{"id":439,"date":"2020-10-03T10:31:14","date_gmt":"2020-10-03T14:31:14","guid":{"rendered":"http:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/?p=439"},"modified":"2026-05-02T23:02:31","modified_gmt":"2026-05-03T03:02:31","slug":"texto-10-estudio-a-la-epistola-de-jacobo-no-erreis-dios-es-nuestro-buen-padre-116-18","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/?p=439","title":{"rendered":"(Texto) 10. Estudio a la ep\u00edstola de Jacobo \u2013 No err\u00e9is, Dios es nuestro buen Padre (1:16-18)."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a>Vamos a ir de lleno a la ep\u00edstola de Jacobo<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> y vamos leer el cap\u00edtulo 1, desde el vers\u00edculo 16 al 18, donde se nos dice:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<sup>16<\/sup> Amados hermanos m\u00edos, no err\u00e9is. <sup>17<\/sup> Toda buena d\u00e1diva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variaci\u00f3n. <sup>18<\/sup> El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya vimos anteriormente que Dios quiere que le conozcamos, pero adem\u00e1s de conocerle a \u00c9l, vimos que Dios quiere que nos conozcamos a nosotros mismos mediante la iluminaci\u00f3n del Esp\u00edritu y Su Palabra. Porque si no nos conocemos estamos expuestos a la soberbia, a la vanidad y somos presa f\u00e1cil para el enemigo (1P. 5:8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dentro de las cosas que Jacobo por el Esp\u00edritu Santo nos ha mostrado, vimos que en nuestra humanidad ca\u00edda hay un deseo ardiente por el mal, lo cual provoca en nosotros la tentaci\u00f3n. Esto es lo que se llama \u201c<em>concupiscencia<\/em>\u201d (Stg. 1:14). Pablo, por el mismo Esp\u00edritu nos dice que en nuestros miembros mora el mal (Ro. 7:18), y este mal es el pecado (Ro. 7:17, 20). Todo esto muestra el estado ca\u00eddo de nuestra humanidad en Ad\u00e1n. Dios quiere que lo sepamos, quiere que entendamos lo que somos y que sepamos que el enemigo no s\u00f3lo es el diablo, sino tambi\u00e9n nuestra propia carne (Ro. 7:24). Porque el pecado mora en nosotros y batalla en nuestra contra a trav\u00e9s de los deseos carnales (1P. 2:11).<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">NO NOS ENGA\u00d1EMOS, EL PECADO MORA EN NOSOTROS.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, en el proceso de conocernos la prueba es como un doloroso tratamiento m\u00e9dico. Nadie quiere un doloroso tratamiento, a no ser que sepa que su propia vida depende de ello. A trav\u00e9s de la ley, Dios nos dice que estamos enfermos (Ro. 3:20), pero es la concupiscencia respondiendo como tentaci\u00f3n que nos demuestra lo mal que estamos, pues su deseo ardiente es hacer el mal delante de Dios (Ro. 7:7). Ante esto no podemos ser ingenuos, ni pensar que hemos mejorado, o creer lo que ense\u00f1aba el llamado <em>Movimiento de Santidad<\/em> respecto a que el pecado puede ser erradicado de nuestra naturaleza a trav\u00e9s de una segunda bendici\u00f3n<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>. A esta experiencia la llamaron \u201csantificaci\u00f3n plena\u201d. Este pensamiento naci\u00f3 de la experiencia de Phoebe Palmer, quien deseaba progresar en el camino con el Se\u00f1or. Ella plante\u00f3 que en la vida del cristiano deb\u00eda ocurrir una crisis espiritual y que aquella crisis lo llevar\u00eda a buscar al Se\u00f1or con intensidad. De esta manera el cristiano recibir\u00eda una segunda bendici\u00f3n relacionada a la santificaci\u00f3n plena. Porque una cosa era recibir la salvaci\u00f3n, lo que era la primera bendici\u00f3n; pero otra cosa adicional era dejar de pecar, lo cual se relacionaba a la segunda bendici\u00f3n. Entonces hicieron doctrina aquella ense\u00f1anza que contradice lo que ense\u00f1a la Biblia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero esto es desarmarse, es enga\u00f1arse, no podemos hacer doctrina de\u00a0 experiencias personales y sin examinar la Biblia. Las experiencias son \u00fatiles cuando van de la mano de las Escrituras y se usan para ilustrar lo que la Biblia dice. Pero no podemos hacer doctrina de las experiencias sin la Biblia y, peor a\u00fan, cuando la contradecimos. Romanos 8:23 nos dice que estamos esperando \u201c<em>la redenci\u00f3n de nuestro cuerpo<\/em>\u201d, por lo que entendemos que no existe santificaci\u00f3n sin el pecado morando en nuestros miembros. Para esto se nos dio el Esp\u00edritu Santo que, progresivamente, va venciendo nuestra naturaleza ca\u00edda, siempre con nuestra voluntad de Su lado. Todos los hermanos que creyeron en una segunda bendici\u00f3n, estaban siendo desarmados. Bajando la guardia ante el enemigo m\u00e1s pr\u00f3ximo: uno mismo. No podemos bajar la guardia ante nosotros, pensar que no hay problemas con nuestra humanidad que requiere redenci\u00f3n. Cargamos con un muerto y necesitamos que aquella muerte vaya siendo devorada por la vida de Dios en nuestro esp\u00edritu, aunque