{"id":301,"date":"2020-06-19T01:59:57","date_gmt":"2020-06-19T01:59:57","guid":{"rendered":"http:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/?p=301"},"modified":"2026-02-25T17:12:42","modified_gmt":"2026-02-25T21:12:42","slug":"texto-4-estudio-a-la-epistola-de-jacobo-la-prueba-el-saber-la-fe-y-la-paciencia-12-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/?p=301","title":{"rendered":"(Texto) 4. Estudio a la ep\u00edstola de Jacobo &#8211; La prueba, el saber, la fe y la paciencia (1:2-4)."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Antes de continuar con nuestro estudio de la ep\u00edstola de Jacobo (Santiago), perm\u00edtame aconsejarle invocar a nuestro Se\u00f1or y rogar Su ayuda; porque necesitamos siempre del suministro de Su Esp\u00edritu, pues el Se\u00f1or prometi\u00f3 que el Esp\u00edritu ser\u00eda quien nos ense\u00f1ar\u00eda (Jn. 14:26; 1Jn. 2:27),\u00a0 recordar\u00eda (Jn. 14:26), y mostrar\u00eda a Cristo (Mt. 16:15-17; Jn. 3:1-15, 16:14; Ga. 1:16). Y as\u00ed tambi\u00e9n prometi\u00f3 dar gracia al que se humille en Su presencia (1P. 5:5; St. 4:6), y de socorrer a todo aquel que invoque Su Nombre (Hch. 2:21). As\u00ed es que, humillados nuestros corazones en Su presencia y confiados de que estamos en Cristo, no olvide orar.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debemos dar gracias al Se\u00f1or por permitirnos una vez m\u00e1s abrir las Escrituras. Hasta ahora, ya hemos tenido tres introducciones. La primera, relacionada a la historia de esta ep\u00edstola y su autor\u00eda humana guiada por el Esp\u00edritu de Dios. La segunda, relacionada a los destinatarios de la ep\u00edstola. Y la tercera, relacionada a la declaraci\u00f3n hecha por Jacobo acerca de que es <em>esclavo <\/em>de Dios y del Se\u00f1or Jesucristo. Jacobo podr\u00eda haberse presentado como \u201c<em>el hermano del Se\u00f1or<\/em>\u201d, pero no lo hizo; pues, el conocimiento que ten\u00eda respecto al Se\u00f1or Jes\u00fas no le permit\u00eda tal cosa, pues al decirle \u201cSe\u00f1or\u201d estaba empleando un t\u00e9rmino de autoridad y superioridad comprendido de una forma especial entre los jud\u00edos. Jacobo reconoc\u00eda tras el velo de la carne, la identidad de aquel que fue su medio hermano. Y en aquel \u00abSe\u00f1or\u00bb referido, vimos que estaba impl\u00edcita la idea del nombre <em>YHWH<\/em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>, que en la tradici\u00f3n jud\u00eda era reemplazado por <em>Adonai,<\/em> que al griego se tradujo <em>K\u00fdrios <\/em>y, a su vez, al espa\u00f1ol se lleg\u00f3 como <em>Se\u00f1or; <\/em>es decir, para Jacobo y los ap\u00f3stoles, Jes\u00fas no s\u00f3lo era el Mes\u00edas, sino que <em>YHWH<\/em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>, Dios manifestado en carne (Jn. 1:1; Ro. 9:5; 1Ti. 3:16; 1Jn. 5:20; Ap. 1:8).<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">LA PRUEBA.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dado que necesitamos avanzar en nuestra lectura, vamos a abrir la Biblia inmediatamente en la ep\u00edstola de Jacobo, cap\u00edtulo 1, y leeremos desde el vers\u00edculo 2 al 4. Dice as\u00ed:<\/p>\n<blockquote><p>\u00a0\u201c<sup>2<\/sup><em> Hermanos m\u00edos, tened por sumo gozo cuando os hall\u00e9is en diversas pruebas, <\/em><sup>3 <\/sup><em>sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. <\/em><sup>4<\/sup><em> Mas tenga la paciencia su obra completa, para que se\u00e1is perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.<\/em>\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos vers\u00edculos que acabamos de leer son muy iluminadores y nos permiten tratar algunos temas importantes en el caminar del cristiano. Jacobo parte inmediatamente llev\u00e1ndonos a la conciencia de las \u201c<em>diversas pruebas<\/em>\u201d. Esto significa, metaf\u00f3ricamente, que las pruebas vienen en <em>distintos colores<\/em> (Carballosa, 2004, p. 86). Es decir que las pruebas pueden ser de diferente clase y no siempre ser de la misma manera.\u00a0Es importante entender que las pruebas pueden variar en forma, tiempo, situaci\u00f3n, lugar, etc\u00e9tera; no obstante, jam\u00e1s la prueba es sin un prop\u00f3sito de parte de Dios.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">EL CONTEXTO HIST\u00d3RICO.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, para comprender el por qu\u00e9 Jacobo inicia de esta manera, debemos considerar lo que se estaba viviendo para aquel entonces. Hemos se\u00f1alado que la dataci\u00f3n de esta carta se encuentra entre el 44 d. C. y el 50 d. C. Esto nos da el rango hist\u00f3rico para hacernos una idea del contexto en el que estaba escribiendo Jacobo. \u00c9l no escribe desde la calma de un escritorio ni desde el privilegio de una posici\u00f3n eclesi\u00e1stica establecida, sino desde un contexto de crisis, persecuci\u00f3n y dispersi\u00f3n, lo cual da a sus palabras un peso enorme.