{"id":309,"date":"2020-06-19T02:10:58","date_gmt":"2020-06-19T02:10:58","guid":{"rendered":"http:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/?p=309"},"modified":"2026-02-28T09:00:36","modified_gmt":"2026-02-28T13:00:36","slug":"texto-5-estudio-a-la-epistola-de-jacobo-falta-de-sabiduria-fe-el-hombre-de-dos-almas-15-8","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/?p=309","title":{"rendered":"(Texto) 5. Estudio a la ep\u00edstola de Jacobo &#8211; Falta de sabidur\u00eda, fe, el hombre de dos almas (1:5-8)."},"content":{"rendered":"<p><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracias al Se\u00f1or ya vamos en nuestra quinta sesi\u00f3n de estudio de la ep\u00edstola de Jacobo (o Santiago).\u00a0Abramos las Escrituras en la ep\u00edstola de Jacobo,\u00a0 cap\u00edtulo 1 y vamos a leer desde el vers\u00edculo 5. Hasta el momento, hemos reflexionado hasta el verso 4, donde tratamos temas como la prueba, el saber, la fe y la paciencia. Explicamos algunas cosas de todos estos conceptos; no obstante, a medida que vamos avanzando, iremos complementando lo visto.\u00a0 Ahora, en esta oportunidad, continuaremos leyendo desde el vers\u00edculo 5 en adelante y nos detendremos en el vers\u00edculo 8. Entonces leemos lo siguiente:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<em><sup>5<\/sup> Y si alguno de vosotros tiene falta de sabidur\u00eda, p\u00eddala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le ser\u00e1 dada. <sup>6<\/sup> Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. <sup>7<\/sup> No piense, pues, quien tal haga, que recibir\u00e1 cosa alguna del Se\u00f1or. <sup>8<\/sup> El hombre de doble \u00e1nimo es inconstante en todos sus caminos.<\/em>\u201d<\/p><\/blockquote>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">FALTA DE SABIDUR\u00cdA.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El vers\u00edculo 4 finaliza dici\u00e9ndonos que:<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00a0<\/em><em>\u201ctenga la paciencia su obra completa, para que se\u00e1is perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna<\/em>\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">La prueba de nuestra fe \u2013a la que Dios nos enfrenta\u2013 tiene un fin, un prop\u00f3sito espec\u00edfico, y es que la fe se vuelva constancia en la paciencia. Es la voluntad de Dios que en nuestra alma sea formado Cristo, d\u00e1ndonos car\u00e1cter, imprimiendo Su imagen en nosotros, y que aprendamos a permanecer humillados bajo la poderosa mano de nuestro Dios; en otras palabras, que la prueba de nuestra fe produzca paciencia. Sin embargo, aparte de la sumisi\u00f3n, de la humillaci\u00f3n en la Presencia de Dios y de formar un car\u00e1cter paciente y constante (caracter\u00edsticas de Cristo en nosotros), Dios quiere que seamos \u201c<em>perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna<\/em>\u201d; es decir, Dios quiere que crezcamos, que maduremos y que seamos completados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cabe se\u00f1alar que esto no es algo que nosotros fabriquemos, es la mano de Dios en nuestra vida formando a Cristo en nosotros, como en G\u00e1latas 4:19 se nos dice:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<em>Hijitos m\u00edos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros<\/em>\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es el proceso de santificaci\u00f3n y salvaci\u00f3n del alma que, progresivamente, vamos viviendo. Dios el Esp\u00edritu Santo, est\u00e1 trabajando en nosotros el car\u00e1cter de Cristo. Est\u00e1 completando en nosotros lo que falta de \u00c9l, ayud\u00e1ndonos en el despojo del viejo hombre (Ef. 4:21-23) y en el vestirnos del nuevo (Ef. 4:24-25). Nuestra alma, nuestra personalidad, est\u00e1 siendo salvada por la vida eterna que opera en cada uno de nosotros (Ro. 5:10). Paulatinamente Dios avanza de la mano de nuestra voluntad y responsabilidad (Lc. 9:23). Dios nos da la energ\u00eda para que poseamos a Cristo y Su imagen se nos aplique por el Esp\u00edritu a todo nuestro ser (Ez. 36:26-27; Ef. 1:15-20; Col. 1:28-29; 1Ts. 5:23). Dios no quiere que nos falte cosa alguna de Cristo, sino que sea \u00c9l quien lo llene todo en nosotros y nos complete.