la consumaci\u00f3n de esto ser\u00e1 cuando seamos revestidos de incorrupci\u00f3n en el regreso del Se\u00f1or (1Cor. 15:54)\u00a0 que, por cierto, est\u00e1 <em>viniendo<\/em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, recalcamos que Dios quiere que sepamos cu\u00e1n mal estamos, pues solo sabi\u00e9ndolo aceptaremos el tratamiento y valoraremos lo que el Doctor hace en nosotros, por doloroso que esto sea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adicionalmente, quisiera recordarles algo que vimos en el cap\u00edtulo anterior, respecto a la importancia que tiene la Palabra de Dios y c\u00f3mo el desierto ayuda a que nosotros aprendamos esta lecci\u00f3n:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNo solo de pan vivir\u00e1 el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios\u00bb (Mt. 4:4).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cristianos llegamos al Evangelio llenos de tantas malas ense\u00f1anzas que contradicen la Palabra de Dios y a veces ni siquiera lo sabemos. Debido a que la filosof\u00eda naturalista y materialista se ha hecho del monopolio de la \u00abciencia\u00bb, todo lo que se ense\u00f1a y las cosas que los intelectuales que influyen en la cultura y pol\u00edtica divulgan, vienen a ser doctrinas contrarias a la fe cristiana. Como la ense\u00f1anza antropol\u00f3gica de que el hombre entre m\u00e1s educaci\u00f3n tiene, ser\u00e1 mejor. Esto surge por causa del pensamiento evolucionista, donde se sostiene que el hombre es un animal en evoluci\u00f3n, siendo la educaci\u00f3n la principal herramienta evolutiva. Entre m\u00e1s educado el hombre, ser\u00e1 menos animal y m\u00e1s humano. Estas ense\u00f1anzas son claramente antib\u00edblicas, contrarias a la fe cristiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Palabra de Dios nos ense\u00f1a que aquello que los hombres llaman instinto animal o falta de educaci\u00f3n, es una falacia. El hombre es un pecador, el mal habita su naturaleza, sus pensamientos van de continuo al mal, deseos carnales batallan contra su alma y la concupiscencia provoca desde su interior toda tentaci\u00f3n. Da lo mismo cu\u00e1nta educaci\u00f3n tengas, no puedes quitarte de encima los deseos internos, los malos pensamientos, que solo muestran que el pecado habita en ti.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por tanto, la educaci\u00f3n es buena, pero no regenera al hombre, no transforma el coraz\u00f3n, pues los m\u00e1s grandes males de la humanidad en los \u00faltimos 100 a\u00f1os, provienen de las mentes m\u00e1s brillantes del mundo. Intelectuales que, abrazando pensamientos naturalistas y materialistas, se rebelaron contra la Palabra de Dios y menospreciaron la dignidad humana. Por causa de estos intelectuales, solo en el siglo XX tienes m\u00e1s de 100 millones de muertos.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">CULPANDO A DIOS, JUSTIFICANDO NUESTRA MALDAD.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed es que, hasta el momento,\u00a0 por lo que nos dice Jacobo, hemos comprendido que estamos enfermos y, en nuestra experiencia cotidiana, poco a poco vamos conociendo lo terrible de esta enfermedad: el pecado. Junto con esto, progresivamente vamos comprendiendo y amando\u00a0 la cura que se nos ha dado y el tratamiento de purificaci\u00f3n. Esto nos permite entender que no puede haber valoraci\u00f3n, si no hay conocimiento de Dios y de nosotros mismos. No valorar\u00e1s a Cristo, Su muerte, Su sangre, ni al Esp\u00edritu Santo que nos habita, si no conoces qui\u00e9n eres y lo que en ti hay.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquel que no se conoce a s\u00ed mismo culpa a Dios por las tentaciones, culpa a Dios con el fin de justificarse a s\u00ed mismo. Peca y culpa a Dios, es perverso y culpa a Dios, es mentiroso y por esto culpa a Dios. Tambi\u00e9n culpa a los hermanos, a los esposos o a las esposas, se culpa a otros por acciones personales, por la maldad de uno mismo se culpa a otro, pero no se asume lo que somos, ni nuestra responsabilidad. Se act\u00faa tal como Ad\u00e1n culpando a Dios y a su mujer en una sola l\u00ednea:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cLa mujer que me diste por compa\u00f1era me di\u00f3 del \u00e1rbol, y yo com\u00ed\u201d (Gn. 3:12).<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Culpando a Dios, culpando a su mujer.\u00a0 Dios cuando habla con Job muestra esta tendencia del hombre en las siguientes palabras:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c\u00bfInvalidar\u00e1s t\u00fa tambi\u00e9n mi juicio? \u00bfMe condenar\u00e1s a m\u00ed, para justificarte t\u00fa?\u201d (Job 40:8).