{"id":444,"date":"2020-10-03T11:17:59","date_gmt":"2020-10-03T15:17:59","guid":{"rendered":"http:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/?p=444"},"modified":"2026-05-06T17:08:36","modified_gmt":"2026-05-06T21:08:36","slug":"texto-11-estudio-a-la-epistola-de-jacobo-prontos-para-oir-tardos-para-hablar-y-para-airarse-119-21","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/?p=444","title":{"rendered":"(Texto) 11. Estudio a la ep\u00edstola de Jacobo \u2013 Prontos para o\u00edr, tardos para hablar y para airarse (1:19-21)."},"content":{"rendered":"<p><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Doy gracias al Se\u00f1or por permitirnos continuar con este estudio. Al ir leyendo la ep\u00edstola de Jacobo hemos ido tocando diferentes temas, doctrinales y de la vida cristiana, de importancia para todos. Ahora seguiremos avanzando y vamos a leer el cap\u00edtulo 1, verso 19 al 21:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<sup>19<\/sup> Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para o\u00edr, tardo para hablar, tardo para airarse; <sup>20<\/sup> porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios. <sup>21<\/sup> Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.\u201d<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del p\u00e1rrafo que acabamos de leer, el vers\u00edculo 19 es la s\u00edntesis de todo lo que se va a tratar en los versos restantes.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">AMADOS HERMANOS.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo primero que consideraremos es que Jacobo les est\u00e1 escribiendo a hermanos, a \u201c<em>amados hermanos<\/em>\u201d. Una cosa que debemos considerar es que cada tema que tratamos, cada palabra que se dice en la iglesia, cada correcci\u00f3n, o ense\u00f1anza, entre otras cosas, lo hacemos a quienes son \u00abamados hermanos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El calificativo \u201c<em>amado<\/em>\u201d no es algo que provenga de nuestras emociones o de la simpat\u00eda que tengamos por algunos, sino que este adjetivo proviene del hecho que todos nuestros hermanos han sido amados por Dios. Es Dios el que los ha amado, este es el peso y valor que cada hermano tiene, por eso somos \u201c<em>amados hermanos<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cabe se\u00f1alar que cuando decimos \u201c<em>hermanos<\/em>\u201d no se est\u00e1 excluyendo a las hermanas, pues est\u00e1n impl\u00edcitas. En el castellano, el plural en masculino implica ambos sexos. Es un plural masculino inclusivo. La \u00fanica raz\u00f3n por la que se diferencian sexos en un escrito o discurso es cuando son palabras distintas, por ejemplo, \u2018damas y caballeros\u2019, por lo que decir \u2018hermanos y hermanas\u2019 no es correcto, pues al decir \u2018hermanos\u2019 en plural, est\u00e1n impl\u00edcitos ambos sexos.\u00a0 En el griego del Nuevo Testamento ocurre lo mismo, normalmente se utiliza el plural masculino cuando se dirige o se refiere a personas en general (sin distinci\u00f3n de sexos)<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dec\u00edamos, entonces, que el calificativo \u00abamado\u00bb que tiene cada hermano es primeramente porque ha sido amado por Dios. Y el amor de Dios por ese hermano, al igual que por m\u00ed, lleg\u00f3 a grados infinitos al ser Su propio Hijo quien vino para salvarnos, para rescatarnos, para redimirnos. Es por esto por lo que, aunque en mi carne alg\u00fan hermano no me pudiera simpatizar, aquel es un \u00abamado hermano\u00bb porque el adjetivo no proviene de mis emociones por \u00e9l, o de mi simpat\u00eda por \u00e9l, sino del amor de Dios mostrado en Su Hijo (Ro. 5:8). Por eso debemos tratar a los hermanos con respeto, sabi\u00e9ndonos amados por el Se\u00f1or. Debemos pensar as\u00ed: \u2018Mi hermano es un hijo amado por Dios en Cristo\u2019, y de esa manera tratarlo. Esto es un asunto muy serio, pues al no considerar esto muchas veces viene disciplina del Se\u00f1or a Sus hijos. Perm\u00edtanme leerles un pasaje que se encuentra en Mateo 5:22, y que dice:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cPero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, ser\u00e1 culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio<sup>[<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>]<\/sup>, a su hermano, ser\u00e1 culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo<sup>[<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>]<\/sup>, quedar\u00e1 expuesto al infierno de fuego.