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En torno al a\u00f1o 44 d.C., el cristianismo a\u00fan no era visto como una religi\u00f3n separada del juda\u00edsmo. Los creyentes eran, ante los ojos del Imperio y del Sanedr\u00edn, un grupo inc\u00f3modo dentro del mismo juda\u00edsmo. Herodes Agripa I, buscando consolidar su poder y agradar a los l\u00edderes religiosos jud\u00edos, arremeti\u00f3 contra los seguidores de Cristo. Mat\u00f3 a Jacobo hijo de Zebedeo (Hch. 12:2). Encerr\u00f3 a Pedro, aunque este fue liberado milagrosamente. Estos hechos crearon una atm\u00f3sfera de temor e incertidumbre en Jerusal\u00e9n. Muchos creyentes huyeron hacia regiones m\u00e1s seguras: Siria, Fenicia, Chipre, y Antioqu\u00eda (Hch. 11:19); por lo que, cuando Jacobo escribe \u201c<em>a las doce tribus que est\u00e1n en la dispersi\u00f3n<\/em>\u201d (1:1), no se trata solo de jud\u00edos en el exilio antiguo, sino tambi\u00e9n de cristianos perseguidos, esparcidos por causa de su fe. Por tanto, cuando Jacobo dice \u201c<em>tened por sumo gozo cuando os hall\u00e9is en diversas pruebas<\/em>\u201d, no est\u00e1 filosofando sobre el sufrimiento; m\u00e1s bien, le est\u00e1 escribiendo a hombres y mujeres que lo hab\u00edan perdido todo \u2013hogar, patria, seguridad\u2013 por seguir a Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con todo esto, muchos de los exiliados comenzaron a sufrir las penas del migrante: discriminaci\u00f3n, pobreza y explotaci\u00f3n laboral por parte de los ricos terratenientes que podr\u00edan incluso haber sido hermanos en la fe.\u00a0La carta refleja con claridad que los destinatarios viv\u00edan en una tensi\u00f3n de clases muy marcada.\u00a0Algunos eran jornaleros o campesinos que trabajaban las tierras de otros y no recib\u00edan salario justo (Stg. 5:4).\u00a0Otros sufr\u00edan opresi\u00f3n judicial y econ\u00f3mica (Stgo. 2:6).\u00a0Las comunidades judeocristianas eran en su mayor\u00eda pobres, marginadas, sin poder pol\u00edtico ni protecci\u00f3n legal. Adem\u00e1s, dentro de la propia comunidad cristiana empezaban a verse actitudes de favoritismo hacia los ricos (Stgo. 2:1\u20134), algo que Jacobo reprende con fuerza. Por eso, cuando \u00e9l habla de \u201c<em>diversas pruebas<\/em>\u201d, no se refiere solo a persecuciones religiosas, sino tambi\u00e9n a pruebas cotidianas de injusticia, desigualdad, y necesidad. El sufrimiento era amplio: f\u00edsico, social y espiritual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aparte de esto, la comprensi\u00f3n de Jacobo respecto al sufrimiento era muy distinta de la que ten\u00edan los jud\u00edos y los gentiles. Para los jud\u00edos el sufrimiento se resum\u00eda a la paga por el pecado. Si sufr\u00edas, significaba que hab\u00edas pecado; si naciste en sufrimiento, entonces pecaron tus padres, o t\u00fa en el vientre de tu madre (Jn. 9:2). Debido a esto es que el Se\u00f1or Jes\u00fas confront\u00f3 fuertemente a los escribas y los fariseos (Mt. 23:23-24), porque la misericordia por el desvalido no era parte de su cosmovisi\u00f3n, pues de alguna manera, los que sufr\u00edan se lo merec\u00edan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A diferencia del pensamiento jud\u00edo, donde el sufrimiento sol\u00eda asociarse a la consecuencia del pecado, la mentalidad gentil del siglo I conceb\u00eda el dolor y la adversidad desde una perspectiva fatalista, impersonal y sin prop\u00f3sito moral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el mundo grecorromano, el sufrimiento era simplemente una parte inevitable del destino, determinado por los caprichos de los dioses o por la inmutable rueda del destino. No hab\u00eda una relaci\u00f3n personal entre la divinidad y el individuo que diera sentido redentor al dolor. Sin embargo, para los cristianos, e<span style=\"font-size: 17.5px;\">l sufrimiento ya no era una desgracia ni una fatalidad ciega, sino una oportunidad para participar en la historia del Dios verdadero que hab\u00eda sufrido en Cristo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de esa revelaci\u00f3n, los dioses paganos no sufr\u00edan. El ideal divino era la <em>apatheia<\/em> (impasibilidad, indiferencia), es decir, la incapacidad de ser afectado por las emociones humanas. Por lo tanto, los humanos sufr\u00edan solos. La virtud consist\u00eda en soportar con dignidad o resignaci\u00f3n, especialmente en las filosof\u00edas estoica y epic\u00farea.\u00a0Para el estoicismo, el sufrimiento deb\u00eda aceptarse con serenidad racional, suprimiendo las emociones.\u00a0Para el epicure\u00edsmo, deb\u00eda evitarse a toda costa buscando el placer moderado y la ausencia de dolor (<em>ataraxia<\/em>). En ambos casos, el sufrimiento no ten\u00eda prop\u00f3sito redentor ni moral. Era simplemente una condici\u00f3n de la existencia humana que deb\u00eda minimizarse o ignorarse. En cambio, los cristianos afirmaban que Dios mismo hab\u00eda entrado en el sufrimiento humano en la Persona de Jesucristo. Este fue un golpe cultural devastador para el mundo antiguo, porque el Dios trascendente, impasible e inaccesible de la filosof\u00eda grecorromana se mostraba ahora vulnerable, compasivo, encarnado y doliente en la Persona del Se\u00f1or Jesucristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto llev\u00f3 a que los cristianos hablaran del sufrimiento con gozo, porque el sufrimiento se convirti\u00f3 en comuni\u00f3n con Cristo cuando comprendieron el misterio de la encarnaci\u00f3n (Fil. 3:10; 1Tim. 3:16). Con todo esto, la visi\u00f3n del sufrimiento en la fe cristiana, se volvi\u00f3 algo totalmente contracultural. Esto se debe a la revelaci\u00f3n que Dios daba a trav\u00e9s de Cristo. Esta es, de alguna manera, la carga del Esp\u00edritu a trav\u00e9s de Jacobo: explicarles a los cristianos el prop\u00f3sito de las pruebas para que las ideas preconcebidas o sesgos que tra\u00edan del juda\u00edsmo y\/o helenismo respecto al sufrimiento, no los hiciera ignorar lo que Dios revelaba en el Hijo.