le dec\u00eda al Se\u00f1or que lo que \u00c9l quer\u00eda en ese momento para ella no le gustaba, pero que no desistiera de aquello, sino que la esperara, hasta que ella tambi\u00e9n quisiera. Esto proviene de alguien que se relacion\u00f3 y profundiz\u00f3 en el conocimiento pr\u00e1ctico del Se\u00f1or. No era soberbia, era honestidad y humildad:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201cSe\u00f1or, confieso que no me gusta, \u00a1pero no disminuyas tus demandas! \u00a1Espera, Se\u00f1or, y yo te lo rendir\u00e9 a Ti!\u201d (Kinnear, 1995, pp. 50-51).<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Ahora bien, esto no quiere decir que debemos aceptar todo sin examinar. Claro que no. Las mismas Escrituras nos ense\u00f1an la importancia de examinar (1Tes. 5:21), de discernir (1Cor. 2:14; 11:29), de probar lo que se nos dice (1Jn. 4:1; Ap. 2:2). Esto aplica a todo lo que hacemos, leemos u o\u00edmos. El tema es que una vez que concluimos que algo es genuinamente del Se\u00f1or, con una actitud humilde de coraz\u00f3n lo recibamos; y si nos vemos estorbados por algo que pensamos o sentimos, entonces vayamos con honestidad y humildad al Se\u00f1or, pidiendo Su ayuda y confesando delante de \u00c9l lo que nos est\u00e1 pasando. Que el Se\u00f1or nos ayude a que recibamos aquello que \u00c9l nos ense\u00f1a con mansedumbre; porque puede que resistamos al Se\u00f1or aun sabiendo que algo es genuino, que nos resistamos a Su verdad no aceptando Su Palabra, rebel\u00e1ndonos y endureciendo nuestro coraz\u00f3n.<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">LA SOBERBIA AL O\u00cdR.<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Algunos de nosotros, abrazando la soberbia al o\u00edr la Palabra del Se\u00f1or, hemos respondido muchas veces con un arrogante \u2018s\u00ed, ya s\u00e9\u2019, resistiendo la Palabra y no recibi\u00e9ndola. A veces, cegados por el amor propio y ofendidos por la verdad, se resiste al Esp\u00edritu Santo y la Palabra de Dios. Pero recuerde usted que el Se\u00f1or jam\u00e1s nos calumnia y siempre quiere decirnos la verdad para hacernos libres (Jn. 8:31-32). Y esto es querer nuestro bien, porque nuestro bien es Cristo y sabemos que Cristo es la Verdad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Tambi\u00e9n sabemos que Cristo es la Verdad que nos comunica y revela la Palabra y, al conocerlo, se nos va mostrando tambi\u00e9n c\u00f3mo somos nosotros. Esto es bueno para nosotros. No obstante, mientras nos resistimos a la Palabra, a la verdad de Dios, nos hacemos buscadores de nuestro mal;\u00a0 pues resistimos los tratos del Se\u00f1or en nosotros por amar lo que somos en Ad\u00e1n, por esclavizarnos a esta naturaleza ca\u00edda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Saben, he o\u00eddo a hermanos decir: \u2018As\u00ed soy yo, no voy a cambiar y tienen que amarme as\u00ed\u2019. Eso de que no van a cambiar es verdad, por s\u00ed mismos nunca cambiar\u00e1n; pero el asunto de que tenemos que amarlos as\u00ed es mero humanismo. Presten atenci\u00f3n a lo siguiente: Dios no ama la imagen ca\u00edda en nosotros, Dios aborrece esa imagen y es por eso por lo que la juzga y la ha juzgado duramente en Cristo. Dios nos tratar\u00e1 para desintoxicarnos de Ad\u00e1n, nos quebrantar\u00e1 en el desierto, para que nos desprendamos de esa naturaleza ca\u00edda, porque somos testarudos y soberbios. Dios quiere tener cabida en nuestro coraz\u00f3n y para esto, lo primero que realizar\u00e1 ser\u00e1 echar fuera los cachivaches de Ad\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Es un hecho que el Esp\u00edritu de Dios se ha unido a nuestro esp\u00edritu inseparablemente en la regeneraci\u00f3n (Ez. 36:26-27; 1Cor. 6:17). Pero el Se\u00f1or no solo quiere estar unido a nuestro esp\u00edritu, sino habitar por la fe en nuestro coraz\u00f3n (Ef. 3:14-19). El Se\u00f1or quiere ocupar toda la casa, llenarlo todo en nosotros. Para esto, la Palabra ha de tener cabida, ha de ser recibida con mansedumbre y los tratos del Se\u00f1or, nos ayudar\u00e1n a esto. Porque \u00c9l es Bueno y jam\u00e1s querr\u00e1 nuestro mal. Porque Dios ha pensado lo mejor para nosotros, que es Cristo en nosotros la esperanza de gloria (Col. 1:26-28).