<\/p><\/blockquote>\n<p class=\"CUERPO\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"es\">\u00bfSe dan cuenta? No nos enga\u00f1emos, Dios quiere que sepamos lo que somos en Ad\u00e1n y que somos responsables de nuestros actos. Debemos asumir que en nosotros existe esa inclinaci\u00f3n interior que nos incentiva a culpar a otros, buscando el justificarnos a nosotros mismos. \u00a1Qu\u00e9 necedad! Dios quiere que sepamos lo que somos en nuestra carne, que estamos podridos sin el Se\u00f1or, solo as\u00ed entenderemos\u00a0que todo lo hermoso en nosotros es Cristo que se va formando, nada m\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo aquel que piensa que Dios es el culpable, que el vecino es el culpable, o que cualquier cosa externa a uno es culpable, debe saber que porta la tentaci\u00f3n interior de culpar a otros. Incluso los que dicen: \u201cEs que Dios me hizo as\u00ed\u201d, est\u00e1n errados. \u00bfHan o\u00eddo eso ustedes? Hoy los homosexuales lo dicen mucho. Intentando justificar su caminar culpan a Dios de sus inclinaciones sexuales. As\u00ed como piensan ellos, piensan muchos cristianos. Se entregan al mal, al pecado en sus miembros, justific\u00e1ndose en que Dios los hizo as\u00ed y as\u00ed los ama. Jacobo responde:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cAmados hermanos m\u00edos, no err\u00e9is.\u201d (Stg. 1:16).<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios no hizo el pecado, el pecado naci\u00f3 de la maldad voluntaria de Lucifer (Ez. 28:15) y el hombre lo dej\u00f3 voluntariamente entrar a la humanidad (Ro. 5:12). Entonces podemos comprender, por ejemplo, que Dios nos di\u00f3 sexualidad, a unos hizo varones y a otras mujeres, y esto se ve cient\u00edficamente en el <em>genotipo <\/em>y en el <em>fenotipo <\/em>de cada persona. La diferencia entre ambos es que el genotipo se puede distinguir observando el ADN, y el fenotipo puede conocerse por medio de la observaci\u00f3n de la apariencia externa de un organismo. Es decir, tu ADN dice que eres\u00a0 XY (var\u00f3n) o XX (mujer), esto es el genotipo; pero aparte de esto, tus \u00f3rganos sexuales dicen que eres hombre o mujer, solo con mirar el aparato reproductor de la persona se sabe si es var\u00f3n o mujer, y esto es el fenotipo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, es com\u00fan o\u00edr al homosexual decir que \u00e9l no escogi\u00f3 que le \u201cgustaran\u201d los hombres, s\u00f3lo le gustan, y entonces justifican lo que la Biblia llama \u201c<em>lascivia<\/em>\u201d (Ro. 1:27) con el amor<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>, y dicen \u201cDios me hizo as\u00ed\u201d. \u00a1Pero por supuesto que no! Si hay alguien que est\u00e1 pasando por este tipo de atracciones, debe saber que Dios no lo hizo as\u00ed, sino que \u00e9l, al igual que yo, somos seres ca\u00eddos, necesitamos al Se\u00f1or para regresar al dise\u00f1o original. Si se comienzan a justificar cosas culpando a Dios y basados en lo que se siente, entonces el hombre en su concupiscencia no tendr\u00e1 freno, llegando a justificar aberraciones como la pedofilia<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>. No somos animales en evoluci\u00f3n, somos hombres ca\u00eddos que requieren redenci\u00f3n y regeneraci\u00f3n, porque nuestra naturaleza se encuentra corrompida, el pecado habita nuestros miembros, la carne y nuestros pensamientos se rebelan contra Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mis hermanos, as\u00ed como el que es seducido por la homosexualidad debe negarse a s\u00ed mismo, de la misma manera los que son seducidos por las mujeres deben apartarse de la prostituci\u00f3n, de la pornograf\u00eda, del adulterio, todo lo que deriva del pecado que mora en nosotros. Recuerden, hay algo malo en nosotros y necesitamos ser perdonados de nuestros pecados; pero tambi\u00e9n, necesitamos ser purificados de lo que somos en Ad\u00e1n. Por ende, negarnos a nosotros mismos y tomar la cruz significa, entre otras cosas, negarnos a lo que el Esp\u00edritu y la Palabra nos dice que es ca\u00eddo. La Palabra del Se\u00f1or y la fe, como ya hemos visto antes, est\u00e1n por sobre lo que sentimos, es la verdad de Dios revelada para los hombres.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">NO NOS ENGA\u00d1EMOS A NOSOTROS MISMOS.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palabra que se tradujo \u201c<em>err\u00e9is<\/em>\u201d, \u03c0\u03bb\u03b1\u03bd\u1fb6\u03c3\u03b8\u03b5 (<em>plan\u00e1sthe<\/em>), es traducida por otras revisiones<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> como \u201c<em>enga\u00f1\u00e9is<\/em>\u201d. Creo que ambas traducciones representan bien la idea del pasaje, pues pensar de la manera antes vista es un grave error, pero tambi\u00e9n es un enga\u00f1o. Justificarse culpando a Dios por lo que somos y sentimos, es un torpe enga\u00f1o. La palabra <em>plan\u00e1sthe <\/em>que est\u00e1 en tiempo presente, en el modo imperativo de la voz media<em>\u00a0<\/em>(Carballosa, 2004, p. 106), da a entender que los hermanos que erraban o eran enga\u00f1ados, eran responsables por esto. No eran v\u00edctimas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una persona que culpa a Dios o a otra persona por sus pecados, es