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, dicho lo anterior, Jacobo por el Esp\u00edritu est\u00e1 consciente de la realidad de los cristianos y sabe que puede ocurrir que alguno de nosotros tenga falta de sabidur\u00eda<em>. <\/em>A primera vista puede parecer fuera de contexto lo que se\u00f1ala de la sabidur\u00eda o, incluso,\u00a0 un cambio radical del tema. Pero no nos equivoquemos, Jacobo no ha perdido el hilo conductor, pues \u00e9l sabe que en el momento de la prueba una de las crisis frecuentes es que el cristiano no sabe qu\u00e9 hacer, no entiende qu\u00e9 sucede, no le ve prop\u00f3sito a nada y es presa f\u00e1cil del tentador que viene a sembrar dudas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, ante la crisis y las dudas, lo primero que debemos hacer es reconocer en presencia del Se\u00f1or la falta de sabidur\u00eda que tenemos y lo mucho que necesitamos de esta. Aqu\u00ed es donde nos daremos cuenta de que la sabidur\u00eda a la que hace alusi\u00f3n Jacobo, va m\u00e1s all\u00e1 de la sabidur\u00eda de los hombres reflexivos y fil\u00f3sofos de la \u00e9poca, que meditaban sobre las razones del sufrimiento y las formas de enfrentarlo. Que depend\u00edan de la especulaci\u00f3n humana y de la mitolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Jacobo, el Dios verdadero que se revelaba en la faz del Se\u00f1or Jesucristo, estaba dispuesto a darnos sabidur\u00eda en medio de la prueba; pero no la sabidur\u00eda que busca el mundo, sino algo trascendente, algo que va m\u00e1s all\u00e1 de la existencia contingente del hombre y su b\u00fasqueda de la felicidad. Algo que hace que el hombre se olvide de s\u00ed mismo e incluso del dolor. Algo que Dios se ha encargado de explicarnos de manera notable en la vida de Job. Prestemos atenci\u00f3n.<\/p>\n<h3>UNA MIRADA A LA EXPERIENCIA DE JOB.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los cap\u00edtulos 1 y 2, Job se enfrenta a pruebas muy fuertes. Desde el cap\u00edtulo 3, Job comienza a maldecir el d\u00eda en que naci\u00f3 y se llena de preguntas. Por lo menos vemos siete preguntas existencialistas y personales de Job en dicho cap\u00edtulo (Job 3:11-12,16, 20-23). Luego en el cap\u00edtulo 4 comienzan a aparecer los amigos, reprendi\u00e9ndolo, filosofando con \u00e9l sobre el dolor y la justicia. Elifaz es el primero y su argumentaci\u00f3n dura hasta el cap\u00edtulo 5:27. Luego Job responde y reprocha a sus amigos (Job 6) y, entre argumentos y preguntas ret\u00f3ricas, sigue pregunt\u00e1ndose con amargura sobre la vida, hasta que en el cap\u00edtulo 7 argumenta contra Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed ocurren muchas cosas, tenemos personas argumentando a favor de la justicia de Dios, como Bildad en el cap\u00edtulo 8; tenemos a Job confundido, lamentando su condici\u00f3n (Job 9 y 10). Despu\u00e9s un tal Zofar acus\u00e1ndolo de maldad (Job 11) y de caer en las manos del Se\u00f1or que es justo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vemos a Job ir\u00f3nico y herido, luchando para no rebelarse contra Dios (Job 12), el dolor y la rebeli\u00f3n vienen a la puerta, pero se esfuerza en doblegarse ante el Se\u00f1or. La conciencia es un freno para no excedernos en aquellos momentos de amargura. La conciencia de Job lo frenaba y es esta la que nos frena para no apostatar. Son momentos dif\u00edciles y la duda aumenta, los pensamientos son como rayos que nos caen y no tenemos paz en ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El desenlace de la historia de Job es un ejemplo de lo que Jacobo nos viene a decir, pues en el momento de la prueba, al igual que Job, pasamos de la duda, a la amargura, a la frustraci\u00f3n y conversamos con la rebeli\u00f3n. La sabidur\u00eda humana aparece e intenta filosofar sobre el sufrimiento y sus causales. Nos justificamos a nosotros mismos pensando en que no somos tan malos y que no merecemos lo que vivimos, tal cual lo hace Job (13 y 14). Los hermanos y amigos nos hablan, nos reprenden, pero nadie entiendo el dolor ni sus razones; nadie entiende lo que vivimos y estamos pasando (Job 15). En el desenlace, nuestras palabras se vuelven honestas pero amargas y, al igual que Job, nuestra queja crece, hasta ser contra Dios mismo (Job 16 y 17).