\u00a0 Debemos aprender, mis hermanos, a recibir la Palabra de Dios con un coraz\u00f3n adecuado.<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">LA IMPORTANCIA DE LA PALABRA DE DIOS.<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">El tema de la Palabra de Dios es important\u00edsimo. A menudo vemos a los hombres imp\u00edos intentando desacreditar la Palabra del Se\u00f1or. Lamentable, debemos se\u00f1alar que tambi\u00e9n vemos a hermanos menospreciando las Escrituras. Cristianos que dicen que es m\u00e1s importante el partimiento del pan, y que podr\u00eda faltar la Palabra, pero la mesa nunca. \u00a1Pero qu\u00e9 pensamiento es este! Si no hay Palabra, \u00bfc\u00f3mo valorar\u00e1s y entender\u00e1s el partimiento del pan? No hay partimiento del pan, no hay comuni\u00f3n en el cuerpo y en la sangre, si primero no hemos recibido la Palabra de Dios. No voy a decir que el partimiento del pan no tiene importancia, porque ser\u00eda una mentira y tambi\u00e9n caer\u00eda en el mismo error que intentamos refutar; pero s\u00ed voy a decir que la Palabra de Dios es fundamental para tener comuni\u00f3n unos con otros, para el partimiento del pan y para las oraciones (Hch. 2:42).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Es por la Palabra que tenemos fe, es por la Palabra que tenemos comuni\u00f3n con nuestros hermanos, es por la Palabra que entendemos el partimiento del pan y es por la Palabra que entendemos c\u00f3mo orar. Es por medio de la Palabra y el Esp\u00edritu que hemos nacido de nuevo (Stgo. 1:18; Jn. 3), que al creerla hemos llegado a ser salvos, a ser hijos y en la que somos santificados (Jn. 17:17).<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">LA PALABRA COMO ESPEJO: IGNORARLA O MEDITARLA.<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Jacobo entend\u00eda por el Esp\u00edritu esto muy bien, por lo que explic\u00f3 a\u00fan m\u00e1s el asunto de recibir la Palabra con mansedumbre. Jacobo nos dice:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201c<sup>22<\/sup> Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, enga\u00f1\u00e1ndoos a vosotros mismos. <sup>23<\/sup> Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, \u00e9ste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. <sup>24<\/sup> Porque \u00e9l se considera a s\u00ed mismo, y se va, y luego olvida c\u00f3mo era. <sup>25 <\/sup>Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, \u00e9ste ser\u00e1 bienaventurado en lo que hace.\u201d<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Si la Palabra realmente se ha recibido con mansedumbre, si ha tenido realmente cabida en nuestro coraz\u00f3n, entonces la Palabra nos mover\u00e1. Un cristiano que se mueve por la fe es uno que ha recibido y cre\u00eddo a la Palabra. Si la Palabra ha tenido cabida en nuestro coraz\u00f3n, si ha sido recibida, entonces ella tendr\u00e1 fruto (Is. 55:11). Jacobo nos deja claro que recibir la Palabra provoca una vida cristiana activa en cuanto a lo recibido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Es importante entender que siempre hay cosas que se muestran como fruto de la Palabra. Digo esto porque no se trata de fabricar cosas, sino que se trata de dejar que la Palabra provoque en nosotros lo que quiera Dios. No nos hagamos expectativas, sino que, m\u00e1s bien, dejemos humildemente que la Palabra encuentre lugar en nosotros. Y la mejor manera de permitirle fructificar en nuestro coraz\u00f3n, es meditando en lo recibido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Jacobo hace un contraste entre los oidores y los hacedores. El simple oidor aparenta recibir la Palabra, cuando realmente no ha prestado atenci\u00f3n y esto lo lleva a enga\u00f1arse a s\u00ed mismo. De esto debemos cuidarnos y ser honestos, es mejor decirle a un hermano: \u2018Por favor, ahora no me hables y ora por m\u00ed para que el Se\u00f1or me ayude a o\u00edr\u2019, que mover la cabeza asintiendo, cuando solo estamos haciendo creer a los hermanos que estamos oyendo. Nos enga\u00f1amos a nosotros mismos haciendo esto, pues los frutos de la Palabra mostrar\u00e1n