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong>EL ANTROPOCENTRISMO Y EL TEOCENTRISMO.<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dicho todo esto y para referirnos a las pruebas, es que debemos considerar lo que Dios revelaba de antemano en el libro de Job y que hab\u00eda venido a explicarse en Cristo, el \u00ab<em>var\u00f3n de dolores, experimentado en quebranto\u00bb <\/em>(Is. 53:3).\u00a0\u00a0Por favor, lea conmigo Job 1:22. Si hay alguien que sufri\u00f3 la prueba, fue Job. En este pasaje Job hab\u00eda sufrido la p\u00e9rdida de sus hijos e hijas, y tambi\u00e9n de sus bienes. Una gran prueba estaba pasando y, sin embargo, dice la Biblia que:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<em>En todo esto no pec\u00f3 Job, ni atribuy\u00f3 a Dios desprop\u00f3sito alguno.<\/em>\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Job sab\u00eda que Dios ten\u00eda un prop\u00f3sito. A diferencia de los dioses de las mitolog\u00edas contempor\u00e1neas, el Dios de Job, que se revela en la historia, no es indiferente al sufrimiento de los hombres. Job no pensaba en que lo ocurrido fuera una casualidad, un accidente, sino que hab\u00eda una <em>causalidad<\/em>.\u00a0 Hay algo que debemos tratar aqu\u00ed y detenernos a considerar con mucha atenci\u00f3n. Para Job el centro de todo el universo y de su existencia era Dios. La mentalidad de Job era de un hombre que giraba alrededor de Dios. Aqu\u00ed vamos a considerar, dos conceptos que nos permitir\u00e1n recordar la idea:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1) Antropocentrismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2) Teocentrismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El <em>antropocentrismo<\/em>, pone al hombre como centro de todo; mientras que el <em>teocentrismo<\/em>, pone a Dios como centro y raz\u00f3n de todo. El hombre en un principio viv\u00eda teoc\u00e9ntricamente, pero despu\u00e9s de la ca\u00edda se dio cuenta que estaba desnudo. Siempre anduvieron desnudos en la Presencia de Dios y no se avergonzaban (Gn. 2:25), hasta que cayeron en la desgracia del pecado. Hasta ese entonces, el hombre no se hab\u00eda dado cuenta de su desnudez. La Biblia nos dice que al comer del \u00e1rbol de conocimiento del bien y del mal, \u201c<em>fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos<\/em>\u201d (Gn. 3:7). Antes de la ca\u00edda, para el hombre su desnudez no era un tema que atender; m\u00e1s bien, su atenci\u00f3n estaba puesta en su Creador y en la mujer que Dios le dio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lamentablemente, al comer del \u00e1rbol incorrecto el hombre comenz\u00f3 a mirarse\u00a0 a s\u00ed mismo, separado de Dios. Comenz\u00f3 a vivir preocupado de sus necesidades, siendo que con <em>El-Shadda<\/em>y<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> ten\u00eda todo lo que necesitaba. El hombre, al caer, comenz\u00f3 a mirarse a s\u00ed mismo y dej\u00f3 de vivir centrado en su Se\u00f1or. El hombre comenz\u00f3 a mirar lo contingente y no lo trascendente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hombre se volvi\u00f3 en sus paradigmas el centro de todo y, como hab\u00eda ca\u00eddo, del antropocentrismo se fue al egocentrismo. Es decir, de buscar el bien general del hombre, como humanidad, pas\u00f3 a buscar el bien propio. El hombre fue cayendo y se qued\u00f3 embelesado consigo mismo y su contingencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con todo esto, nos damos cuenta que Job vivi\u00f3 de acuerdo al paradigma teocentrista. Para Job,\u00a0 Dios era el centro de todo, por lo tanto, lo que estaba viviendo ten\u00eda un prop\u00f3sito en Dios, era la voluntad <em>de <\/em>Dios para un fin mayor. Esa era la fe de Job. Sin embargo, esa fe ser\u00eda puesta a prueba, pues en medio de la prueba, las convicciones y las dudas se revelar\u00e1n en la vida del creyente, quedando de manifiesto cu\u00e1l paradigma gobierna. Ahora, son estos paradigmas que sostenemos y creemos, que nos permiten afrontar las pruebas de manera distinta. Dependiendo de la cosmovisi\u00f3n que tengamos y lo que gobierne en nuestra mente, ser\u00e1 nuestra manera de partir afrontando la prueba:<\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Confiando en el Se\u00f1or, humillados en Su Presencia, esperando Su socorro y sabidur\u00eda.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Ensimismados en nuestra aflicci\u00f3n, soberbios en Su Presencia, reclam\u00e1ndole\u00a0 y enrostr\u00e1ndole nuestro servicio.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que el Se\u00f1or abra nuestros ojos para poder discernir esto; porque es necesario identificar estos paradigmas. Si la prueba la iniciamos ensimismados, no significa que no seamos hijos de Dios y que nuestra salvaci\u00f3n se vaya a perder, significa que necesitamos que Dios nos ayude, para conocerle en medio de la aflicci\u00f3n, pues probablemente le estemos atribuyendo una imagen errada, muchas veces vinculada a la visi\u00f3n y experiencia paternal que tuvimos. Es decir,\u00a0 si nuestro padre biol\u00f3gico nos abandon\u00f3, entonces le atribuiremos a Dios la imagen del padre que abandona;\u00a0 si nuestro padre biol\u00f3gico fue maltratador, le asignaremos a Dios la imagen del padre maltratador. En esta condici\u00f3n deber\u00edamos humillarnos y confesarle al Se\u00f1or lo que se pasa por nuestros pensamientos. Ser honestos y en oraci\u00f3n decirle que le estamos atribuyendo una imagen que no corresponde, una imagen que se encuentra ligada al dolor de nuestro pasado. Necesitamos Su ayuda, porque el pecado y el enga\u00f1ador, procuran confundirnos y extraviarnos. Necesitamos ser teoc\u00e9ntricos, poniendo a Dios en el centro, dejando que \u00c9l se revele a S\u00ed mismo a nosotros; juzgando lo pecaminoso del antropocentrismo y del egocentrismo, que me llevan a cuestionar a Dios y pensar que yo y mi felicidad, son el centro del universo.