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En aquellos momentos no hay entendimiento de lo que acontece, no hay paz, porque no sabemos el <em>por qu\u00e9<\/em>, no sabemos el <em>para qu\u00e9,<\/em> que son las t\u00edpicas preguntas que intenta responder el hombre. Muchos especulan, creen saber por qu\u00e9 estamos padeciendo y los menos consoladores son aquellos que nos juzgan y tratan como malhechores (Job 18), pues piensan que solo una persona malvada puede sufrir semejantes cosas. Sin embargo, al igual que nosotros no entienden ni saben el por qu\u00e9; sino que los sesgos que abrazan respecto al sufrimiento, los hacen emitir juicios. Aqu\u00ed comenzamos a darnos cuenta que\u00a0 s\u00f3lo Dios puede justificarnos (Job 19) y levantar la carga que est\u00e1 sobre nosotros. Hay quienes nos juzgan y pareciera que quieren escucharnos confesar las maldades por las que llegamos a dicho estado, se unen amigos y hermanos a deducir el por qu\u00e9 (Job 20 y 21). Intentamos defendernos, al igual que Job, derribar quiz\u00e1s sus argumentos para que callen (Job 22); sus palabras duelen, porque no hay en ellas salida para nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En alg\u00fan momento colapsamos y en nuestra boca ya no hay lugar para callar, el dolor que estamos viviendo sale por todos lados. Nos arrepentimos de nuestros pecados, de nuestras palabras, de aquellas cosas que vienen a nuestra mente, porque somos acusados por doquier, quisi\u00e9ramos estar de cara a Dios para argumentar con \u00c9l directamente (Job 23).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mis hermanos, es tan grande el dolor que trae la ignorancia del por qu\u00e9 y para qu\u00e9, que las quejas ya comienzan a ser contra Dios mismo. Dudamos de Su omnisciencia, de que sabe lo que vivimos. Dudamos de que est\u00e9 presente y de que est\u00e9 cuid\u00e1ndonos. El antropocentrismo es el paradigma que se respira, \u00bfc\u00f3mo es que a nosotros nos deja pasar por esto? \u2013Nos preguntamos. No logramos ver nada, la falta de sabidur\u00eda nos ciega, pero no lo reconocemos. Hasta que en alg\u00fan momento el Se\u00f1or nos ayuda a ver que necesitamos sabidur\u00eda para ver m\u00e1s all\u00e1 de nosotros mismos y nuestro dolor. Entonces debemos emprender el viaje en busca de la sabidur\u00eda (Job 28), aqu\u00ed nos resuena lo que dice Jacobo, porque la sabidur\u00eda se halla en Dios. Jacobo comprende que la sabidur\u00eda no es simplemente saber algo y tener respuesta a los <em>por qu\u00e9<\/em> y <em>para qu\u00e9<\/em>. Sino que tiene que ver con conocer y entender a Dios.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">LA SABIDUR\u00cdA DE DIOS: CONOCERLE EN CRISTO.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed debemos aprender algo. Cuando veamos a nuestros hermanos ser probados, no levantemos el dedo acusador, ni argumentemos o filosofemos sobre su dolor. M\u00e1s bien, ayudemos a los hermanos a orar y un\u00e1monos en pedir una sola cosa: que el Se\u00f1or se les manifieste. Porque la sabidur\u00eda a la que se refiere Jacobo, tiene que ver con revelaci\u00f3n de la Sabidur\u00eda personificada de Dios que es en Cristo Jes\u00fas<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[1]<\/sup><\/a>. No es solo informaci\u00f3n, no es solo memoria, es una experiencia espiritual y personal con el Hijo a trav\u00e9s de la iluminaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Job padeci\u00f3 37 cap\u00edtulos, que quiz\u00e1s en su vida fueron s\u00f3lo d\u00edas, o fueron meses, o quiz\u00e1s a\u00f1os. Pas\u00f3 por muchos procesos hasta que Dios habl\u00f3. Amados hermanos, Job estaba lleno de preguntas personales, de dolor, de acusaciones y de justicias propias. El alma de Job estaba \u2013como se dice de la tierra en G\u00e9nesis 1:2\u2013 \u201c<em>desolada y vac\u00eda<\/em>\u201d (BTX III). As\u00ed estaba Job, sufriendo el luto por sus hijos, la quiebra econ\u00f3mica, crisis en su salud, la rebeli\u00f3n de su esposa y batallando contra una imagen de Dios distorsionada que quer\u00eda imponerse sobre su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta que Dios habl\u00f3, hasta que Dios se revel\u00f3 y se manifest\u00f3 personalmente a Job. Noten esto: Dios se manifest\u00f3, se revel\u00f3 de una forma especial y personal a Job. Podr\u00edamos decir que Dios prepar\u00f3 a Job durante \u00ab37 cap\u00edtulos\u00bb para poder darle la m\u00e1s extraordinaria de las experiencias que podr\u00eda haber tenido jam\u00e1s: conocer y entender a