si realmente hemos cre\u00eddo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Ojo con esto: no son frutos nuestros los que han de ser dados, sino frutos de la Palabra en nosotros. No se pueden fabricar, sino que naturalmente la Palabra va creciendo en nosotros, dando fruto, debido a la fe y el coraz\u00f3n adecuado con el cual la recibimos. Si usted lee Lucas 8, en la par\u00e1bola del sembrador podr\u00e1 notar que la semilla es la Palabra del Se\u00f1or (Lc. 8:11). Y es la semilla que, dependiendo del tipo de suelo en el que cae, da fruto. Es la semilla la que germina y da fruto en el suelo adecuado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Luego, Jacobo dice algo que muestra lo que debemos procurar cuando realmente recibimos la Palabra del Se\u00f1or en el coraz\u00f3n. Parte la idea dici\u00e9ndonos que:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201csi alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, \u00e9ste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural\u201d<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Esto es algo que la Palabra hace y venimos diciendo desde el cap\u00edtulo anterior. La Palabra es como un espejo. En ella vemos lo que somos y la profundidad de nuestra corrupci\u00f3n. La Palabra nos muestra lo que Dios ve en nosotros, en nuestra naturaleza. Uno delante de un espejo puede ser superficial o detallista. Hay mucho que ver en un espejo, pero tambi\u00e9n puede ser que no le tomemos en serio o que cerremos los ojos delante de este, porque no nos gusta lo que vemos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Despu\u00e9s Jacobo nos dice que:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201c\u00e9l se considera a s\u00ed mismo, y se va, y luego olvida c\u00f3mo era\u201d<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Con esto muestra el caso de no tomar en serio la Palabra, que es no recibirla, este es el oidor olvidadizo. La Palabra entra por nuestros o\u00eddos, pero nosotros la dejamos ir, no la atendemos. Jacobo compara esta pr\u00e1ctica con un hombre que ve su reflejo en el espejo, pero luego se olvida de lo que vio. Esto es no poner atenci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Mis hermanos, aqu\u00ed hay algo importante que aprender. La Palabra \u00abobediencia\u00bb tiene relaci\u00f3n con el o\u00edr. El diccionario Strong<a style=\"color: #000000;\" href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> dice acerca de la obediencia que es \u201cescuchar con atenci\u00f3n\u201d, entre otras cosas. Esto es semejante al que se mira al espejo y con atenci\u00f3n reflexiona sobre lo que ve. Contrario a esto, es aquel que se mira y se va sin prestar atenci\u00f3n. Este es el oidor olvidadizo, alguien que no presta atenci\u00f3n a la Palabra de Dios. Ella est\u00e1 comunic\u00e1ndonos verdad, pero se menosprecia. A veces el menosprecio viene de no o\u00edr lo que nos agrada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Conozco personas que no les gusta su cuerpo, van a comprar una camisa y cuando se ven en el espejo del probador, se duelen al ver los kilos de m\u00e1s y sufren al ver la grasa abdominal que se deja ver. Salen con rabia del probador. Recuerdan el cuerpo que ten\u00edan de j\u00f3venes y se lamentan, hasta se entristecen por esto. Semejante a estos son aquellos que nos les gusta lo que la Palabra les muestra de s\u00ed mismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u00bfHan o\u00eddo lo de la doctrina de la prosperidad? Miles de personas se amontonan a o\u00edr a estos \u2018pastores\u2019 que les predican de bienes, prosperidad y \u00e9xito. No son personas de las que debamos lamentarnos, pues ellos mismos han ido en pos de ellos, pues les agrada lo que oyen,\u00a0 algo que 2\u00aa Timoteo 4:3 profetiza:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201cPorque vendr\u00e1 tiempo cuando no sufrir\u00e1n la sana doctrina, sino que teniendo comez\u00f3n de o\u00edr, se amontonar\u00e1n maestros conforme a sus propias concupiscencias\u201d<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Personas que resisten la verdad que se les muestra y prefieren cambiarla por la