\u201d (Corchetes a\u00f1adidos por el autor).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta es una advertencia del Se\u00f1or Jes\u00fas. Si se dan cuenta, por el solo hecho de enfurecerme<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> contra mi hermano, quedo expuesto a juicio. Y para qu\u00e9 hablar de tratarlo mal, esto puede llevarnos a que seamos disciplinados por el Se\u00f1or. Cabe se\u00f1alar que de ninguna manera estoy afirmando que la salvaci\u00f3n se pueda perder, sino que Dios como Padre disciplina a Sus hijos (Heb. 12:4-11). Ahora, \u00bfpor qu\u00e9 es tan serio el enojo y maltrato hacia los hermanos? Porque Dios los ha amado en Su Hijo. El valor del amor de Dios por nuestros hermanos es el valor que tiene el Hijo eterno delante de Dios. Romanos 5:8 nos dice:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cMas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo a\u00fan pecadores, Cristo muri\u00f3 por nosotros.\u201d<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto nos muestra que el valor del amor de Dios es Su Hijo, porque Dios nos mostr\u00f3 Su amor d\u00e1ndonos a Su Hijo. As\u00ed que despreciar el amor de Dios est\u00e1 relacionado a despreciar al Hijo amado. El que duda del amor de Dios, est\u00e1 dudando del valor que tiene el Hijo. El que trata mal a un hermano amado, est\u00e1 levant\u00e1ndose en contra del Hijo eterno y amado de Dios. Por lo tanto, considerando esto aprendemos que debemos tener cuidado de c\u00f3mo nos tratamos con nuestros hermanos, porque el amor de Dios por ellos \u2013as\u00ed como por m\u00ed\u2013 es en Su Hijo. Nunca debemos olvidarnos de que somos amados por Dios en Cristo.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">LA VERDAD Y EL AMOR.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, esto no quiere decir que por el amor de Dios, para no ofender a los hermanos, no diremos la verdad cuando sea necesario decirla. En esto han ca\u00eddo algunos pensando que para no ofender deben tolerar cualquier cosa, pecando contra el santo Dios. No, mis hermanos, esto no es ni debe ser as\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es necesario denunciar que bajo el escudo del amor y de la gracia mal entendida se han cometido pecados groseros, porque seg\u00fan se cree, Dios nos ama y perdona cualquier cosa. Tom\u00e1ndose el perd\u00f3n de Dios, como la tolerancia de Dios; es decir, Dios es amor y, por ende, tolera cualquier cosa. No nos confundamos ni ignoremos las Escrituras. Sin duda que el perd\u00f3n de Dios est\u00e1 dispuesto para cualquier coraz\u00f3n realmente arrepentido y avergonzado, consciente de su pecado y contra quien ha pecado (Sal. 51:4). Pero esto no es efectivo para un coraz\u00f3n perverso que peca voluntariamente con la excusa del amor y la gracia. Dios perdona al que reconoce el pecado y necesita Su ayuda (1Jn. 1:1-10), no al que lo esconde tras el mensaje de la gracia y persevera voluntariamente en la maldad (Ro. 6:1-3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Somos llamados a caminar seg\u00fan Dios ha revelado de S\u00ed mismo, conscientes de todas Sus caracter\u00edsticas o atributos, no seg\u00fan un solo atributo. Debemos andar en amor, pero tambi\u00e9n en justicia. Cuando entendemos esto, comprendemos que de ser necesario decir la verdad tenemos que hacerlo con amor. El amor no debe desacreditar a la verdad, porque la verdad debe seguirse y debe decirse, pero siempre en amor (Ef. 4:14-16), consider\u00e1ndonos a nosotros mismos como falibles, no sea que nosotros tambi\u00e9n caigamos (Ga. 6:1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, no podemos transar la verdad por el amor, sino discernir y cuando sea necesario, hablar con verdad y en amor. Porque el Se\u00f1or \u2013nuestro Dios y Salvador\u2013 es la Verdad. No s\u00f3lo somos llamados a disfrutar del amor, sino a caminar en luz (1Jn. 1:5-7), a caminar con verdad. Que el Se\u00f1or nos ayude a conocerle y entenderle, para que nos conduzcamos en Su presencia de acuerdo con lo que \u00c9l es y no a lo que nosotros queremos que sea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jacobo nos demuestra que el amor y la verdad deben caminar juntos. \u00c9l trata a los hermanos de \u201c<em>amados<\/em>\u201d y al decir \u201c<em>mis amados hermanos<\/em>\u201d est\u00e1 reconoci\u00e9ndolos e identific\u00e1ndose con ellos, no los est\u00e1 mirando desde lejos. Los trata con amor, pero adem\u00e1s, les dice la verdad.