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">EL SUMO GOZO Y EL SABER.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, teniendo presente lo anterior, continuamos viendo que Jacobo nos manda a tener \u201c<em>por sumo gozo cuando nos veamos en diversas pruebas<\/em>\u201d. Digo \u2018nos manda\u2019 debido a que en el griego \u201c<em>tened<\/em>\u201d aparece de forma imperativa, es decir que lo dice como un mandamiento o exhortaci\u00f3n, como quien motiva con autoridad. Jacobo nos motiva con autoridad al \u201c<em>sumo gozo<\/em>\u201d, es decir, un gozo elevado, total, sin mezcla, puro. Nos est\u00e1 diciendo que en medio de las pruebas\u00a0<strong>debemos tener<\/strong><em>\u00a0<\/em>un gozo puro; pero, \u00bfc\u00f3mo es posible tener un gozo perfecto, total, sin mezcla y puro cuando estamos siendo probados de diferentes maneras? Para entender esto debemos poner algunas bases.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar, la prueba tiene algunas relaciones de lenguaje figurado en la Biblia, por ejemplo, se asemeja al fuego en el que es puesto el oro en 1\u00aa Pedro 1:7. Si vemos y entendemos esta relaci\u00f3n (fuego-prueba), podr\u00edamos decir con honestidad que la prueba no es algo que deseemos; sin embargo, debemos saber que es necesaria. Si la prueba es el fuego en el ejemplo de Pedro, el oro es nuestra fe. El fuego purifica el oro, es decir, quema todas las impurezas, quita todo lo que no es oro; de igual manera, la prueba es para que aquello que no es parte de la fe sea quitado, sea juzgado y seamos desintoxicados. Por tanto, la prueba, as\u00ed como el fuego, tiene un prop\u00f3sito, el cual deber\u00edamos procurar entender, orando al Se\u00f1or cuando nos toque.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En segundo lugar, es inevitable la prueba en la vida del creyente. Nadie piense que puede saltarse la prueba y la aflicci\u00f3n, son cosas que a todos nos toca vivir y hasta que nos toque estar en presencia del Se\u00f1or; por causa de que siempre hay cosas que purificar en cuanto a nuestra fe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tercer lugar, la vida cristiana es vivida en compa\u00f1\u00eda del Esp\u00edritu de Dios, el Paracleto, que nos consolar\u00e1, nos advertir\u00e1, nos reprender\u00e1, nos recordar\u00e1 y nos ense\u00f1ar\u00e1 en medio de las pruebas. Debemos rogar al Se\u00f1or que nuestro esp\u00edritu pueda percibir la voz del Esp\u00edritu en medio de la aflicci\u00f3n, ya que cuando esto ocurre, hay tanto ruido en nuestra cabeza, muchos pensamientos vienen a nosotros, como flechas que nos atacan y no dan tregua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuarto lugar, no dejemos de leer la Palabra de Dios, con el coraz\u00f3n de un perrillo que espera que de la mesa de su amo caiga una migaja de pan. La humillaci\u00f3n de nuestra alma es algo que debemos aprender, porque la soberbia inherente buscar\u00e1 tener lugar en nuestros pensamientos. Cuando cae una migaja, corresponde a la voz del Esp\u00edritu que se\u00f1alamos en el punto anterior, recibiendo la Palabra que leemos, el insuflo y energ\u00eda de la iluminaci\u00f3n a nuestro esp\u00edritu y mente. Es algo tan tremendo, como si toc\u00e1ramos la verdad de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con todo esto como base podr\u00edamos entender mejor de donde proviene el gozo al que Jacobo nos llama. \u00c9l nos muestra de d\u00f3nde proviene este gozo dici\u00e9ndonos \u201c<em>sabiendo que la prueba<\/em>\u201d. Es decir que, el sumo gozo viene de saber algo o algunas cosas respecto a la prueba. Este saber, en el griego, es \u201csaber por experiencia\u201d, es decir, vivir lo que sabemos y aprender de lo que vivimos. No proviene de lo que sentimos, ni de lo que egoc\u00e9ntricamente queremos, sino que proviene del saber por experiencia aquello que la mente logra aprender y entender de lo vivido. Se trata de un entendimiento espec\u00edfico basado en lo que experimentamos. Dicha experiencia es la que Dios nos permite tener.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Saber es important\u00edsimo para el cristiano, por ejemplo, saber en qu\u00e9 hemos cre\u00eddo, o por qu\u00e9 somos salvos, o por qu\u00e9 nos bautizamos, o por qu\u00e9 partimos el pan, etc\u00e9tera. Todas estas cosas se saben, se deben saber, no se hacen porque nos sentimos de una forma u otra; porque no se trata de lo que sentimos, sino de lo que 1) sabemos, 2) creemos y 3) experimentamos en el Se\u00f1or. Pablo, en sus ep\u00edstolas, menciona varias veces el asunto de saber (Ro. 5:3; 6:6, 9; 1Co. 15:58; 2Co. 4:14; 5:6; Ga. 2:16; Ef. 6:8-9; Flp. 1:17; Col. 3:24; 4:1; 2Tim. 2:23; 3:14; Tit. 3:11; Flm. 1:21), en distintos contextos, siempre hay un \u201c<em>sabiendo<\/em>\u201d. Lo mismo hace Pedro (1P. 1:18; 3:9; 5:9), y tambi\u00e9n Juan (Jn. 13:1,3; 18:4; 19:28), entre otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, el Se\u00f1or quiere que sepamos, es importante el saber en el cristianismo; tanto en lo doctrinal como en lo que vivimos, es importante el saber. Sinceramente creo que lo peor que nos puede pasar en medio de la prueba es la incertidumbre, el no saber y la ignorancia. Y es com\u00fan que en medio de nuestras aflicciones siempre aparezca la pregunta \u201c\u00bfpor qu\u00e9?