alguien que se est\u00e1 enga\u00f1ando, que no asume su responsabilidad, es alguien voluntariamente errado. Se quiere enga\u00f1ar a s\u00ed mismo y se consuela a s\u00ed mismo con ese enga\u00f1o. Es como la auto-motivaci\u00f3n, la auto-ayuda. Es como si se mirara al espejo y se dijera: \u201cNo soy yo, es Dios el problema\u201d, \u201cno soy yo, es mi esposa el problema\u201d, \u201cno soy yo, es el vino el problema\u201d, \u201cno soy yo, es la pornograf\u00eda el problema\u201d. \u00a1Hermanos, no nos enga\u00f1emos, el problema somos nosotros! Reconozcamos lo que somos y pidamos ayuda al Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero el que persevera en el espejo, auto-consol\u00e1ndose con enga\u00f1os, con el error de culpar a Dios o a otro, es alguien que hace eso s\u00f3lo para calmar la voz de su conciencia que le da testimonio para arrepentimiento. No nos enga\u00f1emos, no caigamos en este error. Somos malos y necesitamos de Cristo. Necesitamos Sus tratos, necesitamos ser liberados de lo que somos. No es un problema el que me enoje, el problema es que soy enoj\u00f3n, agresivo, y me dejo llevar por esto. Necesito despojarme del viejo hombre, que Cristo sea el que viva en m\u00ed (Ga. 2:20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hermano, no se enga\u00f1e mir\u00e1ndose al espejo, diciendo \u201cas\u00ed me hizo Dios\u201d. Eso es amar el pecado y no conocerse. Dios te am\u00f3 en Cristo,\u00a0 salv\u00e1ndote de eterna condenaci\u00f3n, cumpliendo lo que Su justicia demandaba: tu vida, tu sangre. Dios no te ama tolerando tu iniquidad y aceptando tu mala manera de vivir, sino que te ama pagando el precio que no pod\u00edas pagar y d\u00e1ndote el Esp\u00edritu Santo para ir formando a Cristo en t\u00fa alma. Dios quiere avanzar, pero no lo har\u00e1 sin que t\u00fa quieras y que te des cuenta de lo que eres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo aquel que justifica su pecado diciendo \u201cas\u00ed me hizo el Se\u00f1or\u201d, est\u00e1 en un error voluntario, se est\u00e1 enga\u00f1ando, ama lo que hace y menosprecia la Palabra de Dios. No nos enga\u00f1emos, no erremos de esta manera. Si el Se\u00f1or est\u00e1 mostr\u00e1ndonos lo que somos, no nos enga\u00f1emos, acept\u00e9moslo y pidamos ayuda al Se\u00f1or. No te recrees en el pecado. Del Se\u00f1or jam\u00e1s vendr\u00e1 la tentaci\u00f3n, jam\u00e1s vendr\u00e1 el pecado, no es el Se\u00f1or el que nos lleva al mal, es nuestra naturaleza ca\u00edda, es el viejo hombre en nosotros. Esa es la verdad. Esos deseos que las Escrituras me muestran como pecaminosos, antinaturales o perversos, no provienen de Dios, provienen de mi ca\u00edda naturaleza humana, de la cual necesito ser liberado por mi Se\u00f1or, necesito negarme a m\u00ed mismo y tomar mi cruz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A muchos les cuesta aceptar esto, porque creen que han cambiado, que son mejores; pero si hay algo \u00abmejor\u00bb en ellos, es Cristo habitando por la fe (Ga. 2:20). Perm\u00edtanme contarles algo de mi vida personal con Cristo. Espero no caer en el egotismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el Se\u00f1or me encontr\u00f3 mi ser entero se aferr\u00f3 a \u00c9l. Ten\u00eda 16 a\u00f1os de edad y el Se\u00f1or hab\u00eda salido a mi encuentro. Comenc\u00e9 a buscar al Se\u00f1or junto con otros hermanos, quer\u00edamos m\u00e1s del Se\u00f1or, conocerlo. As\u00ed que salimos al cerro a orar, viv\u00eda en aquel entonces en Huechuraba<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>. Oramos durante meses, con angustia, quer\u00edamos m\u00e1s del Se\u00f1or. Oramos cada noche, sin parar, hasta que lleg\u00f3 el invierno. Una noche fr\u00eda, un hermano ofreci\u00f3 su habitaci\u00f3n para que or\u00e1ramos, hab\u00edamos alrededor de siete hermanos. Aquella noche, antes de orar, abrimos las Escrituras, recuerdo muy bien que fue la ep\u00edstola de Pablo a los colosenses. Cuando comenzamos a leer se abrieron nuestros ojos. Fuimos iluminados por el Esp\u00edritu Santo a las reiteradas veces en que aparec\u00edan las frases <em>\u201cen Cristo<\/em>\u201d y \u201c<em>en \u00c9l<\/em>\u201d en el cap\u00edtulo 1 (<em>vv<\/em>. 2, 4, 16, 17, 19, 28). \u00a0Estas dos palabras son tan importantes en la fe cristiana. Nos vimos en \u00c9l, lo vimos a \u00c9l, vimos la salvaci\u00f3n en \u00c9l, vimos la complacencia de Dios en \u00c9l, vimos que est\u00e1bamos escondidos en \u00c9l. Recuerdo haberme echado al suelo a alabar al Se\u00f1or, la salvaci\u00f3n no estaba sobre nuestras espaldas, no estaba en nosotros el mantenerla, Dios hizo todo en Su Hijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquella experiencia fue tan fuerte en nuestra vida que todo fue sacudido. Nos dimos cuenta que no necesit\u00e1bamos coordinador para reunirnos, porque en medio nuestro estaba el Se\u00f1or, y todos los presentes, como sacerdotes del Se\u00f1or, pod\u00edan en el orden del Esp\u00edritu