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">PRONTOS PARA O\u00cdR, TARDOS PARA HABLAR Y AIRARSE.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volviendo al tema principal de lo que venimos estudiando de la ep\u00edstola (la prueba, el desierto y las cosas que acontecen all\u00ed), vemos en el vers\u00edculo 19 que Jacobo aconseja tres cosas a los hermanos que se encuentran en medio de la aflicci\u00f3n. Dice lo siguiente:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c&#8230; todo hombre sea pronto para o\u00edr, tardo para hablar, tardo para airarse\u201d (Stgo. 1:19).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tres cosas relacionadas al o\u00edr, al hablar y a la ira. Lo que m\u00e1s nos cuesta a nosotros es o\u00edr, lo m\u00e1s f\u00e1cil es hablar y el resultado de esto, es la ira. Para o\u00edr debemos estar prestos, es decir, que el o\u00edr debe tener prioridad por sobre lo que hablamos, debemos ser diligentes en o\u00edr.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hermano Evis L. Carballosa sugiere que Jacobo probablemente tuviera en mente Eclesiast\u00e9s 5:2 (Carballosa, 2004, p. 112), que dice:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cNo te des prisa con tu boca, ni tu coraz\u00f3n se apresure a proferir palabra delante de Dios; porque Dios est\u00e1 en el cielo, y t\u00fa sobre la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras.\u201d<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Se\u00f1or al inspirar Su Palabra siempre tiene en vista Su gloria y nuestro bien. El Se\u00f1or sabe que nosotros tenemos un problema grande en nuestra humana fragilidad y es que hablamos mucho y o\u00edmos poco. El Esp\u00edritu Santo al mismo Salom\u00f3n condujo a escribir:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEn las muchas palabras no falta pecado; Mas el que refrena sus labios es prudente.\u201d (Pr. 10:19)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y tambi\u00e9n nos dice en Eclesiast\u00e9s 6:1<em>a<\/em> lo siguiente:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cCiertamente las muchas palabras multiplican la vanidad&#8230; \u201d<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfSe dan cuenta? Tenemos un problema con el hablar y somos tardos para o\u00edr. Entonces se nos manda:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c&#8230; todo hombre sea pronto para o\u00edr, tardo para hablar, tardo para airarse\u201d (Stgo. 1:19).<\/p>\n<\/blockquote>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">PRONTO PARA O\u00cdR.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es important\u00edsimo que entendamos esto de \u201c<em>pronto para o\u00edr<\/em>\u201d. Jacobo nos est\u00e1 diciendo que debemos darle prioridad al o\u00edr, porque en el tiempo de prueba es momento para abrir el o\u00eddo a lo que Dios quiere decirnos por Su Palabra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cap\u00edtulos anteriores vimos que \u201c<em>la fe es por el o\u00edr, y el o\u00edr, por la palabra de Dios<\/em>\u201d (Ro. 10:17). No podemos olvidar esto, no podemos olvidar que Dios quiere hablarnos, que Dios quiere que lo conozcamos y crezcamos en la fe; no podemos olvidar que Dios quiere purificar nuestra fe y que el Se\u00f1or quiere mostrarnos qui\u00e9nes somos. La prueba es el momento donde Dios se prepara para hablar, por lo tanto, es el momento donde nosotros debemos prepararnos para o\u00edr.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante la prueba es tiempo de o\u00edr, es tiempo de abrir el o\u00eddo y disponerse a que el Se\u00f1or nos hable. Aqu\u00ed nos damos cuenta de la importancia de la Palabra de Dios en medio de la prueba. Las Escrituras han de ser una constante en la vida del cristiano; pero, tambi\u00e9n, debemos abrir nuestros o\u00eddos a la voz del Se\u00f1or entre los santos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debemos, por lo tanto, poner atenci\u00f3n a la voz del Se\u00f1or, a lo que nos quiere hablar. Dios hablar\u00e1 y debemos estar atentos, porque puede ser directamente por nuestra b\u00fasqueda en las Escrituras que el Esp\u00edritu nos hable al coraz\u00f3n. O puede ser mediante la comuni\u00f3n de los santos que el Esp\u00edritu nos ilumine respecto a las Escrituras y nos hable. O puede ser por los ministerios de la Palabra que, mientras predican o ense\u00f1an, el Esp\u00edritu abra nuestro coraz\u00f3n para hablarnos e iluminarnos. Lo importante, es que el Se\u00f1or nos permita o\u00edr Su voz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Cantar de los cantares, cap\u00edtulo 8, vers\u00edculo 13, dice:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cOh, t\u00fa que habitas en los huertos, Los compa\u00f1eros escuchan tu voz;\u00a0H\u00e1zmela o\u00edr.