\u201d; pero Dios nos quiere llevar m\u00e1s all\u00e1 del\u00a0<em>por qu\u00e9<\/em>, quiere llevarnos a entender el\u00a0<em>para qu\u00e9<\/em>. Porque somos de Dios y ning\u00fan desprop\u00f3sito hay en \u00c9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jacobo nos quiere ense\u00f1ar que el sumo gozo lo podemos tener si es que aprendemos y sabemos algo. \u00bfQu\u00e9 cosa?<\/p>\n<blockquote><p>\u00a0\u201c&#8230; <em>sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.\u00a0 Mas tenga la paciencia su obra completa, para que se\u00e1is perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna<\/em>\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que leemos nos dice que debemos saber el<em> para qu\u00e9<\/em> es la prueba, y lo que leemos nos muestra el <em>para qu\u00e9<\/em>. Por favor, pongan atenci\u00f3n a lo que debemos saber. Primero, dije anteriormente que la prueba es como el fuego en que se pone el oro. Esto nos muestra que la prueba es s\u00f3lo un instrumento de purificaci\u00f3n, un medio para lograr un fin. Lo segundo es preguntarnos, \u00bfqu\u00e9 es lo que se prueba? \u00bfQu\u00e9 es lo que se arroja al fuego? La respuesta se halla en la frase \u201c<em>la prueba de vuestra fe<\/em>\u201d; es decir que las pruebas vienen <em>para <\/em>nuestra fe, es la prueba <em>de <\/em>nuestra fe, es nuestra fe <em>sometida <\/em>a prueba. Como lo dice Pedro:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c&#8230; <em>para que sometida a prueba vuestra fe, mucho m\u00e1s preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo<\/em>\u201d (1P. 1:7).<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfSe dan cuenta? Nuestra fe sometida a prueba y siendo comparada con el oro, el cual, se prueba su calidad, su pureza y resistencia por medio del fuego; as\u00ed tambi\u00e9n nuestra fe es sometida a la presiones de la prueba. Es puesta en el fuego para purificaci\u00f3n y resistencia. No obstante, debo realizar una pregunta fundamental ante esto. Considerando que es la \u201c<em>prueba de vuestra fe<\/em>\u201d, pregunto, \u00bfqu\u00e9 es la fe?<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong>ACERCA DE LA FE.<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos piensan en la fe como un sentimiento bonito que podemos experimentar; otros lo ven como una pasi\u00f3n o como emociones positivas ante la desgracia. Otros piensan que la fe es creer a ciegas. Ante todo esto y mucho m\u00e1s, la Biblia nos informa y ense\u00f1a qu\u00e9 es la fe. Vamos a leer tres vers\u00edculos acerca de la fe. Primero busquemos Hebreos 11:1, que nos dice:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<em>Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicci\u00f3n de lo que no se ve.<\/em>\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si leemos s\u00f3lo este pasaje, pareciera que la definici\u00f3n \u201ccreer a ciegas\u201d es la correcta; pero esto no es lo \u00fanico que nos dice la Biblia. Vamos a leer tambi\u00e9n Romanos 10:17, que registra:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<em>As\u00ed que la fe es por el o\u00edr, y el o\u00edr, por la palabra de Dios.<\/em>\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora la fe comienza a tener un significado m\u00e1s objetivo, menos emocional y m\u00e1s intelectual. Pablo nos ense\u00f1a\u00a0 \u201c<em>que la fe es por el o\u00edr<\/em>\u201d, es decir que viene de algo que o\u00edmos. \u00bfLa explosi\u00f3n de una bomba? No. \u00bfUn ruido que no entendemos? No, sino que nos dice que \u201c<em>y el o\u00edr, por la palabra de Dios<\/em>\u201d. Como ver\u00e1n, la fe viene de o\u00edr, y el o\u00edr por la Palabra de Dios; esto nos indica que es una fe <em>inteligente <\/em>m\u00e1s que emocional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que nosotros o\u00edmos es lo que luego sabemos, entendemos y creemos. Entra por el o\u00eddo y, una vez adentro, se vuelve conocimiento, lo creemos y nace la fe. Por lo tanto, la fe no es una emoci\u00f3n, la fe est\u00e1 m\u00e1s familiarizada con el conocimiento; es entender algo espec\u00edfico y creerlo de todo coraz\u00f3n, es <em>convicci\u00f3n<\/em>. Aferrarnos a lo que sabemos y creemos, aferrarnos a la verdad que se nos ha comunicado; confiar en la verdad que sabemos y creemos; guardar la verdad que sabemos y creemos. Y todo lo que sabemos y creemos viene de la Palabra de Dios, que es la Verdad (Sal. 119:160).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, considerando que la fe viene por la Palabra de Dios, debemos preguntarnos lo siguiente: si pudi\u00e9ramos sintetizar la Palabra de Dios, \u00bfen qu\u00e9 se resume todo?<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong>EL RESUMEN DE LA PALABRA DE DIOS.