2. EL ORIGEN DE LAS ESCRITURAS.

HNO. J. C. ORELLANA[1].

 

Mis hermanos, permítanme orar:

Padre, en el nombre del Señor Jesús nos encontramos reunidos; en el nombre de Tu Hijo, nuestro Señor, nuestro Salvador, la Palabra de Dios, el Verbo, el Logos, con el fin de poder abrir la Santa Palabra, para poder estudiar estos temas que hemos considerado fundamentales. Señor ayúdanos, que Su Espíritu Santo sea nuestro Maestro. Señor, recuérdanos, enséñanos, exhórtanos, que Su Palabra esté delante y Su Espíritu recordando y usando el depósito que tengamos en nuestro interior. Socórrenos de nosotros mismos, Señor.  Queremos servirte y queremos aprender de Ti. Queremos conocerte, queremos entenderte. Queremos tocarte y ser tocados por Tu Palabra. Ser corregidos en lo que tengamos que ser corregidos, para caminar derecho, en pos de Ti, detrás de Ti, siguiéndote. Enséñanos, abre Tú boca y enséñanos. Sé nuestro Maestro, enséñanos, queremos aprender. Ayúdenos a tener un corazón ensanchado y amplio para poder renunciar a esas cosas que sostenemos y que están equivocadas, y poder recibir Tu corrección. Ayúdanos Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesús. Confiamos en Ti, en Tus promesas, en que Tú edificarás la Iglesia, Señor; Tú has dicho eso, Tú edificarás la Iglesia, Tú la estás edificando, este es Tu interés, descansamos en esto, nos abandonamos de confianza propia. Ayúdanos en nuestra fragilidad, ayúdanos a exponer, ayúdanos a oír. Señor, ayúdanos, necesitamos de Ti, Señor Jesús. Señor Jesús, necesitamos de Ti, de Tu socorro. Amén.

Bueno mis hermanos, hoy nos toca tratar un tema que es importantísimo, que está dentro de lo que se llama Bibliología, que es el estudio o tratado acerca de las Escrituras. Recuerden que estamos viendo una serie de siete puntos sobre las Escrituras, siete puntos básicos que debemos considerar. Para profundizar un poco más se han dado títulos de libros que pueden servir y citas de algunos otros.

La vez pasada vimos el primer ítem, el asunto de ‹‹La revelación de Dios››. Lo que vimos fue para asentar que Dios ha tenido el deseo de revelarse de una manera especial, textual y oficial. Hemos dicho además que Dios, aparte de revelarse de manera especial, lo hizo también de una manera general que es también conocida como ‹‹Revelación Natural››. Y dijimos que el Señor, a través de la naturaleza, a través de las cosas creadas, da un conocimiento acerca de Él. Y ese conocimiento es considerado una revelación general o natural, y por medio de esta, el hombre puede llegar a la conciencia de que hay Dios. Y nosotros vemos esto en Romanos capítulo 1, versículo 20, que dice así:

“Porque las cosas invisibles de Él,…”

Este “Él” es Dios. Dios es el sujeto.

”… su eterno poder…”

Nótese lo que se da a conocer, Su eterno poder. Tenemos eternidad y omnipotencia.

 “… y deidad,…”

O sea que es Dios, de que hay Dios.

“… se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.” (RV 1960).