de Dios comenzar una oraci\u00f3n, un c\u00e1ntico, leer un pasaje de las Escrituras, profetizar, etc\u00e9tera. Y todas estas cosas que son parte del oficio sacerdotal del Nuevo Pacto, surg\u00edan espont\u00e1neamente y, hasta hoy, es as\u00ed en medio de nuestra comuni\u00f3n. Las congregaciones evang\u00e9licas en las que nos reun\u00edamos en aquel entonces, no entendieron lo que nos pasaba y, nuestra inmadurez, tampoco colabor\u00f3 en que pudi\u00e9ramos mostrarles lo que nos hab\u00eda ocurrido. Cristo era todo y suficiente para nosotros. Pensar que no ten\u00edamos que hacer nada para estar en paz con Dios, sino s\u00f3lo creer en Su Hijo, fue algo que nos transform\u00f3. As\u00ed fue que todos los que tuvimos aquella experiencia, siendo muy j\u00f3venes, entre 16 y 27 a\u00f1os, salimos de nuestras congregaciones para reunirnos en virtud de la suficiencia de Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lamentablemente, en aquel entonces no ten\u00edamos ni conoc\u00edamos a alguien maduro que pudiera encaminarnos con todo esto, especialmente que nos advirtiera de nosotros mismos. Yo, personalmente, me ensoberbec\u00ed. Pens\u00e9 que aquello que entendimos era una revelaci\u00f3n que no todos ten\u00edan y que, por lo tanto, me hac\u00eda mejor que otros. Comenc\u00e9 a tratar mal a algunos, porque pensaba que yo era el \u201ciluminado\u201d y entend\u00eda m\u00e1s que otros. Pens\u00e9 que era mejor. Hasta llegu\u00e9 a pensar que ya no pecar\u00eda m\u00e1s.\u00a0Pero Dios nos ama en Cristo y, recuerden, cuando nos ensoberbecemos Dios nos resiste, y para ayudarnos, nos humilla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed fue que me toc\u00f3 sufrir una jornada en el desierto y comenzar a conocerme a m\u00ed mismo en el mundo. Me apart\u00e9 del Se\u00f1or y me enceguec\u00ed. Despilfarr\u00e9 varios a\u00f1os de mi vida cristiana joven, sirviendo al pecado y a los deseos carnales. Ca\u00ed en una dicotom\u00eda tan miserable que, en la soledad o cuando estaba ebrio, lloraba pensando: \u201c\u00bfC\u00f3mo llegu\u00e9 a parar aqu\u00ed, Se\u00f1or?\u201d. No sab\u00eda c\u00f3mo fue que me deslic\u00e9. Yo que me cre\u00eda mejor que otros hermanos, all\u00ed estaba, comiendo algarrobas con los cerdos. Qu\u00e9 triste recordar esto. Pero hoy entiendo que ten\u00eda que aprender mi lecci\u00f3n. El Se\u00f1or ten\u00eda que mostrarme lo que soy, pues cegado por el orgullo s\u00f3lo tra\u00eda deshonra al nombre del Se\u00f1or y tristeza a mis hermanos. Cuando me encontraba sin esperanza y en lo m\u00e1s profundo del lodo, por aquel entonces conoc\u00ed a mi esposa, Nataly. Fue por ese entonces que el Se\u00f1or comenz\u00f3 a salirnos a ambos al encuentro. Nos comenz\u00f3 a llamar, est\u00e1bamos perdidos, y \u00c9l, como Buen Pastor nos llamaba. \u00a1Gracias Se\u00f1or!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El d\u00eda en que volv\u00ed mi coraz\u00f3n a \u00c9l, llevaba cuatro a\u00f1os alejado de la comuni\u00f3n de los hermanos. Y fue por una invitaci\u00f3n que me hizo un amigo, que el Se\u00f1or me volvi\u00f3 al redil. Mi amigo hab\u00eda comenzado a reunirse con todos aquellos hermanos que yo hab\u00eda conocido hace cuatro a\u00f1os. Ellos se hab\u00edan organizado para una parrillada y, mi querido hermano Jorge Ulloa, me invit\u00f3 a participar. Debo confesar que yo pens\u00e9 que era un asado mundano, no sab\u00eda que era una junta de cristianos. Jorge fue muy insistente. Agradezco al Se\u00f1or su insistencia y paciencia. Nataly me anim\u00f3 a aceptar la invitaci\u00f3n de mi amigo, as\u00ed que fui. Cuando llegamos y vi que eran todos cristianos, me desesper\u00e9, me sent\u00ed estafado y quer\u00eda salir corriendo; pero mi amigo, mi hermano, usado por el Se\u00f1or me suplic\u00f3 y llor\u00f3 que no me fuera. Hoy veo en esas l\u00e1grimas al Se\u00f1or, pero en aquel entonces, esas l\u00e1grimas en la calle me dieron cierta verg\u00fcenza y, para que dejara de llorar, le dije que ir\u00eda con \u00e9l con la condici\u00f3n inmediata que dejara de llorar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mis pensamientos me dec\u00edan: \u201cPecador, pecador, \u00bfqu\u00e9 haces aqu\u00ed? Eres una verg\u00fcenza\u201d. Me sent\u00e9 en un sill\u00f3n, esperando que nadie se acercara a m\u00ed. Hasta que de repente un hermano, ya adulto, se me acerc\u00f3. El Esp\u00edritu Santo hab\u00eda puesto palabras en su boca. Se sent\u00f3 al lado m\u00edo y me pregunt\u00f3: \u201c\u00bfTe sientes avergonzado?\u201d, era como si leyera mi coraz\u00f3n. Lo mir\u00e9 y le dije que s\u00ed. Entonces me pregunt\u00f3: \u201c\u00bfC\u00f3mo crees que el Se\u00f1or te ha mirado todo este tiempo vi\u00e9ndote pecar y vivir de esa manera?