<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las Escrituras nos informan al respecto. Vamos a Romanos 1:1-5 que nos dice:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<em><sup>1<\/sup> Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser ap\u00f3stol, apartado para el evangelio de Dios, <sup>2<\/sup> que \u00e9l hab\u00eda prometido antes por sus profetas en las santas Escrituras, <sup>3<\/sup> acerca de su Hijo, nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que era del linaje de David seg\u00fan la carne, <sup>4<\/sup> que fue declarado Hijo de Dios con poder, seg\u00fan el Esp\u00edritu de santidad, por la resurrecci\u00f3n de entre los muertos, <sup>5<\/sup> y por quien recibimos la gracia y el apostolado, para la obediencia a la fe en todas las naciones por amor de su nombre<\/em>\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo nos dice que Dios lo apart\u00f3 para<em> el evangelio<\/em> y que Dios prometi\u00f3 este evangelio antes por Sus profetas en las Santas Escrituras. Luego,\u00a0 contin\u00faa dici\u00e9ndonos de qu\u00e9 trata este evangelio: \u201c<em>acerca de Su Hijo<\/em>\u201d. Nos est\u00e1 diciendo que lo hablado por los profetas en las Santas Escrituras era acerca del Hijo de Dios; y no s\u00f3lo esto, sino que nos dice qui\u00e9n es este Hijo de Dios en la historia, nos dice que Su nombre es Jes\u00fas el Cristo, y que vino del linaje de David. Y no s\u00f3lo esto, nos dice que Dios lo resucit\u00f3 de los muertos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or Jes\u00fas de entre los muertos, es el m\u00e1s grande testimonio de que Jes\u00fas es el Hijo de Dios. En la Introducci\u00f3n III, explicamos qu\u00e9 significa que sea el \u201cHijo de Dios\u201d. Los jud\u00edos entendieron bien esto, entendieron que al decir que Dios era Su Padre estaba diciendo que \u00c9l es igual a Dios, que \u00c9l es Dios. Y \u00e9sta es la roca fundamental de la fe cristiana: que Dios se hizo hombre, y estando en la condici\u00f3n de hombre, hizo milagros en medio del pueblo, san\u00f3 enfermos, predic\u00f3 el evangelio del reino (Is. 35:3-5). Como hombre se humill\u00f3 a S\u00ed mismo (Flp. 2:5-11.), dej\u00f3 que los hombres pecadores lo golpearan, lo escupieran, lo ofendieran. Como hombre se ofreci\u00f3 como el Cordero de Dios que quita y carga con el pecado del mundo (Jn. 1:29, 36), para que cumpliendo toda la justicia de Dios pudi\u00e9ramos ser salvos al creer de todo coraz\u00f3n que Dios-Hombre tom\u00f3 el lugar que nos correspond\u00eda a nosotros en el juicio (1Tim. 3:16; Hch. 20:28) y sufri\u00f3 el castigo que merec\u00edamos nosotros (Is. 53:5). La justicia de Dios de la que habla Romanos 1:17.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los jud\u00edos persiguieron a los cristianos por el testimonio de qui\u00e9n es Jes\u00fas<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>; y los romanos mataban a los cristianos por decir que Jes\u00fas era el Se\u00f1or, Dios, el Cristo<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto a los jud\u00edos, piensen en esto: tener una religi\u00f3n donde supuestamente se adoraba a Dios, con rituales, con un templo, y cuando vino el Dios de ese templo al que se le rend\u00edan los rituales (Mal. 3:1), cuando vino como hombre, no lo conocieron y, como dice Juan 1:11, \u201c<em>a los suyos vino, y los suyos, no lo recibieron<\/em>\u201d; y no s\u00f3lo lo despreciaron (Is. 53:3), sino que lo mataron en una cruz (Dt. 21:23; Ga. 3:13), all\u00ed colgaron al Dios que adoraban. Dios vino como hombre. Esa es la roca fundamental de la fe cristiana (Mt. 16:13-20). Si Dios vino como hombre, fue el mismo Dios al que ofendimos el que ocup\u00f3 nuestro lugar en el juicio y castigo; fue el mismo Dios al que rechazamos, quien nos salv\u00f3<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a>. Dios nos ha salvado y nos ha hecho hijos Suyos (Jn. 1:12). Porque el \u00fanico que puede perdonar las ofensas del ofensor, es el ofendido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta fe creemos, adem\u00e1s, que Dios, al creer nosotros en Su Hijo, nos ha dado el Esp\u00edritu Santo como Sello de propiedad; es decir, que nos ha marcado como propiedad Suya (Ef. 1:13-14). Y esto es grandioso porque al recibir el Esp\u00edritu de Dios hemos recibido a Dios mismo (Ez. 36:26-27; Jn. 14:23; 1Co. 6:17; Ef. 2:22; 1Tim. 3:15). Por lo tanto, no s\u00f3lo hemos sido salvados por Dios mismo (Is. 35:4), sino que tambi\u00e9n Dios mismo ahora vive en nuestros esp\u00edritus y se ha unido a nosotros para nunca m\u00e1s dejarnos. Y si vive en nosotros no es como una visita, sino como el Due\u00f1o de nuestra vida, para que ahora \u00c9l nos vaya guiando paulatinamente a vivir una vida junto a \u00c9l. Dios vive y habita en ti y en m\u00ed. Dios el Padre, Dios es Hijo y Dios el Esp\u00edritu Santo, habita <em>permanentemente <\/em>en ti y en m\u00ed, si es que hemos cre\u00eddo de todo coraz\u00f3n en Su Hijo (Jn. 14:23). Esta es la fe fundamental. Y si se dan cuenta, es un conocimiento espec\u00edfico. Es saber, es entender, es comprender y es creer todo esto que sabemos. Y si creemos de todo coraz\u00f3n, entonces viviremos de acuerdo a esto. Porque lo que creemos se vive. Nuestras convicciones nos definen, transforman y encaminan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas las cosas que creemos en nuestro coraz\u00f3n para con Dios, tienen una expresi\u00f3n visible. Por ejemplo, nos reunimos porque \u00c9l ha dicho que donde hay dos o tres reunidos en Su nombre, \u00c9l estar\u00eda en medio (Mt. 18:20); porque se nos ha revelado