\u201d<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">En medio de la prueba debemos pedirle al Se\u00f1or que nos ayude a o\u00edr Su voz, que nos permita discernirla y estar dispuestos a aceptar Su ense\u00f1anza. Recuerdo a un hermano en medio de una prueba. El hermano estaba afligido y buscaba en medio de los hermanos un consejo, una palabra que lo consolara. Entonces, mientras est\u00e1bamos en un campamento cristiano de verano, se acerc\u00f3 a un hermano en la fe que \u00e9l consideraba mayor y le pregunt\u00f3 si ten\u00eda del Se\u00f1or una palabra para \u00e9l respecto a la situaci\u00f3n que estaba viviendo. Estaba muy cerca de m\u00ed, por lo que pude o\u00edr todo lo que el hermano le dijo. Honestamente, fue un gran consejo, incluso \u00e9l qued\u00f3 largo rato en silencio, reflexionando, luego se fue a caminar por el lugar. Pasaron un par de horas y lo vi acercarse a otro hermano, al que le coment\u00f3 la misma situaci\u00f3n y le pidi\u00f3 un consejo. El hermano le dijo algo similar a lo del otro hermano, sin acuerdo previo, dej\u00e1ndolo en silencio y meditando. Dio gracias, se levant\u00f3 y se fue a cambiar. Luego de haber dado varias vueltas, vino a conversar conmigo, a preguntarme lo mismo. Lo qued\u00e9 mirando y le pregunt\u00e9 si acaso no le parec\u00eda que hab\u00eda recibido excelentes consejos de los hermanos. \u00c9l afirm\u00f3 que eran grandes consejos, espirituales incluso. Entonces le dije: \u2018Si sabes que fue un buen consejo, maduro y espiritual, \u00bfpor qu\u00e9 sigues preguntando?\u2019. Me qued\u00f3 mirando en silencio y entendi\u00f3 que era debido a que no le gustaba lo que hab\u00eda o\u00eddo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Les cuento esto para que aprendamos juntos y para que se den cuenta que no siempre nos gustar\u00e1 lo que o\u00edmos del Se\u00f1or. Recuerden que en el desierto descubrimos c\u00f3mo somos a los ojos de Dios. Y esto a nadie le gusta. Uno es confrontado con lo que Dios aborrece. Y lo peor es cuando nos damos cuenta de que aquello que Dios aborrece es algo que nosotros amamos. Dios quiere desvestirnos de lo que somos en Ad\u00e1n, pero para vestirnos de las gloriosas ropas de lo que es Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay hermanos que en el desierto el Se\u00f1or les permiti\u00f3 ver sus iniquidades, las cuales tuvieron que confesar. Pecados ocultos, cosas que ellos intentaban tapar con la sangre de Cristo.\u00a0 Cosas que, de alguna manera, manten\u00edan escondidas. Estos hermanos aprendieron lo que es la justicia de Dios, en el desierto. Fue all\u00ed donde tuvieron que arrepentirse de la liviandad con la que caminaban, para caminar \u00edntegramente con el Se\u00f1or. O\u00edr que mentimos nos parece risible, pero o\u00edr que mentimos porque somos mentirosos, resulta serio.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">TARDO PARA HABLAR.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jacobo nos dice adem\u00e1s que debemos ser \u201c<em>tardo para hablar<\/em>\u201d. Esto quiere decir que debemos frenar nuestras palabras. En el desierto podemos llenarnos de rebeli\u00f3n producto de no comprender lo que est\u00e1 ocurriendo. Ya se nos aconsej\u00f3 antes que si necesitamos sabidur\u00eda se la pidamos a Dios, esta sabidur\u00eda es para entender lo que Dios est\u00e1 haciendo, para ver Su mano y Su voluntad. Si pedimos sabidur\u00eda, debemos abrir el o\u00eddo y disponernos a que Dios nos muestre lo que podr\u00eda no gustarnos. Junto con esto, debemos aprender a cerrar nuestra boca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras somos probados tengamos presente que estamos en presencia del Se\u00f1or. Mientras padecemos, mientras estamos siendo quebrantados, mientras somos afligidos, procuremos que nuestra boca no profiera palabras. Esto no quiere decir que no oremos, por el contrario, es el tiempo en que debemos humillarnos delante del Se\u00f1or; pero es el tiempo de callarnos respecto de nuestras deducciones egoc\u00e9ntricas, que buscan victimizarnos y justificarnos. El tentador quiere que nos vayamos en contra de Dios, quiere que blasfememos