\u201d, cuando dijo esto, como un rayo, todos los pecados que hab\u00eda cometido se vinieron a mi cabeza. Lo qued\u00e9 mirando, con cierta molestia, pensando que quer\u00eda condenarme m\u00e1s de lo que yo pensaba que estaba, y le dije: \u201cMe debe mirar con verg\u00fcenza, decepcionado\u201d. Pero yo no sab\u00eda, yo cre\u00eda saber, pero no sab\u00eda nada. Las palabras que salieron de la boca de ese hermano, me mostraron la gracia de Dios. \u00c9l me qued\u00f3 mirando y dijo: \u201cT\u00fa no conoces al Se\u00f1or, porque todo este tiempo, mientras pecabas y viv\u00edas sin \u00c9l, quiero decirte que \u00c9l estaba presente, \u00c9l estaba all\u00ed, mirando lo que hac\u00edas. Mientras comet\u00edas el peor de tus pecados, el Se\u00f1or estaba all\u00ed y te miraba con amor, con compasi\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al o\u00edr esas palabras comenc\u00e9 a llorar. Hab\u00eda pena y alegr\u00eda, comprend\u00eda que Dios me amaba y lo hac\u00eda mostr\u00e1ndome que Su Hijo hab\u00eda perdonado todos mis pecados y que deb\u00eda volverme. All\u00ed volv\u00ed mi coraz\u00f3n al Se\u00f1or, me venci\u00f3 y comprend\u00ed con esto que jam\u00e1s ser\u00e9 mejor que nadie. Soy quiz\u00e1 peor que todos, no tengo nada de qu\u00e9 jactarme, s\u00f3lo s\u00e9 que Su amor me alcanz\u00f3 y me venci\u00f3. Me he arrepentido y avergonzado de la soberbia de mi coraz\u00f3n, de haber entristecido a mis hermanos con mi vanidad, le ped\u00ed perd\u00f3n a quienes correspond\u00eda y hoy comprendo con esto, que fue una jornada en el desierto muy necesaria para m\u00ed. Fui humillado por la soberbia que abrac\u00e9, por la jactancia con la que trat\u00e9 a mis hermanos amados y amigos en Cristo. Sin el Se\u00f1or, nada soy, nada somos. No hay nadie como Cristo, \u00c9l es el m\u00e1s precioso de todos (Sal. 45:2), y nosotros solo hemos sido beneficiados en Su gracia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mis hermanos, no erremos, no nos enga\u00f1emos, no hay mal en el Se\u00f1or, sino en nosotros. Somos nosotros los malos, no esperemos aprender lecciones que duren cuatro a\u00f1os, seamos d\u00f3ciles a Sus lecciones. Pensemos con cordura de nosotros mismos (Ro. 12:3).<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">DIOS, NUESTRO BUEN PADRE.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">De Dios s\u00f3lo viene lo bueno, jam\u00e1s vendr\u00e1 de \u00c9l algo malo. Respecto a esto\u00a0 Jacobo nos dice:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<sup>17<\/sup> Toda buena d\u00e1diva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variaci\u00f3n. <sup>18<\/sup> El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.\u201d (Stg. 1: 17-18).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto nos muestra que cuando el Se\u00f1or nos prueba es para nuestro propio bien. Dios nos da lo bueno, lo mejor para nosotros, nos da lo perfecto. Dios es el Padre de las luces, el Padre de los esp\u00edritus, pero adem\u00e1s, es nuestro Padre. Esto es importante de entender. Una vez hablaba con una anciana cristiana que ten\u00eda un nieto inconverso. Ella me dijo que su nieto era un hijo de Dios. Yo conoc\u00eda a su nieto, no era cristiano; pero a prop\u00f3sito le pregunt\u00e9 a la abuelita si su nieto era un creyente en Cristo y me dijo que no, que estaba en el mundo, pero que ella cre\u00eda que era hijo de Dios porque, seg\u00fan ella: \u201cTodos somos hijos de Dios\u201d. Mis hermanos, eso es un error. El evangelio seg\u00fan Juan, en el cap\u00edtulo 1, vers\u00edculo 12, nos dice:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cMas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios\u201d<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como ver\u00e1n, no todos los seres humanos somos hijos de Dios, sino que esto es un derecho que se adquiere s\u00f3lo por la fe genuina en el Hijo de Dios, Jes\u00fas el Mes\u00edas. Si crees en el Hijo, si has cre\u00eddo de todo coraz\u00f3n y Dios ha dado testimonio de tu fe d\u00e1ndote al Esp\u00edritu Santo como Sello y Garant\u00eda de posesi\u00f3n (Ef. 1:13-14), entonces t\u00fa has recibido de Dios el derecho de ser Su hijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jacobo dice adem\u00e1s que por Su Palabra Dios nos hizo nacer, porque quiso y para que fu\u00e9ramos Sus primicias, para Su gloria. Mis hermanos, Dios es nuestro Padre, realmente lo es. Legalmente lo es por derecho concedido en Cristo. Somos hijos de Dios no porque lo sintamos o porque queremos que as\u00ed sea, sino porque legalmente as\u00ed lo es, por el derecho adquirido al creer en el Se\u00f1or Jes\u00fas. Dios nos ha concedido este derecho en Cristo, es legal y, como Dios es Justo, es un hecho que \u00c9l reconoce y respalda d\u00e1ndonos como garant\u00eda de esto a Su Esp\u00edritu. Esto es real, es legal, es innegable por Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A veces llamamos a Dios \u201cPadre\u201d porque todos lo hacen, pero no porque lo entendamos y creamos. Lo vemos como un t\u00edtulo de Dios y no como lo que Dios es en Su Hijo para nosotros. No es un simple apodo, pues somos hijos de Dios legalmente, Dios es nuestro \u00abPap\u00e1\u00bb, nuestra familia, esto es real. Como Romanos 8:15 nos dice:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cPues no hab\u00e9is recibido el esp\u00edritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que hab\u00e9is recibido el esp\u00edritu de adopci\u00f3n, por el cual clamamos: \u00a1Abba, Padre!