como \u201c<em>Dios con nosotros<\/em>\u201d (Mt. 1:23). Entonces nos juntamos porque sabemos y creemos que \u00c9l est\u00e1 en medio, y oramos por la misma raz\u00f3n. Cuando le pedimos algo es debido a que est\u00e1 en medio nuestro, oramos por los enfermos porque creemos que Dios, el Omnipotente, est\u00e1 en medio; y esto es debido a que \u00c9l ha dicho que estar\u00eda (Mt. 28:20); lo sabemos y lo creemos, y por ende, nos reunimos, y oramos, y le alabamos, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n nos bautizamos porque sabemos y entendemos que el que cree en el Hijo tiene mandamiento de sumergirse con el Se\u00f1or en las aguas, demostrando as\u00ed lo que cree (Mr. 16:16), identific\u00e1ndose con \u00c9l en Su muerte (Ro. 6:3), declarando que es uno con el Se\u00f1or en la que fue Su muerte y en la que fue Su resurrecci\u00f3n (Ro. 6:4), porque \u00c9l primero se ha identificado con nosotros (Is. 53:4-5; Jn. 1:14; Flp. 2:5-11; 1Tim. 3:16). Entonces sabemos que se ha identificado con nosotros y ahora, creemos que nosotros nos identificamos con \u00c9l, como lo ha mandado. Lo que sabemos, es lo que debemos creer y define c\u00f3mo debemos andar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, debemos ser completos y decir que es posible saber y no creer. Es posible saber y no tener fe, y es por esto, que la prueba es para la fe.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">LA PRUEBA Y PURIFICACI\u00d3N DE LA FE.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquello que sabemos y que decimos creer, es y ser\u00e1 probado. Aquello que hemos o\u00eddo de Dios mediante Su Palabra, mediante las Escrituras, ser\u00e1 probado en el fuego. Y esto ser\u00e1 para purificaci\u00f3n de la fe que tenemos. Porque nosotros mezclamos lo que sabemos con lo que sentimos (2Co. 11:3). A veces pensamos que tenemos fe, pero la verdad nos movemos por lo que sentimos. Por ejemplo, un hermano es delegado por el Se\u00f1or para un servicio, sea cual sea. El hermano sirve al Se\u00f1or, pero cuando est\u00e1 triste deja de hacerlo y le pide a otro que lo haga. Eso no es andar por la fe, es andar por lo que sentimos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Perm\u00edtanme otro ejemplo. Los hermanos que el Se\u00f1or llama al ministerio de la Palabra partimos leyendo muy ligado a lo que nos agrada o cuando nos agrada. Leemos cuando tenemos \u00e1nimo, nos ocupamos cuando tenemos \u00e1nimo; pero esto no debe ser as\u00ed. Tenemos una responsabilidad y la debemos asumir debido a que creemos en lo que Dios nos ha dado como responsabilidad. Pero esto no podemos comprenderlo si la prueba no viene a la fe. La prueba quema lo que no es de la fe y lo deja en evidencia. En la prueba nos damos cuenta lo emocionales que somos y, es all\u00ed, que aprendemos a caminar por lo que creemos, a permanecer en la fe, incluso cuando emocionalmente estamos mal. La purificaci\u00f3n es la desintoxicaci\u00f3n de aquellas cosas que no son parte de la fe verdadera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro ejemplo. Viene la prueba para un cristiano nuevo, dice creer que Dios ha hecho una obra en \u00e9l y que ahora mora el Esp\u00edritu de Dios en su esp\u00edritu. De pronto se encuentra rodeado del fuego de la prueba. La situaci\u00f3n es tensa, quiere golpear a alguien y se da cuenta que aquellos deseos no se han ido, y se pregunta: \u201c\u00bfd\u00f3nde est\u00e1 el Esp\u00edritu Santo que me habita?\u201d. Sus emociones est\u00e1n exacerbadas y comienza a pensar: \u201cEl Se\u00f1or no vive en m\u00ed\u201d, o \u201cno recib\u00ed el Esp\u00edritu\u201d, o \u201cparece que no sirvo\u201d. Su confianza est\u00e1 puesta en lo que siente, pero no en la Palabra de Dios que nos dice que recibimos el Esp\u00edritu Santo por creer en Cristo Jes\u00fas como el\u00a0 Hijo de Dios (Jn. 7:39; Ga. 3:2; Hch. 19:2). En vez de pensar negativamente, debemos recordar lo que hemos sabido y cre\u00eddo, decir: \u201cPor creer en el Hijo de Dios, Jes\u00fas el Cristo, tengo el Esp\u00edritu Santo. Am\u00e9n\u201d. Podr\u00e1n notar que ejemplos como este se ven a diario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Personalmente he visto hermanos sufriendo porque no tienen el don de lenguas, porque se les ha hecho creer que si no hablan en lenguas no tienen al Esp\u00edritu de Dios y, por ende, no est\u00e1n sellados; y si no est\u00e1n sellados, no pertenecen al Se\u00f1or. Es como que cayeran de una escalera, y que cada pelda\u00f1o fuera un golpe a sus creencias. Quieren ver, quieren sentir, pero la Biblia es clara, recibimos el Esp\u00edritu por haber cre\u00eddo de todo coraz\u00f3n en el Hijo. Dios nos da el Esp\u00edritu debido a nuestra fe en Su Hijo, como Sello de propiedad (Ef. 1:13-14) y debido a la exaltaci\u00f3n de Su Hijo (Hch. 2:33). Y esto es por creerlo de coraz\u00f3n, no sentirlo. Es probable que recibieras otro don y no el de lenguas. Si tu fe se encuentra en la Palabra, sabr\u00e1s y creer\u00e1s que hablar en lenguas es un don para edificar el Cuerpo (1Co. 12) y\u00a0 no una evidencia de que somos hijos de Dios (Jn. 1:12); pues la Evidencia es el Esp\u00edritu mismo que nos habita y que, paulatinamente, va dando Su fruto en nosotros (Ga. 5:22; Ef. 5:9). Es por el fruto producido que somos conocidos (Mt. 7:20), no por los dones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En conclusi\u00f3n, la prueba de nuestra fe se trata de la purificaci\u00f3n de nuestra confianza y convicciones en la Palabra de Dios. Dios dejar\u00e1 en evidencia que hay cosas que decimos creer, pero no son m\u00e1s que simples opiniones, o emociones, o\u00a0 ilusiones, o idealismo. Para dejar lo que verdaderamente creemos y sobre eso seguir trabajando.