Dios por Su revelaci\u00f3n y manifestaci\u00f3n personal y especial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiero que noten algo interesante aqu\u00ed. En Su revelaci\u00f3n y manifestaci\u00f3n especial, Dios no responde las preguntas existencialistas ni se dedica a refutar uno a uno los argumentos que Job levant\u00f3 en medio del dolor. Lo que hace Dios es algo totalmente diferente e inesperado: comienza a revelarse personalmente a \u00e9l. Su grandeza, omnisciencia y omnipotencia, dejan a Job boquiabierto, vi\u00e9ndose tan peque\u00f1o e insignificante en la Presencia de Dios\u00a0 (Job 38 al 41). Los atributos de Dios anonadan a Job y, al mismo tiempo, lo impactan y maravillan. Job se encontraba en la oscuridad del dolor, donde parec\u00eda que Dios no estaba, pero de pronto lo vio personalmente presente, como si aquello fuera m\u00e1s real que cualquiera de las cosas que, hasta ese momento, hab\u00eda vivido. Dios lo impact\u00f3 con la realidad de Su eternidad, que hace ver a todas las cosas de esta existencia contingente, como ef\u00edmeras. De alguna manera, Dios permiti\u00f3 todo lo que vivi\u00f3 Job para mostrarle al hombre que nada, absolutamente nada, se puede comparar con la grandiosa experiencia de conocer y entender a Dios, el Ser absolutamente necesario. Y esto, precisamente, es la verdadera sabidur\u00eda: conocer y entender a Dios en Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Salmo 111:10, Proverbios 1:7 y 9:10, nos dicen una cosa important\u00edsima:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<em>El principio de la sabidur\u00eda es el temor de Jehov\u00e1; Buen entendimiento tienen todos los que practican sus mandamientos; Su loor permanece para siempre.<\/em>\u201d (Sal. 111:10).<\/p>\n<p>\u201c<em>El principio de la sabidur\u00eda es el temor de Jehov\u00e1; Los insensatos desprecian la sabidur\u00eda y la ense\u00f1anza.<\/em>\u201d (Pr. 1:7).<\/p>\n<p>\u201c<em>El temor de Jehov\u00e1 es el principio de la sabidur\u00eda, Y el conocimiento del Sant\u00edsimo es la inteligencia.<\/em>\u201d (Pr. 9:10).<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nosotros pensamos en la sabidur\u00eda separada de Dios; pero, las Escrituras nos ense\u00f1an que la falta de sabidur\u00eda es falta de conocimiento de qui\u00e9n y c\u00f3mo es Dios. Los pasajes que le\u00edmos nos muestran que la sabidur\u00eda tiene como principio el temor de YHWH; y, no podemos tener temor de Dios, si no le conocemos. El conocimiento del Dios santo trae un noble temor al Dios que servimos. Sin conocimiento de qui\u00e9n y c\u00f3mo es Dios, no puede haber temor; y, sin temor, no podemos entrar a la verdadera sabidur\u00eda. Es en medio de la prueba que debemos reconocer la falta de conocimiento y entendimiento que tenemos de Dios. \u00a1Oh, Se\u00f1or, rev\u00e9late a mi vida! \u00a1Perm\u00edteme conocerte y entenderte! \u00a1Abre mi entendimiento a trav\u00e9s de tu Palabra y Esp\u00edritu! Porque cuando le vemos y entendemos, entonces nos ocurre lo que pas\u00f3 con Job, cuando dijo:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<em>He aqu\u00ed que yo soy vil; \u00bfqu\u00e9 te responder\u00e9?<br \/>\n<\/em><em>Mi mano pongo sobre mi boca.<\/em>\u201d (Job 40:4).<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y tambi\u00e9n:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<em>Yo conozco que todo lo puedes,<br \/>\n<\/em><em>Y que no hay pensamiento que se esconda de ti.<br \/>\n<\/em><em>\u00bfQui\u00e9n es el que oscurece el consejo sin entendimiento?<br \/>\n<\/em><em>Por tanto, yo hablaba lo que no entend\u00eda;<br \/>\n<\/em><em>Cosas demasiado maravillosas para m\u00ed, que yo no comprend\u00eda.<br \/>\n<\/em><em>Oye, te ruego, y hablar\u00e9;<br \/>\n<\/em><em>Te preguntar\u00e9, y t\u00fa me ense\u00f1ar\u00e1s.<br \/>\n<\/em><em>De o\u00eddas te hab\u00eda o\u00eddo;<br \/>\n<\/em><em>Mas ahora mis ojos te ven.<br \/>\n<\/em><em>Por tanto me aborrezco,<br \/>\n<\/em><em>Y me arrepiento en polvo y ceniza.<\/em>\u201d (Job 42:2-6)<\/p><\/blockquote>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">NO PIDAMOS SALIR, PIDAMOS QUE SE NOS REVELE.