\u201d<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Abba<\/em>, de acuerdo al L\u00e9xico Griego-Espa\u00f1ol del Nuevo Testamento, de Alfred E. Tuggy<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>, es un apelativo cari\u00f1oso al Padre, como un peque\u00f1o ni\u00f1o que llama a su padre, \u201cpapito\u201d. Dios nos ha recibido como hijitos amados, y as\u00ed trata con nosotros, con la ternura de un padre amado por sus peque\u00f1itos. \u00a1Qu\u00e9 hermoso! \u00bfPero qu\u00e9 importancia tiene esto? La importancia se halla en lo siguiente, lea conmigo Lucas 11:11-13, que dice:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong>\u201c<sup>11<\/sup> \u00bfQu\u00e9 padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dar\u00e1 una piedra? \u00bfo si pescado, en lugar de pescado, le dar\u00e1 una serpiente? <sup>12<\/sup> \u00bfO si le pide un huevo, le dar\u00e1 un escorpi\u00f3n? <sup>13<\/sup> Pues si vosotros, siendo malos, sab\u00e9is dar buenas d\u00e1divas a vuestros hijos, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s vuestro Padre celestial dar\u00e1 el Esp\u00edritu Santo a los que se lo pidan?\u201d<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas son palabras del mismo Se\u00f1or Jes\u00fas. Jam\u00e1s Dios nos dar\u00e1 algo malo, \u00bfpor qu\u00e9? Porque en Cristo somos Sus hijitos. Mis hermanos, \u00a1el Se\u00f1or no nos est\u00e1 dando lo malo, sino que est\u00e1 tratando con lo malo en nosotros, con aquello que nos hace da\u00f1o a nosotros mismos! Porque el pecado en nosotros, el mal en nosotros, nos hiere a nosotros mismos. El pecado es contra el Se\u00f1or (Sal. 51), es contra los que amamos y tambi\u00e9n contra nosotros mismos, hiri\u00e9ndonos. Y Dios como nos ama con inteligencia divina, a veces Su amor es incomprensible para nosotros que tenemos una inteligencia mundana, porque algunos relacionan el odio con el dolor y no con el amor. Pero lo que duele no siempre es odio. D\u00e9jenme ponerles un ejemplo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi hijo Crist\u00f3bal comenz\u00f3 a tener una muela picada. Se la vimos y, queriendo evitarle peores cosas, se le pidi\u00f3 una hora al dentista. Nataly y yo lo acompa\u00f1amos, y saben, ocurri\u00f3 algo vergonzoso. Resulta que Crist\u00f3bal no quiso que le revisaran la muela, vio los utensilios dentales y pens\u00f3 en que quer\u00edan causarle dolor. Sin duda que una inyecci\u00f3n es dolorosa, pero es un dolor para bien, m\u00e1s \u00e9l pens\u00f3 que quer\u00edamos su mal y no era as\u00ed; solo quer\u00edamos evitarle el futuro dolor de una extracci\u00f3n.\u00a0 Fue tal el esc\u00e1ndalo que el dentista desisti\u00f3 de esto y nos dijo que llev\u00e1ramos a nuestro hijo al psic\u00f3logo. Cosa que no hicimos, pues sab\u00edamos que tendr\u00eda que aprender la lecci\u00f3n del dolor de una muela<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>. Luego de esto pasaron algunos meses y una tarde Crist\u00f3bal comenz\u00f3 con fuertes dolores. Estuvo toda la tarde con dolor de muela, aquella noche no pudo dormir bien, nosotros sab\u00edamos que \u00e9l ten\u00eda que sufrir un poco, por necio. Al d\u00eda siguiente lo llevamos al dentista de urgencia, la muela estaba totalmente picada y hab\u00eda que extraer. Quisimos evitarle el dolor, pero \u00e9l pens\u00f3 que nosotros quer\u00edamos causarle da\u00f1o, que no lo am\u00e1bamos. Sin duda que una tapadura es molesta y puede causar un peque\u00f1o dolor, pero ese dolor es para bien, no es como el dolor de una muela picada y lista para extraer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si nosotros siendo malos queremos el bien de nuestro hijo, cu\u00e1nto m\u00e1s nuestro buen Padre celestial. Mi hijo no conf\u00edo en sus padres, por eso padeci\u00f3. Un padre jam\u00e1s quiere el mal de sus hijos; sino que son los hijos que no conf\u00edan en sus padres. Dios se ha revelado como nuestro Padre en Cristo. Dios quiere siempre nuestro bien, no lo que nosotros consideramos que es nuestro bien, sino lo que \u00c9l considera nuestro bien. Sus pensamientos son m\u00e1s altos que los nuestros (Is. 55:8-9), y por lo tanto, tendremos que aprender a confiar en Su amor paternal y las jornadas en el desierto ser\u00e1n tambi\u00e9n para desintoxicarnos de cualquier pensamiento que tengamos sobre Dios como Padre, porque a veces le atribuimos a la paternidad de Dios la imagen de la paternidad irresponsable de nuestros padres humanos; pero no, Dios no es as\u00ed, Dios es el Padre eterno, es el Padre ideal, es el verdadero Padre al cual todos deber\u00edamos querer