Por medio de lo creado Dios revela Su omnipotencia y eternidad, demuestra que es Dios, que hay Dios y esto deja sin excusa al hombre. No obstante, vemos al hombre desde los albores de la caída intentando buscar una excusa; y lo vemos –por ejemplo– en lo que nos dice Pablo respecto a que el hombre dejó la verdad de Dios por la mentira y que comenzó a darle culto a las criaturas antes que al Creador (Ro. 1:25). Miren, esto lo hizo el ser humano caído desde el principio de los tiempos, y no sólo el aborigen e indígena cubierto con tapa rabo, sino que el hombre civilizado de cada período hasta el primer siglo que escribe Pablo. Hasta allí vemos al hombre que explicaba todo por medio de dioses y espíritus. Estos hombres –observa Pablo– buscaron una excusa para no creer en el Dios del cielo y empezaron a reemplazarlo creyendo en estatuas, en animales, en cualquier otra cosa que no demandara fe en un Dios invisible y único. Así se excusó el hombre, sustituyendo a Dios por cosas, animales y demonios que ellos mismos hicieron “dioses”. Esto lo hizo el hombre antiguo pero, tristemente, lo mismo ocurre hoy día con el hombre moderno, el hombre ilustrado, el hombre científico. También hace lo mismo, aunque no le atribuye a un trueno y relámpago la acción de un supuesto dios, pues sabe que esta poderosa descarga natural se produce entre las nubes y la superficie terrestre, ante ciertas condiciones climáticas. Sin embargo, lo hace a través de la confianza religiosa que ha puesto en la llamada ‹‹Ciencia›› y su método científico. En la idolatría de las hipótesis y teorías que explican eventos naturales, que buscan no invocar como necesario a un creador de todo. En el fanatismo que tienen por el naturalismo y la supuesta banalidad de la espiritualidad humana. El hombre moderno tomó la ciencia como excusa para justificar su rebeldía y dar rienda suelta a sus pasiones. Lo que hizo fue elevar sus ídolos a la inmaterialidad del pensamiento y de las ideas, de esta manera se hicieron de teorías que los “liberaban” de su conciencia y del testimonio que ésta le daba respecto a dar cuentas a su Creador. Tenemos como ejemplo el darwinismo, que ha sido usado por el hombre como una religión para alejarse del Creador, apelando a otros orígenes. El darwinismo ha servido de argumento y excusa en sus conciencias para “escapar” del Creador; como quién hace caso omiso de una citación a tribunales excusándose en que no cree en la justicia humana. La necedad del hombre. Y así se auto-engaña evadiendo el testimonio de la revelación natural, atribuyéndole todo a la nada[2] y a una explosión que vino de esta; pero si había “nada”, ¿cómo iba a ocurrir una explosión accidental?

En esta búsqueda de excusas le atribuyen todo a un accidente, a una explosión y posteriormente a la evolución o salto de especies, enseñando que el hombre procede de un antepasado común con los chimpancés. Dicen que en este salto evolutivo el hombre tiene un sin número de saltos hacia atrás que llegan a un antepasado común con estos animales.

Hermanos, el hombre busca esa excusa para sacar a Dios –el Todopoderoso, Eterno e Invisible– del medio. Si usted se da cuenta, son las mismas excusas que tenía el hombre antiguo que habla Pablo, buscando reemplazar a Dios, al Dios invisible, por medio de las cosas creadas y de animales. Esto mismo hace hoy día el “hombre moderno”. Sin embargo, la misma evidencia científica de los estudios acerca de lo creado, de la cosmología acerca del universo, lleva al hombre a enfrentar estos argumentos, estas excusas, pues las evidencias apuntan a que todo está plenamente preparado para que haya vida y, un accidente, no puede provocar vida. Un accidente, una explosión, provocará desastres, pero no vida. Durante el verano del 2017 me encontraba de vacaciones en el sur de Chile con familiares de mi mujer. Estábamos en Ensenada[3]. En una de las noches estrelladas, mientras estábamos todos en el lago Llanquihue, tuve una conversación con una de mis cuñadas. Como no había luz artificial, es decir, luminarias públicas, el cielo se veía de forma extraordinaria, realmente hermoso. No es como verlo acá en Santiago, puesto que las luces de la ciudad no permiten apreciar las hermosas luces del cielo. Es realmente hermoso, usted puede ver el sin número de estrellas, es una cosa preciosa. Bueno, estábamos allí mirando eso y mi cuñada (que en sus pensamientos era[4] comunista, acercándose un poco al ateísmo) dijo algo que me sirvió para mostrarle la mano de Dios. La conversación fue algo así:

-Oye que lindo el cielo, es tan precioso, o sea no solamente es lindo, sino que es precioso; esto es algo hermoso, es como para admirarlo –señaló mi cuñada–.

Cuando la oí, se me vino un pensamiento en ese mismo momento, el Espíritu del Señor trajo algo a mi memoria, y le pregunté:

-¿Sabes cómo se llama eso?

-¿Cómo? –me respondió ella–.

-Estética –le dije–.

Entonces ella me pidió que le explicara eso. Así que le dije lo siguiente:

-Mira, una cosa es el diseño inteligente, en el cual encontramos muchos científicos que son teístas, que llegan a la conclusión de que es imposible de que todo haya sido originado por un accidente, porque no solamente existimos, sino que todo está preparado para que nosotros podamos subsistir; como las leyes perfectamente calibradas, entre ellas la ley de la gravedad, y un sin número de constantes que se conocen como el “Ajuste fino”…

Anoten esto “Ajuste fino”, búsquenlo en internet y recuerden el libro de Lee Strobel, El caso del Creador, pues para los hermanos que quieran ahondar en esto, les recomiendo este libro.