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amados hermanos, en medio de la prueba luchamos y, lo que m\u00e1s pedimos, es que se termine la prueba y se solucionen sus causales; pero debemos saber que esa es una oraci\u00f3n vana. Si Dios nos sac\u00f3 al desierto para probarnos, nos probar\u00e1 y nos preservar\u00e1 (Dt. 8:1-10). Esto \u00faltimo es important\u00edsimo de entender, Dios nos preservar\u00e1. Si no hemos muerto en medio de lo que estamos padeciendo, es porque Dios nos lleva al desierto para probarnos, no para matarnos; as\u00ed que nos preservar\u00e1 la vida delante de \u00c9l hasta completar lo que se ha propuesto de Cristo en nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed que, en medio de la prueba no debemos pedir ni perder el tiempo orando que se nos quite la prueba. No debemos perder este tiempo valioso pidiendo aquello, porque Dios no detendr\u00e1 la prueba, ni permitir\u00e1 que salgamos con la hoja en blanco. Lo que s\u00ed debemos pedir es lo m\u00e1s grandioso que le puede ocurrir a un mortal como nosotros: que el Se\u00f1or se nos revele, que podamos conocerle y entenderle m\u00e1s. \u00a1Oh, Se\u00f1or, mu\u00e9strate a m\u00ed! \u00a1Oh, Se\u00f1or, ilum\u00edname con tu Palabra! Esta es la sabidur\u00eda que debemos reconocer nos falta y necesitamos. Carecemos de conocimiento de Dios, del Dios que ha venido a unirse a nosotros por el Esp\u00edritu. Conocimiento experimental de \u00c9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En comparaci\u00f3n al gran n\u00famero de cristianos que existe, son pocos los que tienen esta experiencia con el Se\u00f1or; porque todo lo que se concibe de la vida cristiana, gira en torno a la salvaci\u00f3n y\/o condenaci\u00f3n del hombre. No obstante, la vida cristiana es m\u00e1s que esto.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">DIOS DA GRACIA A LOS HUMILDES.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, no solo es importante rogar al Se\u00f1or que nos otorgue el conocerle y entenderle, sino que debemos hacerlo con el coraz\u00f3n correcto. Y el coraz\u00f3n correcto es el coraz\u00f3n humillado delante de Dios. Sin embargo, en la prueba, en la aflicci\u00f3n de nuestras almas, es muy probable que abracemos el enojo y la soberbia. Debido a esto, es que Dios ocupa bastante tiempo en mostrarnos lo soberbio que somos y lo duro de nuestro coraz\u00f3n. Nos creemos buenos, nos creemos justos en nosotros mismos y, probablemente, pensemos que es una injusticia la prueba que nos toca pasar. Todo eso es soberbia, la que es inherente a nuestra naturaleza humana ca\u00edda. Pero tranquilo, el Se\u00f1or es el mejor jugador de ajedrez y, en el movimiento de las piezas del tablero, afectar\u00e1 todo, tratando muchas cosas al mismo tiempo. Dios es capaz de hacer que un soberbio se vuelva receptor de Su favor inmerecido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Miren, veamos un principio en la lucha de Jacob en Peniel. Lea conmigo G\u00e9nesis 32:22-30, donde dice:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<em><sup>22<\/sup> Y se levant\u00f3 aquella noche, y tom\u00f3 sus dos mujeres, y sus dos siervas, y sus once hijos, y pas\u00f3 el vado de Jaboc. <sup>23<\/sup> Los tom\u00f3, pues, e hizo pasar el arroyo a ellos y a todo lo que ten\u00eda. <sup>24<\/sup> As\u00ed se qued\u00f3 Jacob solo; y luch\u00f3 con \u00e9l un var\u00f3n hasta que rayaba el alba. <sup>25<\/sup> Y cuando el var\u00f3n vio que no pod\u00eda con \u00e9l, toc\u00f3 en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyunt\u00f3 el muslo de Jacob mientras con \u00e9l luchaba. <sup>26<\/sup> Y dijo: D\u00e9jame, porque raya el alba. Y Jacob le respondi\u00f3: No te dejar\u00e9, si no me bendices. <sup>27<\/sup> Y el var\u00f3n le dijo: \u00bfCu\u00e1l es tu nombre? Y \u00e9l respondi\u00f3: Jacob. <sup>28<\/sup> Y el var\u00f3n le dijo: No se dir\u00e1 m\u00e1s tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido. <sup>29<\/sup> Entonces Jacob le pregunt\u00f3, y dijo: Decl\u00e1rame ahora tu nombre. Y el var\u00f3n respondi\u00f3: \u00bfPor qu\u00e9 me preguntas por mi nombre? Y lo bendijo all\u00ed. <sup>30<\/sup> Y llam\u00f3 Jacob el nombre de aquel lugar, Peniel; porque dijo: Vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma.<\/em>\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El var\u00f3n que aparece aqu\u00ed luchando con Jacob es el mismo Hijo de Dios, antes de encarnarse<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[2]<\/sup><\/a>. Jacob forceje\u00f3 con \u00c9l reclamando bendici\u00f3n, pero no se le bendijo hasta que se le descoyunt\u00f3 el muslo. \u00bfPor qu\u00e9? Porque Jacob era un soberbio, fuerte en s\u00ed mismo, que se atrevi\u00f3 a pararse de igual a igual con Dios. Jacob se enfrent\u00f3 a Dios (Os. 12:3-4, BTX III, LBLA, NTV), luch\u00f3 con \u00c9l. \u00bfHa visto otra historia semejante a esta en la Biblia? No existe otra igual. Jacob es el ejemplo b\u00edblico de una persona soberbia que es transformada por Dios en alguien quebrado, humillado y de coraz\u00f3n adecuado delante de Dios. El Se\u00f1or lo resisti\u00f3 primero y, para bendecirlo, el Se\u00f1or lo humill\u00f3. Al descoyuntar su muslo, Jacob no pudo ya m\u00e1s sostenerse en pie delante del Se\u00f1or; no obstante, desde el suelo, descoyuntado, humillado, sin fuerzas y desesperado, le pidi\u00f3 al Se\u00f1or que lo bendijera. Fue precisamente en ese momento que el Se\u00f1or lo bendijo. No mientras abrazaba la soberbia, sino cuando abraz\u00f3 el dolor y se humill\u00f3 delante del Se\u00f1or. Cuando se hallaba arrodillado ante Dios, cuando estaba quebrantado, all\u00ed se le bendijo. Como cita Pedro:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<em>Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes.<\/em>\u201d (1 P. 5:5)<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces lo que debemos pedir es conocerle y entenderle, para que podamos gozarnos en la prueba de nuestra fe; pues, el gozo y alegr\u00eda proviene de nuestro Dios, del Dios que se nos revela. Y esto, hay que pedirlo humillados y en honestidad, reconociendo nuestra soberbia.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">PEDIR INSISTENTEMENTE.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El verbo \u201c<em>pida<\/em>\u201d est\u00e1 en el presente imperativo, en la voz activa (Carballosa, 2004, p. 91). Esto indica que se \u201cdebe continuar pidiendo\u201d o \u201cser persistente en pedir\u201d; es decir, esto ha de ser una petici\u00f3n constante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a la sabidur\u00eda, hay que pedirla continuamente, debemos ser constantes e insistentes en esta petici\u00f3n que Dios aprueba. No es una oraci\u00f3n de pasillo y r\u00e1pida, sino molestar, buscar, insistir (Lc. 18:1-8), hasta que seamos iluminados por Su Esp\u00edritu (Ef. 1:15-17). Como Jacob, as\u00ed luchar, forcejear, molestar e insistir con Dios. Y en nuestra humillaci\u00f3n y honestidad, \u00c9l \u2013que es infinitamente generoso y compasivo\u2013 nos dar\u00e1 abundantemente y sin reprocharnos nada. El Se\u00f1or se nos revelar\u00e1, se nos mostrar\u00e1, ocurrir\u00e1 aquella iluminaci\u00f3n que es m\u00e1s que aprendizaje mental, es una experiencia espiritual que involucra todo nuestro ser. El Padre nos revelar\u00e1 a Su Hijo (Mt. 16:16-17), y el Hijo nos revelar\u00e1 a Su Padre (Mt. 11:27). Y esto, es la sabidur\u00eda que necesitamos en medio de la prueba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el Se\u00f1or se nos manifiesta, los <em>por qu\u00e9<\/em> y <em>para qu\u00e9<\/em>, ser\u00e1n contestados en la abrumadora experiencia de conocerle y entenderle personalmente. No habr\u00e1 dudas, nuestra mano pondremos sobre nuestra boca y nos gozaremos a\u00fan en lo que estemos viviendo; pues, de alguna manera, veremos al Se\u00f1or por el Esp\u00edritu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Perm\u00edtanme contarles algo personal.\u00a0 Mi mujer durante tres a\u00f1os enfrent\u00f3 una dif\u00edcil enfermedad. Fue un tiempo muy dif\u00edcil para ella, pero tambi\u00e9n para nosotros como familia. Un d\u00eda en medio del dolor y de la aflicci\u00f3n de su alma, despu\u00e9s de ir muchas veces al Se\u00f1or, buscando rescate, en medio del dolor y el miedo, fue iluminada por el Esp\u00edritu de Dios. Ella experiment\u00f3 al Se\u00f1or de una forma tan viva, espiritual, que lloraba de alegr\u00eda, aunque f\u00edsicamente estaba sufriendo. Es que cuando el Esp\u00edritu Santo la ilumin\u00f3, la hizo tener un encuentro con la realidad de la Presencia de Dios, lo que fue tan real para ella que, se olvid\u00f3 de su dolor. De alguna manera, aunque se encontraba nublado y gris el d\u00eda, ella estaba viendo el sol brillar. El Esp\u00edritu Santo le mostraba de forma experimental, que el Se\u00f1or en medio de su dolor