contra Su Nombre (Job. 1:11). Quiere que maldigamos a Dios. La misma mujer de Job le dijo que blasfemara contra Dios y se muriera (Job. 2:9). Todas esas cosas nacen del coraz\u00f3n y se pronuncian con la boca. Es por esto que en el dolor, en el desierto, Jacobo nos recomienda que pensemos bien lo que vamos a hablar, lo mejor es estar en silencio, dejar que pase la tormenta que se vive en nuestras emociones y abrir el o\u00eddo para que Dios hable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adicionalmente, creo que este es un gran consejo cuando vemos a los hermanos ser probados. No solo ellos deben aprender a o\u00edr y guardar silencio; sino que los que acompa\u00f1amos en la aflicci\u00f3n, tambi\u00e9n debemos aprenderlo. Muchas veces en el dolor de los hermanos por causa de la prueba, hablamos sin tener alguna palabra de consuelo, solo filosofamos y, en muchas oportunidades, herimos. Esto es algo que queda de manifiesto en el libro de Job, cap\u00edtulo 42, vers\u00edculos 7 al 9. Los amigos de Job filosofaron tantas cosas, hasta que Dios habl\u00f3 y les se\u00f1al\u00f3 que en las muchas palabras que hablaron, pecaron, y la ira de Dios se encendi\u00f3 contra ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por tanto, debemos aprender a o\u00edr, no solo en la prueba, sino al acompa\u00f1ar a los que est\u00e1n en la prueba. De igual manera, debemos aprender a guardar silencio, no solo cuando somos probados, sino tambi\u00e9n cuando acompa\u00f1amos a los que est\u00e1n siendo afligidos.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">TARDOS PARA AIRARSE.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mis hermanos, si no tenemos cuidado en las palabras que proferimos y en los sentimientos que dejamos posarse en nuestro coraz\u00f3n, caeremos en la ira. Porque la ira del hombre viene de las emociones. Nos enfurecemos y contra el Se\u00f1or nos rebelamos. Y lo que debemos saber es que esto har\u00e1 que nuestra estancia en el desierto sea m\u00e1s larga, pues aparte de prueba, tendremos que ser corregidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jacobo nos explica que:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cla ira del hombre no obra la justicia de Dios\u201d (Stgo. 1:20).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios es el \u00fanico que cuando se a\u00edra mantiene equilibrado Su amor y Su justicia; pero nosotros somos seres ca\u00eddos y el Esp\u00edritu Santo nos quiere mostrar que airados jam\u00e1s obraremos a favor del justo Dios. Por tanto, aqu\u00ed podemos obtener dos grandes consejos para nosotros. Preste atenci\u00f3n a lo siguiente:<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Jam\u00e1s tomemos una decisi\u00f3n airados.<\/li>\n<li>Evitemos discutir y decir algo personal cuando estamos airados.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si discutimos o decidimos algo airados, cr\u00e9ame que nos arrepentiremos despu\u00e9s. Si hay rabia, si hay ira, lloremos, pero no digamos palabras ni tomemos decisiones. Esto nos muestra que no siempre lo que se dice es lo que creemos, sino que a veces es solo lo que sentimos. \u00bfSaben d\u00f3nde se ve este problema a menudo? En el matrimonio. Muchas discusiones matrimoniales y heridas son producto de lo que en un momento de ira se dijo o se decidi\u00f3. \u00a1Cu\u00e1nto debemos pedirle al Se\u00f1or que nos ayude! Podemos caer en la disciplina del Se\u00f1or al enojarnos con un hermano, y entendemos con esto que la raz\u00f3n es que podemos decir o decidir algo totalmente injusto y pasional, hiriendo a nuestros hermanos y\/o c\u00f3nyuges. \u00a1Qu\u00e9 cuidado debemos tener con la ira!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jacobo no quiere que nos enga\u00f1emos, la ira junto con el hablar se vuelve un arma que podr\u00eda resultar cortante, que puede matar y\/o herir. Nos puede llevar a la desgracia y a lastimar a quienes amamos. Nos puede traer disciplina de nuestro Padre. Que esta sea una lecci\u00f3n para nuestro vivir: la ira del hombre nunca obrar\u00e1 la justicia de Dios, pero s\u00ed que nos traer\u00e1 tristeza y arrepentimiento. Proverbios 19:19, nos dice:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl de grande ira llevar\u00e1 la pena; Y si usa de violencias, a\u00f1adir\u00e1 nuevos males.\u201d<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfInteresante, no? El que almacena gran ira llevar\u00e1 gran pena y de la ira a la violencia hay un paso muy peque\u00f1o, lo cual solo traer\u00e1 males.