-Y el ajuste fino –continué diciéndole– nos muestra que todo está en su lugar para que exista vida y para que permanezca la vida. Por ejemplo, si la constante de la gravedad[5] variara en una cifra no podría haber vida[6], pero si está en esa cifra calibrada es para que pueda permanecer la vida. Este tipo de ajustes finamente calibrados lleva a los científicos a la conclusión de que dicho ajuste no fue un accidente, sino que tiene que ser una Mente Inteligente, un Quien, que lo calibró así. Esto se llama ‹‹Ajuste fino››, y hay un sin número de constantes más, como nuestra posición en el universo, no estamos en un lugar central sino que estamos en un lugar extremo, donde no podemos ser absorbidos por un agujero negro y donde no hay suficiente flujo de meteoritos para ser exterminados. Tenemos, además, planetas alrededor que impiden el acceso de asteroides directo a nosotros; también la luna esta en tal posición que regula las mareas, de tal manera que permite las olas suficientes para tomar desde la tierra los minerales para las especies del mar. Tenemos una temperatura adecuada, estamos en una posición exacta en la galaxia, no muy cerca del sol  para quemarnos ni muy lejos para congelarnos. Todas estas constantes anuncian y señalan a que estamos en este lugar no por causa de un accidente, sino por causa de una decisión,  por causa de un diseño inteligente y, a esto, se le llama ajuste fino.

Hicimos una pausa para que ella pudiera digerir aquello. Luego continué:

– Pero esto no es todo, sino que Aquel que creó todas las cosas y que las calibró perfectamente para que hubiera vida, no solamente lo hizo para que fuésemos seres que existen y que permaneciéramos en la historia; sino que todo esto lo hizo con tal hermosura para que pudiésemos contemplar, maravillarnos y llegar a una conclusión: esto es hermoso, qué detallista fue El que lo hizo. Porque un accidente no causa belleza, una explosión por causa de un accidente no produce belleza, tú puedes ver la explosión de Hiroshima y Nagasaki, y no verás belleza, sino desastre, verás muerte. No verás belleza, vemos destrucción, no vemos vida. Pero cuando miras el universo, cuando miras la creación, no solo ves que hay constantes perfectamente calibradas para la vida, sino que hay belleza, alguien lo hizo para que pudiésemos valorarlo, para que pudiésemos amarlo. Mira por ejemplo la simetría del ser humano, mira la simetría de su rostro, tenemos dos ojos, no somos cíclopes, imagínate tuviéramos un solo ojo, ¡qué antiestético! Pero vemos estética, vemos belleza, vemos simetría.

Esto es un argumento a favor del Creador.  Entonces cuando le expliqué estas cosas a mi cuñada, enmudeció, ¿y saben lo que me dijo?

-Yo nunca había escuchado esto, no me había puesto a pensar en esto; y es verdad, cuando hay belleza, hubo alguien que lo hizo para que fuese admirado.

Mis hermanos, miren lo que nos dice Pablo:

“Su eterno poder y deidad”.

O sea que la eternidad de Dios, Su omnipotencia, Su divinidad (que Él es Dios), se ven y se manifiestan por medio de la naturaleza, de las cosas creadas; y esto además es algo hermoso.

EL ORIGEN DE LA BELLEZA.

¿Saben el ‹‹por qué›› de la hermosura? La hermosa, la belleza, tiene un origen.  Tenía una reflexión en la semana con los hermanos en Quilicura[7], les decía que no solo vemos estética e inteligencia, sino que ves lo que abundaba en el corazón de Dios. La Biblia dice así:

“…de la abundancia del corazón habla la boca” (Mt. 12:34; Lc. 6:45, RV 1960).

Con esto entendemos que aquello que llene nuestro corazón será lo que influencie nuestras palabras, nuestras conversaciones, nuestras solicitudes, nuestras ideas, entre otras cosas. Quizá no va a ser explícito, quizá va a estar implícito en las cosas que digamos o hagamos, pero se dejará ver. Como el artista que se encierra a trabajar en algo que tiene en mente, nadie sabe lo que es, hasta que se ve su obra. Entonces al ver su obra puedes saber lo que tenía en el corazón. Esto aplica a Dios también, Dios hizo así, habló de la abundancia de Su corazón al crear.  Tú te vas a dar cuenta que en todo lo que Dios creó, en todo, El manifestaba la abundancia de Su corazón. Miren, “de la abundancia del corazón habla la boca”, ¿qué habla la boca? ¡La Palabra! ¿Quién es la Palabra de Dios? ¡Cristo Jesús es la Palabra! En Juan 1:1, dice:

 “En un principio era el Logos” (BTX III).