mentira; porque no les gusta lo que ven y la realidad de todo esto. Les interesa aquello que satisface sus deseos, sus intereses; pero hablar de cosas como la cruz, como la prueba, no, eso no. Hace alg\u00fan tiempo vi una entrevista que le realizaron a un predicador de la prosperidad y autoayuda. En la entrevista se le dice que en uno de sus libros no mencion\u00f3 siquiera una sola vez el nombre del Se\u00f1or Jes\u00fas. El tipo abord\u00f3 el tema mostr\u00e1ndole al entrevistador la \u2018ayuda\u2019 que las personas le dec\u00edan recibir de sus sermones, de su positivismo, y hasta llor\u00f3 por esto. El entrevistador, no entendiendo su llanto, le pregunt\u00f3 qu\u00e9 estaba pasando, que lo ayudara a entender las l\u00e1grimas. El tipo le dijo que se sent\u00eda tan humilde por el \u00e9xito de ayudar personas. Pero hermanos, sin mencionar a Cristo, sin la cruz, sin la prueba, solo decir lo que se quiere o\u00edr. No es solo un problema de aquel predicador, sino de aquellos que lo oyen. Todas esas personas oyen lo que quieren y en ese espejo se quieren quedar, pero no es un espejo limpio, est\u00e1 coloreado por ellos mismos, pues ven lo que quieren ver.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Debemos saber que el Se\u00f1or quiere que pongamos atenci\u00f3n a la Palabra de Dios: pura, verdadera, a veces dura, a veces consoladora, un espejo limpio que muestra lo que Dios quiere que veas y no lo que t\u00fa quieres ver. Jacobo, acerca de los que ponen atenci\u00f3n de lo que ven, dice:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">\u201cMas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, \u00e9ste ser\u00e1 bienaventurado en lo que hace.\u201d (Stgo. 1:25).<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Abramos nuestro coraz\u00f3n, hermanos. El Esp\u00edritu Santo nos est\u00e1 aconsejando por las Escrituras. Debemos mirar al espejo de Dios, que es Su Palabra, y mirarlo atentamente. Lo que \u00c9l nos dice, aunque nos duela, nos ofenda, ser\u00e1 de provecho. Y luego de esto, luego de prestarle atenci\u00f3n no la olvidemos, sino que meditemos en ella. Reflexionemos en la Palabra. Perseverar en la Palabra y no olvidarla, es ser personas que la reflexionan; personas que, unos a otros, se la comparten para meditarla juntos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Siempre que el Se\u00f1or nos dice una dura verdad, nos est\u00e1 abriendo la puerta para ser libres de nosotros mismos y poder conocerle m\u00e1s. Que el Se\u00f1or nos ayude a que, mir\u00e1ndonos al espejo, podamos recibir el que \u2018estamos gorditos\u2019, que \u2018debemos bajar de peso\u2019, que \u2018tenemos la cara sucia\u2019, que \u2018estamos desordenados en la alimentaci\u00f3n\u2019, que \u2018tenemos sucia la nariz\u2019, etc\u00e9tera. Ustedes entender\u00e1n que estoy hablando en lenguaje figurado. Solo viendo lo que somos podemos pedir y recibir ayuda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\">Que el Se\u00f1or nos ayude a aprender lo que es meditar en Su Palabra. Que nos ayude a reflexionar en ella, a compartir lo que nos ha edificado y confrontado. Que nos ensanche el coraz\u00f3n y no nos permita estrecharnos. Am\u00e9n.<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><a style=\"color: #000000;\" href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Dios Habla Hoy, La Biblia de las Am\u00e9ricas, Nueva Versi\u00f3n Internacional, entre otras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><a style=\"color: #000000;\" href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Kinnear, A. I. (1995). <em>La vida de Nee To-Sheng<\/em>. Michigan: Portavoz.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #000000;\"><a style=\"color: #000000;\" href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Strong, J. (2003). <em>Nueva Concordancia Strong Exhaustiva<\/em>. Nashville, TN: Grupo Nelson.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Debemos dar gracias al Se\u00f1or por permitirnos considerar detenidamente esta ep\u00edstola. Hemos tratado diversos temas y asuntos que se han presentado a medida que leemos. 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