<\/p>\n<h3>LA PACIENCIA COMO RESULTADO.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para finalizar este cap\u00edtulo, quisiera hacer notar que Jacobo nos se\u00f1ala que despu\u00e9s de ser aprobada la fe, esta tiene como resultado la paciencia. La palabra que se tradujo aqu\u00ed \u201c<em>paciencia<\/em>\u201d es \u1f51\u03c0\u03bf\u03bc\u03bf\u03bd\u03ae\u03bd (<em>hypomon\u00e9n<\/em>) en el texto griego. Esta palabra es compuesta y proviene de <em>hypo <\/em>que quiere decir <em>debajo, <\/em>y <em>m\u00e9no, <\/em>que significa <em>permanecer; <\/em>por lo tanto, literalmente quiere decir \u201cpermanecer debajo\u201d; es decir, humillaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto es necesario entenderlo y saberlo. Nuestra naturaleza humana es altiva, engre\u00edda, soberbia, arrogante. Y lo peor de todo, es que lo somos delante del Se\u00f1or. Frecuentemente, en el dolor, nos paramos \u201cde t\u00fa a t\u00fa\u201d para con el Se\u00f1or. Hablamos de Jes\u00fas como nuestro Se\u00f1or, pero esto es probado. \u00bfRealmente entendemos lo que significa que sea nuestro Se\u00f1or? En la prueba, cuando nos paramos de t\u00fa a t\u00fa con \u00c9l, queda de manifiesto que aquello no lo entendemos, solo repetimos y, por tanto, se hace necesario que conozcamos nuestra soberbia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, a trav\u00e9s de la prueba somos purificados, en esa purificaci\u00f3n somos humillados, y una de las cosas que aprendemos all\u00ed, mientras estamos humillados, es a permanecer debajo de Dios. Una cosa es ser humillados y otra es que el car\u00e1cter humilde de Cristo sea formado en nosotros. Primero aprendemos a humillarnos, luego se va formando el car\u00e1cter humilde, esto es parte de la paciencia, de aprender a permanecer debajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Palabra de Dios nos revela lo que Dios es, pero tambi\u00e9n, revela nuestra profunda corrupci\u00f3n. A medida que la fe va siendo probada y purificada, se nos van doblando las rodillas, para humillarnos ante Dios y caminar como \u00c9l quiere que andemos. Esto es algo que el Esp\u00edritu nos ense\u00f1a y por lo que Pedro nos dice as\u00ed:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<em>Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que \u00e9l os exalte cuando fuere tiempo<\/em>\u201d (1P. 5:6).<\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, en la prueba el Esp\u00edritu nos quiere dar la lecci\u00f3n de la humillaci\u00f3n, ya que nuestra naturaleza humana ca\u00edda, es soberbia. \u00bfCu\u00e1nto nos demoraremos en aceptar esta verdad de Dios? La prueba durar\u00e1 lo que demoremos en aprender las lecciones. En el futuro, cuando ya comprendemos estas cosas, sabemos que mejor es humillarse para que \u00c9l nos exalte, que abrazar la soberbia para que nos humille.<\/p>\n<p>Que el Se\u00f1or siga hablando a nuestro coraz\u00f3n.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Dedica un tiempo a la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Tambi\u00e9n YHVH.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> Comp\u00e1rese, por ejemplo, Isa\u00edas 40:3 y la cita que hace de este pasaje Lucas 3:4. Hay muchos otros pasajes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> Vista panor\u00e1mica o general, no detallada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> G\u00e9nesis 17:1, v\u00e9ase BTX, 3\u00aa Edici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> Hechos 4 y 5.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><sup>[7]<\/sup><\/a> Gonza\u0301lez, J., 2011. <em>Jesucristo es el Se\u00f1or<\/em>. Lima, Per\u00fa: Ediciones Puma del Centro de Investigaciones y Publicaciones (CENIP), pp.61-73.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> N\u00f3tese c\u00f3mo Hechos 3:15 le llama el \u201cAutor de la Vida\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antes de continuar con nuestro estudio de la ep\u00edstola de Jacobo (Santiago), perm\u00edtame aconsejarle invocar a nuestro Se\u00f1or y rogar Su ayuda; porque necesitamos siempre del suministro de Su Esp\u00edritu, pues el Se\u00f1or prometi\u00f3 que el Esp\u00edritu ser\u00eda quien nos ense\u00f1ar\u00eda (Jn. 14:26; 1Jn. 2:27),\u00a0 recordar\u00eda (Jn. 14:26), y mostrar\u00eda a Cristo (Mt. 16:15-17; Jn.&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-301","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-estudio-texto"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/301","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=301"}],"version-history":[{"count":21,"href":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/301\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1308,"href":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/301\/revisions\/1308"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=301"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=301"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/equipamientocristiano.cl\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=301"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}