Logos es el término griego para ‹‹Palabra›› o ‹‹Discurso›› que en la Reina Valera de 1960 se tradujo ‹‹Verbo››. O sea que Cristo es ‹‹la Palabra de Dios››. El Logos es el Hijo Eterno de Dios, Él es la Palabra Personal de Dios, es lo que sale de la boca de Dios. Es el Tesoro que abunda en el corazón de Dios. Entonces, cuando Dios estaba creando todas las cosas, lo que Él decía, lo que hablaba tenía implícito al Hijo, mostraba al Hijo, era teniendo al Hijo por Modelo. Como cuando Dios dijo:

“Sea la luz” (Gn. 1:3, RV 1960).

La luz comenzó a existir, pero esa luz creada tenía un Modelo Celestial que Cristo nos descubre diciendo:

“Yo soy la luz del mundo” (Jn. 8:12, RV 1960).

Conforme al Modelo Celestial, Dios habló. Como cuando también dijo:

“[exista] la lumbrera mayor para que señorease en el día” (Gn. 1:16, RV 1960, corchetes añadidos por el autor).

Lo hizo refiriéndose al sol creado, pero aquello también lo hizo de acuerdo a un Modelo Celestial que llena el corazón de Dios, lo cual se nos descubre diciendo que Cristo es él:

 “Sol de justicia” (Mal. 4:2, RV 1960).

Como verán, cuando Dios estaba creando estaba hablando de la abundancia de Su corazón. Y tú ves en la creación el Modelo escondido en el corazón de Dios, puedes ver aquello que llena el corazón del Creador.  Lo que llena el corazón de Dios es su Hijo y todo lo que hace e hizo Dios, tenía como Modelo al Hijo. Dios tenía en vista a Su Hijo, lo tenía delante (Jn. 1:1). El Hijo es ‹‹la Luz›› y Dios quiso darnos una luz que de alguna manera mostrara lo que es el Hijo. El Hijo es –digámoslo así– la ‹‹Inspiración›› de lo que fue creado. Así también, cuando Dios hizo al hombre tenía en vista a Su Hijo encarnado (Ro. 5:14). Todas las cosas que hizo, de alguna manera, implícitamente traen el “aroma” del Hijo que es El que abunda en el corazón de Dios. Es por eso que las cosas creadas son hermosas, porque fueron hechas conforme a un Modelo Celestial: el hermoso Hijo de Dios (Salmo 45:1-2).

LA CORONA DE LA REVELACIÓN ESPECIAL DE DIOS.

Esto nos muestra que Dios siempre ha querido revelarse y, debido a esto, al crear todas las cosas ocupó un Modelo que testificara a través de la naturaleza acerca de Su gloria (Sal. 19:1), para que el hombre tuviera un conocimiento o una revelación general y –en esa revelación– entendiese de la presencia de Dios, que hay Dios, que Dios existe, Dios es. No obstante, Dios no solo deja todo en la generalidad, sino que Dios avanza y –en este avanzar– decide revelarse de forma especial. Dios decide entregar una revelación donde todo hombre tenga acceso a conocer a Dios de otra manera, no solamente que llegue a la conclusión de que hay Dios, sino de que el hombre pueda entender cómo es Dios. Esto se conoce como ‹‹Revelación Especial››, y esta revelación consiste en las manifestaciones y revelaciones personales de Dios en la historia del hombre, las cuales han quedado registradas en las Escrituras de forma infalible e inerrante, debido al Infalible Espíritu de Dios que actuó entre los hombres. Ahora bien, considerando esto debemos afirmar con fuerza que la mayor manifestación y revelación personal de Dios en la historia humana, es Jesucristo. Respecto a esto, miren lo que nos dice Hebreos capítulo 1, verso 1:

“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas…” (RV 1960).