imitar y aprender. Lo que falta es conocerle m\u00e1s y entenderle. No debemos dejarnos enga\u00f1ar por la falsa imagen que el diablo quiere presentarnos de \u00c9l en medio de la prueba. Que el Se\u00f1or nos ayude a no caer en el enga\u00f1o. Porque si nuestro padre humano nos abandon\u00f3 de ni\u00f1os, entonces a Dios le atribuimos esa imagen incorrecta. Dios nunca nos abandonar\u00e1, s\u00ed nos tratar\u00e1, nos disciplinar\u00e1 y esto, hasta que aprendamos la lecci\u00f3n que quer\u00eda ense\u00f1arnos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces cuando el Se\u00f1or nos trata, es para nuestro propio bien y Su gloria. Nunca para nuestro mal, porque este no proviene de Dios, pues Dios es nuestro buen Padre. Dios todo lo hace para nuestro bien, pero seg\u00fan Su prop\u00f3sito. Romanos 8:28, nos dice:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cY sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su prop\u00f3sito son llamados.\u201d<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas las cosas son para nuestra ayuda, para nuestro bien y para el cumplimiento del prop\u00f3sito de Dios: que Su Hijo sea formado en nosotros (Ro. 8:29).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que el Se\u00f1or abra nuestros ojos, nos toque con Su Palabra. Am\u00e9n.<\/p>\n<hr \/>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Es bueno que estemos orando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Chen, C. (2011). <em>El camino de la Iglesia<\/em> (pp. 155-164). Temuco: Ediciones Aguas Vivas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> Apocalipsis 1:4 y 8 nos dice que el Se\u00f1or es <em>\u201cel que es y que era y que ha de venir<\/em>\u201d, estos dos versos la Biblia Textual, III Edici\u00f3n, se traducen as\u00ed: \u201c<em>el que es, y que era, y que est\u00e1 viniendo<\/em>\u201d. La raz\u00f3n de esta \u00faltima traducci\u00f3n (se nos indica en las notas al pie de p\u00e1gina), es porque\u00a0 \u201cel participio griego expresa aqu\u00ed una acci\u00f3n inminente\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> Traducido tambi\u00e9n como \u201cdeseo\u201d (BTX III) y como \u201clujuria\u201d (LBLA).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Alrededor del a\u00f1o 2020 comenz\u00f3 a difundirse el t\u00e9rmino \u201cMAP\u201d (<em>Minor-Attracted Person<\/em>, o \u201cpersona atra\u00edda por menores\u201d). Este concepto ha generado una profunda controversia, ya que algunos grupos o individuos, principalmente en entornos digitales, lo han utilizado para desestigmatizar o normalizar la atracci\u00f3n sexual hacia menores de edad, separ\u00e1ndola artificialmente de su car\u00e1cter moralmente reprobable y del da\u00f1o inherente que conlleva.\u00a0Es importante se\u00f1alar que, hist\u00f3ricamente y a\u00fan en la actualidad, existen contextos culturales y religiosos donde el matrimonio con menores de edad no ha sido completamente erradicado. En el mundo musulm\u00e1n, aunque muchos pa\u00edses han elevado legalmente la edad m\u00ednima para contraer matrimonio, la pr\u00e1ctica contin\u00faa ocurriendo en determinados lugares bajo excepciones legales, costumbres familiares o interpretaciones religiosas primitivas. Las fuentes isl\u00e1micas tradicionales relatan que Mahoma contrajo matrimonio con Aisha cuando ella era menor (5-6 a\u00f1os), hecho que sigue siendo citado por algunos sectores para justificar dichas pr\u00e1cticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> Biblia Textual, 3\u00aa Edici\u00f3n, Dios Habla Hoy, La Biblia de las Am\u00e9ricas, Nuevo Testamento Recobro, Nueva Biblia Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><sup>[7]<\/sup><\/a> Comuna o municipio de Chile, provincia de Santiago, Regi\u00f3n Metropolitana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Editorial Mundo Hispano, 1996.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Era de las muelas que se mudan, llamada \u201cmuela de leche\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vamos a ir de lleno a la ep\u00edstola de Jacobo[1] y vamos leer el cap\u00edtulo 1, desde el vers\u00edculo 16 al 18, donde se nos dice: \u201c16 Amados hermanos m\u00edos, no err\u00e9is. 17 Toda buena d\u00e1diva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza,&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-439","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-estudio-texto"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/439","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=439"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/439\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1323,"href":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/439\/revisions\/1323"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=439"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=439"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=439"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}