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">LA PALABRA DE DIOS.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debemos saber y confiar siempre en que el Se\u00f1or quiere salvarnos y ense\u00f1arnos. El Se\u00f1or quiere ayudarnos con nosotros mismos; por lo que Jacobo nos dice:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cPor lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas\u201d (Stgo. 1:21).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como ver\u00e1n, Jacobo nos est\u00e1 mostrando la actitud correcta en el desierto, la forma en que debemos sufrir la prueba. \u00bfCu\u00e1l es la actitud correcta? Primero, desechar la inmundicia y la maldad que provienen de nuestros pensamientos carnales, de las emociones que el pecado quiere exacerbar. Luego, neg\u00e1ndonos a reaccionar en nuestras pasiones carnales \u2013con la ayuda del Se\u00f1or\u2013 humill\u00e9monos hasta las l\u00e1grimas si fuese necesario, dejando que Su Palabra hable a nuestro coraz\u00f3n. Esto ser\u00e1 para salvar nuestra alma, para salvarnos de nosotros mismos. Para desintoxicarnos de la vida ca\u00edda. Para desvestirnos del viejo hombre y vestirnos del nuevo. Porque si bien somos salvos en Cristo y tenemos vida eterna, Dios tiene que desintoxicar nuestra alma de lo que somos en Ad\u00e1n; y esto, lo har\u00e1 mediante Su Palabra, el Esp\u00edritu y las pruebas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Qu\u00e9 importancia tiene la Palabra de Dios! Debemos aprender a leerla, a dejar que nos hable, a o\u00edrla, a meditar, a reflexionar en ella, a ocupar nuestros pensamientos en ella. Que el Se\u00f1or vaya cambiando nuestros paradigmas, aquellos pensamientos que sostenemos y que nos llevan a vivir en la carne. Necesitamos tanto que el Se\u00f1or nos abra el o\u00eddo. Que nos diga \u201c<em>\u00a1Efata!<\/em>\u201d (Mr. 7:34) y se nos abran los o\u00eddos. Y nos ayude a o\u00edrle y dejar que Su Palabra pase de nuestro esp\u00edritu a nuestra alma. Es decir, que toque lo que somos como personas, nuestra manera de vivir, de pensar, de sentir. Necesitamos urgentemente aprender a rogar al Se\u00f1or que nos salve de lo que somos. Y necesitamos aprender que para esto Su Palabra es fundamental, la que nos hace libres por la verdad que nos trae (Jn. 8:31-32).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mis hermanos, no resistamos la Palabra del Se\u00f1or, sino que abramos el coraz\u00f3n para o\u00edrla. Quiz\u00e1 a usted no le gusta como yo expongo estas cosas, pero por favor, si discierne que esto es fiel a Su Palabra, abra el coraz\u00f3n y deje que el Se\u00f1or hable a su coraz\u00f3n. Si la Palabra le habla, entonces que ella prevalezca. Que sea Su Palabra que tenga preeminencia en nuestra alma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay tanto que reflexionar. Que el Esp\u00edritu siga hablando a nuestro coraz\u00f3n. Am\u00e9n.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Carson, D. A. (2013). <em>Falacias Exeg\u00e9ticas<\/em> (p. 45). Barcelona: Editorial CLIE.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> BTX III, dice: \u201c<em>\u00a1Raca!<\/em>\u201d, prob. imb\u00e9cil, est\u00fapido<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> BTX III, dice: \u201c<em>\u00a1Mor\u00e9!<\/em>\u201d, prob. necio, cabeza hueca<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> BTX III, dice: \u201c<em>enfurezca<\/em>\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Doy gracias al Se\u00f1or por permitirnos continuar con este estudio. Al ir leyendo la ep\u00edstola de Jacobo hemos ido tocando diferentes temas, doctrinales y de la vida cristiana, de importancia para todos. Ahora seguiremos avanzando y vamos a leer el cap\u00edtulo 1, verso 19 al 21: \u201c19 Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-444","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-estudio-texto"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/444","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=444"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/444\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1324,"href":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/444\/revisions\/1324"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=444"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=444"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=444"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}