¿Qué quiere decir esto? ¿A qué se refiere con ‹‹los profetas››? No solamente a lo que hablaron verbalmente los profetas, sino también a lo que escribieron, y esto, ¿a qué hace referencia? A las Escrituras. Es lo que también dice Romanos, capítulo 1, versículo 2. Leamos allí, pero vamos a partir del 1, dice así:

1 Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios, 2 que él había prometido antes…”

¿Por medio de quién?

“…por sus profetas…”

¿Dónde?

“… en las Santas Escrituras…” (RV 1960).

O sea que cuando habla de los profetas y de que Dios habló de muchas maneras por medio de estos, se refiere esencialmente a las Escrituras. Ahora volvamos a Hebreos y mire cómo avanza. Dios antes habló de muchas maneras y muchas veces por los profetas (en las Escrituras) y se reveló por ellos, pero ahora avanza más y dice:

2 en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;…” (Heb. 1:2, RV 1960)

Como verán, mis hermanos, la revelación especial en su máxima expresión es en el Hijo, pero comienza en las Escrituras del Antiguo Testamento. Entonces vemos cómo Dios ha querido revelarse de forma especial, ha querido que el hombre no solo llegue a la conclusión de que hay Dios, sino de que el hombre pueda conocer y entender cómo es Dios. ¿Cómo es Su personalidad? ¿Cómo piensa? ¿Cuáles son Sus atributos? ¿Cómo es Su carácter? Para esto Dios se encargó de darnos las Escrituras, las que tienen su punto más alto y especial en la manifestación neotestamentaria del Hijo, la encarnación del Logos en adelante. En el Hijo, Dios lo ha dicho todo.

Entonces lo primero que hemos afirmado y que debemos recordar, es que las Escrituras son revelación especial, textual y oficial de Dios. Hay que partir de esa base. Dios se quiso revelar de forma especial y lo hizo a través de las Escrituras, las que culminan en el Hijo.

CONSIDERANDO EL ORIGEN DE LAS ESCRITURAS.

Ahora bien, lo que nos corresponde ver hoy día ya no tiene relación a saber que la Biblia es una revelación especial, sino que hoy intentaremos ver y entender el origen de las Escrituras. Así que para esto les rogaré me acompañen y leamos 2a Timoteo, capítulo 3, versículo 16 y 17; y también vamos a leer la 2a epístola de Pedro, capítulo 1, versículo 19.

Entonces, partimos con 2a Timoteo, dónde se nos dice:

16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (RV 1960).

Luego, la 2a epístola de Pedro 1:19-21, que dice:

19 Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; 20 entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, 21 porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.” (RV 1960).

Hermanos, ambos pasajes que acabamos de leer tienen una palabra en común, y es inspiración. Bueno, aunque esto es así en nuestra traducción de las Escrituras, vamos a hacer una aclaración con respecto a estos dos pasajes desde el griego, porque, lamentablemente, esta traducción no nos permite entender el concepto particular de ambas citas.

La primera cosa que debemos tener presente es que 2a de Timoteo, cuando habla de ‹‹inspiración››,  utiliza una palabra que aparece una sola vez en el Nuevo Testamento. No la va a encontrar otras veces, aparece solamente aquí. La palabra es theopneustos (θεóπνευστος), que se traduce aquí “inspirada por Dios”.

Luego, respecto a la palabra ‹‹inspiración›› que aparece en 2a de Pedro debemos saber que en el griego no aparece la palabra theopneustos, y debido a que la Reina Valera tradujo “inspirados” nos podría parecer como si fuesen las mismas palabras y esto no es así.  Por lo tanto, al ser distintas es probable[8] que el concepto sea distinto y, en este caso, lo es; por ende, la traducción aquí no es óptima. La palabra que aparece en 2a Pedro es pheromenoi (φερόμενοι).

La primera palabra es theopneustos, mientras que la segunda es pheromenoi. No son las mismas y el concepto no es el mismo. Ambas palabras tienen un significado distinto y señalan hacia un lugar diferente.

EXHALADAS DESDE ADENTRO.