estaba personalmente presente y nunca la hab\u00eda abandonado. Al experimentar esto, todo lo que estaba sufriendo pas\u00f3 a ser secundario. Ella no ten\u00eda quejas delante del Se\u00f1or, solo ten\u00eda gozo, aunque sus ojos no lo ve\u00edan, el Esp\u00edritu le daba la certeza de que Dios estaba all\u00ed, am\u00e1ndola, cuid\u00e1ndola, trabajando en ella. Una experiencia espiritual y personal con la realidad trascendente del Esp\u00edritu de Dios, que hace ver a todo insignificante en Su Presencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed que no debemos pedir al Se\u00f1or que nos quite la prueba, sino que se nos revele a trav\u00e9s de esta, para que la prueba se complete de acuerdo con la voluntad de Dios; pues, el Se\u00f1or, quiere darse a conocer y entender a cada uno de nosotros de una forma especial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por tanto, si vemos a los hermanos que est\u00e1n siendo probados, contribuyamos con la oraci\u00f3n, rogando al Se\u00f1or que en medio del desierto ellos puedan conocerle y entenderle.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">DIOS QUIERE SER CONOCIDO.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, una cosa importante es que todas estas cosas debemos pedirlas creyendo, confiando, no dudando. Por lo que Jacobo nos dice:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<em><sup>6<\/sup> Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. <sup>7<\/sup> No piense, pues, quien tal haga, que recibir\u00e1 cosa alguna del Se\u00f1or. <sup>8<\/sup> El hombre de doble \u00e1nimo es inconstante en todos sus caminos.<\/em>\u201d (Stgo. 1:6-8).<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya dijimos anteriormente que la fe no es un sentimiento, sino confianza en algo que sabemos y creemos de todo coraz\u00f3n respecto a la Palabra de Dios. La fe no es ciega ni subjetiva, su objeto es la confianza, certeza y esperanza en la Palabra del Se\u00f1or. Si vamos a pedir que el Se\u00f1or se nos revele y se nos d\u00e9 a conocer por el Esp\u00edritu y Su Palabra, debemos saber primero que Dios ha querido revelarse a S\u00ed mismo. Dios quiere que le conozcamos. Por ejemplo, tenemos en la creaci\u00f3n a Dios dejando huellas de Su Presencia, de Su omnipotencia y Deidad<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>[3]<\/sup><\/a>. Luego tenemos en nuestras manos las Escrituras, una revelaci\u00f3n especial de qui\u00e9n y c\u00f3mo es este Dios<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[4]<\/sup><\/a>. Y grandiosamente tenemos en el registro hist\u00f3rico de este Libro y de la historia secular, el testimonio de Jes\u00fas de Nazaret, que es Dios manifestado en carne (1Tim. 3:16; Heb. 1:1-4) y que ha venido a salvarnos. Sin embargo, algo en lo que nos detenemos poco, es que el Hijo, principalmente, ha venido a darnos a conocer al Dios invisible (Jn. 1:18; Col. 1:15).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La salvaci\u00f3n, digamos su aspecto jur\u00eddico, es el inicio y medio para adentrarnos en un caminar con Dios. Para esto es que se nos ha dado la vida eterna, gracias al sacrificio del Se\u00f1or Jes\u00fas. La vida eterna, no tiene su valor en el hecho de vivir para siempre, sino en que se nos otorga vivir eternamente para poder conocer a Dios y a Su Hijo plenamente. Lea conmigo Juan 17:3, que nos dice:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<em>Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el \u00fanico Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.<\/em>\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfSe dan cuenta? \u00bfPensaba usted que s\u00f3lo era para vivir eternamente? Pues no, sino para que le conozcamos y entendamos. Porque Dios quiere ser conocido y, por esta causa, amado. Entonces, entendiendo esto, sabi\u00e9ndolo y crey\u00e9ndolo, oramos a Dios buscando conocerle y entenderle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No debemos poner la vista en si acaso nuestra oraci\u00f3n contiene las palabras correctas, sino en que Dios quiere darse a conocer a nosotros. Dios quiere revelarse en Su Hijo, entonces por eso el Hijo se ha encarnado; as\u00ed que oramos insistentemente que se nos d\u00e9 a conocer de una forma m\u00e1s profunda. Oramos con un coraz\u00f3n humillado, ya que sabemos que Su voluntad es darse a conocer. As\u00ed es que oramos con fe en esto, porque Su Palabra nos lo ha mostrado: Dios quiere darse a conocer. Y si sabemos que esta es Su voluntad, entonces pedimos confiados, sin dudar; porque la duda proviene de no saber qu\u00e9 es la voluntad de Dios, la que por las Escrituras se nos ha comunicado. Y sabemos que, el Esp\u00edritu que la ha inspirado, nos quiere iluminar el entendimiento para que podamos comprender paulatinamente a nuestro Dios y amarle. \u00a1Oh, Padre, rev\u00e9lanos al Hijo! \u00a1Oh, Hijo, rev\u00e9lanos al Padre! \u00a1Queremos m\u00e1s!