La palabra theopneustos no significa ‹‹aire hacia adentro››[9], que es lo que la Reina Valera da a entender con la palabra inspiración, y la idea que nosotros sacamos del concepto inspiración es como de inhalar aire, como que Dios nos da algo y nosotros lo recibimos hacia adentro; pero no es lo que la palabra theopneustos significa. Literalmente, esta palabra significa: exhalar, expulsar, sacar aire desde los pulmones hacia fuera. Respecto a las Escrituras, la idea que mejor lo expresa es que estas fueron ‹‹exhaladas por Dios››. ¿Se da cuenta que es algo distinto a lo que se deduce de la traducción? Considerando esto entendemos que 2a Timoteo nos quiere decir que Dios sacó desde Su interior las Escrituras. En 2a de Timoteo no nos está diciendo cómo la Palabra llegó a los hombres, sino el origen de esta, es decir, Dios. Lo que nos está diciendo y señalando es que Dios quiso sacar la Palabra desde Su interior, desde Su corazón, como lo que hablábamos de “la abundancia del corazón habla la boca”. Dios, desde Su interior sacó hacia fuera para el hombre Su Palabra. Es decir que este pasaje nos está señalando cuál es el origen de las Escrituras, a saber, Dios. Esto es lo que quiere decirnos este pasaje. Por lo tanto, nosotros comprendemos por el pasaje de 2a de Timoteo que el origen de las Escrituras es Dios.

Repito, 2a de Timoteo no nos está enseñando ni señalando cómo la Palabra llegó al hombre, ni el canal, ni la forma de redacción; más bien, nos está respondiendo la interrogante respecto a cuál es el origen de las Escrituras. Y, en cuanto a esto, nos responden las mismas Escrituras que su origen, su procedencia, es Dios. El Señor las sacó desde adentro de Él, las sacó de Su corazón y se las dio al hombre, las puso a disposición del hombre. El origen de las Santas Escrituras es Dios, han sido exhaladas desde adentro de Dios. Él es su origen, y por tanto, es debido a esto que vemos en las Escrituras rasgos y características de Dios, como Su insondabilidad, pues jamás terminamos de profundizar en su contenido, siempre hay más en qué profundizar y reflexionar.

CONDUCIDOS.

Ahora bien, respecto a 2a Pedro la palabra pheromenoi tampoco nos dice cómo estos hombres las recibieron; sino que quiere decir cómo estos hombres fueron conducidos a escribir las Escrituras. La palabra pheromenoi literalmente significa ‹‹ser llevados por››. Dicha palabra también la vemos en Efesios 4:14, donde dice:

14 para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error” (RV 1960).

Donde dice “llevados por doquiera” aparece la palabra pheromenoi, pero acompañada de una preposición griega, dice peripheromenoi (περιφερόμενοι). La preposición es peri, la cual significa ‹‹alrededor››, ‹‹en torno›› y lo que quiere decir en el griego, literalmente, es ‹‹llevados por alrededor››. Entonces pheromenoi es ‹‹llevados por››, o sea, lo que quiere decir en 2a de Pedro es que los hombres que escribieron no lo hicieron por cuenta propia, es decir, no es que a ellos se les ocurrió la idea de escribir los Textos de esa manera, sino que:

1) Dios saca desde adentro de Él la Palabra para el hombre.

2) El Omnipotente Dios –el Espíritu Santo– condujo a los hombres a escribir las Escrituras por donde y como Él quiso.

Esto no significa que el hombre la recibió como un dictado mecánico. Hay una película llamada Presagio[10] protagonizada por Nicolas Cage. Esa película parte mostrando una escena de una niña recibiendo una “profecía” o una “visión”, y ella la recibe de una forma mecánica. Permítanme describir más menos la escena. Ella se encuentra escribiendo en clases y de repente es poseída, comenzando a escribir mecánicamente, como si fuera un robot sin voluntad.  Después que la profesora le quita la hoja en la que escribía, ella  sigue escribiendo en la mesa y hasta en un armario, sin control de ella misma. Semejante a esto es la teoría del dictado mecánico y hay personas que conciben la inspiración de los hombres de Dios así, como si ellos fueron poseídos y escribieron sin control ni conciencia de lo que hacían.

CONDUCIDOS NO POSEÍDOS.

¿Cómo descartamos que no fuera un dictado mecánico? Cuando nosotros leemos las Escrituras en nuestras traducciones, nos parece que todos tuvieran el mismo estilo; pero, en el griego es distinto, déjenme contarles una lucha que a la apologética le tocó enfrentar durante muchos años, desde los primeros siglos del cristianismo. Algunos hombres decían que la 2a epístola de Pedro no era de él. ¿Saben por qué decían eso? Porque el griego que aparece en la segunda epístola es más popular o simple que el de la primera epístola, entonces los críticos pensaban que esta diferencia era tan considerable que, 2a de Pedro, no era realmente del apóstol sino que la primera era de él. El conflicto –como les dije– nació de ver la diferencia de estilos en ambas cartas, una era más pulida en su escritura que la otra. El griego de una era más culto que la otra. ¿Cómo se solucionó esto? Resulta que, gracias al Señor, las Escrituras dicen cosas que nosotros tenemos que leer con detenimiento y prestar atención. En la primera epístola de Pedro se nos dice que no fue escrita por su propia mano, sino que:

“Por conducto de…”

¿De quién?