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debemos orar confiando en que el Se\u00f1or quiere que le conozcamos. Las palabras correctas no deben importar m\u00e1s que la fe en que Dios quiere revelarse. Ni nuestra debilidad debe importar m\u00e1s que el saber que Dios quiere que le conozcamos. Nada es m\u00e1s valioso que verle, pues al verle seremos como \u00c9l (1Jn. 3:2). Al verle vamos siendo transformados progresivamente a Su imagen (Col 1:15).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero el que duda tiene sus pensamientos en s\u00ed mismo y no en el deseo de Dios de darse a conocer; por lo que, al dudar, est\u00e1 poniendo la vista en su desnudez, mirando si acaso es digno de la respuesta de Dios. Sus pensamientos son variantes, inestables, porque no est\u00e1n puestos en la Roca, sino en lo que siente, en sus opiniones subjetivas y no en la verdad de la Palabra de Dios. El que duda piensa en sus justicias propias, en sus obras, en su humanidad; pero no considera a Dios que quiere revelarse en el Hijo.<\/p>\n<h3>VARON DE DOS ALMAS.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para finalizar este cap\u00edtulo quisiera hacer notar que el griego, donde dice <em>\u201chombre de doble \u00e1nimo<\/em>\u201d, dice literalmente \u201c<em>var\u00f3n de dos almas<\/em>\u201d. Este es un hombre egoc\u00e9ntrico, llevado por lo que siente y quiere para s\u00ed mismo; no por lo que Dios es y Su voluntad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A un hombre de dos almas no le interesa conocer al Se\u00f1or, solo le interesa lo que est\u00e1 sufriendo, vi\u00e9ndose como el centro del universo. Es inestable en sus emociones y, la fe que dice tener se encuentra mezclada con las impurezas de los sentimientos egoc\u00e9ntricos. Sabe que debe vivir para el Se\u00f1or, pero cualquier cosa \u00abcristiana\u00bb que hace, lo hace para s\u00ed mismo, por miedo, por superstici\u00f3n,\u00a0 por necesidad; no por convicciones y certezas que la fe en la Palabra de Dios trae.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es extremadamente an\u00edmico y egocentrista. Lo que hace, siempre tiene como fin \u00faltimo el sentirse bien y lo suyo propio. En alguien que vive as\u00ed, lamentablemente, no se puede confiar. Es zarandeado de aqu\u00ed para all\u00e1, cualquier opini\u00f3n que lo haga sentir algo, lo mueve. Llevado por la emoci\u00f3n dir\u00e1 que s\u00ed, pero desapareciendo la emoci\u00f3n dir\u00e1 que no. La \u00fanica posibilidad que se tiene al ser de doble \u00e1nimo es que el Se\u00f1or nos muestre que lo somos, y trate en el desierto con esto. No tenemos tiempo para entrar en esto, pero lo haremos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No olviden que Dios quiere revelarse y nuestro deseo debe ser responder a esto con \u201cyo quiero conocerte\u201d. Por ahora, vamos a detenernos aqu\u00ed.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Proverbios 8:12, muestra a la sabidur\u00eda como Persona y en 1\u00aa Corintios 1:24, 30, se nos dice que Cristo es la sabidur\u00eda de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Tambi\u00e9n conocidas como \u201cTeofan\u00edas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>[3]<\/sup><\/a> Iafrancesco, G. (1996). <em>Proleg\u00f3menos <\/em>(pp. 27-45). Bogota: Cristiania ediciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup>[4]<\/sup><\/a> <em>Ib\u00edd.<\/em> (pp. 47-93).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gracias al Se\u00f1or ya vamos en nuestra quinta sesi\u00f3n de estudio de la ep\u00edstola de Jacobo (o Santiago).\u00a0Abramos las Escrituras en la ep\u00edstola de Jacobo,\u00a0 cap\u00edtulo 1 y vamos a leer desde el vers\u00edculo 5. 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