 “… Silvano, a quien tengo por hermano fiel, os he escrito brevemente”. (1P. 5:12, RV 1960).

¿Qué hizo Pedro por mano de Silvano? Escribió brevemente. Es decir que en la primera epístola –si bien son las ideas que Dios condujo a Pedro– el griego que se utilizó es el griego de Silvano. Es la escritura de Silvano, es la mano de él. Fue Silvano quién escribió lo que Pedro –por el Espíritu Santo– le dictaba. No obstante, la segunda epístola es de la mano del propio Pedro, por eso es más popular, más simple, es el griego del pescador, por eso es la diferencia. ¿Se dan cuenta? Si el dictado fuera mecánico no se podría diferenciar estas cosas, serían todos iguales. Como las máquinas. Mis hermanos, estos son temas que utilizan los ateos en sus foros y conversaciones intentando desacreditar las Escrituras, y si no sabemos estas cosas nos vamos a quedar sin poder responder. Pero la verdad es que cuando uno va a la crítica textual, a la alta crítica, te informan las razones por las que son distintas estas epístolas. La 1a es de Pedro por mano de Silvano; mientras que la 2a es de la mano del propio Pedro. Por eso la diferencia. Por esto fue que costó llegar al consenso de que eran epístolas de Pedro. Estas son cosas que la Iglesia ha tenido que enfrentar a lo largo de los años.

Entonces miren, no es dictado mecánico porque las personas que escribieron lo hicieron con su propia personalidad, pero Dios los guio en las palabras que tenían en su interior[11]. Fueron conducidos, no poseídos. Aquí yo quiero hacer un paréntesis, una digresión. Lo haré porque creo que hay una lección aquí para todos los hermanos que queremos servir en el ministerio de la Palabra.

DIGRESIÓN SOBRE EL DEPÓSITO.

Hermano, ¿tiene claro usted que el Señor no usaría a Pedro para escribir las epístolas de Pablo? ¿Sabe por qué? Por el depósito que había en Pablo. Me refiero a las Escrituras, a su erudición, a lo que él tenía y había aprendido, además de toda la literatura que éste conocía fuera de las Escrituras. Estoy seguro que Pablo no solo conocía la literatura judía, sino que igualmente la griega, y otras más. Y no sólo conocía lo relacionado a escritos, sino que además de esto conocía perfectamente la tradición oral que circulaba[12], tanto la relacionada al judaísmo como la que tenía que ver con el evangelio, pues este último circulaba como las memorias de los apóstoles (así se les llamaba) y comenzaron circulando como tradición oral, junto con otras declaraciones que circulaban en forma de himnos, como 1ª Timoteo 3:16, donde se habla del gran misterio de la piedad. Lo que quiero decir es que Pablo había sido un estudioso de los Textos y de otras cosas, distinto a Pedro, por lo que tenía un depósito mayor en su memoria. Entonces Dios no iba a ocupar a Pedro para las epístolas de Pablo, por la utilidad del depósito que había en el apóstol a los gentiles.

Pablo era un hombre erudito que se había criado a los pies de Gamaliel, un hombre muy respetado entre el pueblo (Hch. 5:34). Pablo, de alguna manera, fue a la universidad de su tiempo y no solo conocía la literatura hebrea (como las Escrituras y la tradición judía), sino que también conocía la literatura griega, y seguramente, Pablo había leído a los filósofos y poetas griegos. ¿Saben por qué digo esto? Porque en el libro de los Hechos él dice en el discurso a los idólatras en Atenas lo siguiente:

“… como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos.” (Hch. 17:28b, RV 1960).

¿Se da cuenta el volumen del depósito que había en Pablo? Él era alguien que siempre estaba dispuesto a aprender. Es más, personalmente creo que la razón por la que habla de la Iglesia y sus funciones, relacionándolas con el cuerpo humano en 1ª Corintios 12, es debido a lo aprendido con su amado compañero de milicia, Lucas, quien era médico y conocía cómo era el funcionamiento armonioso de cada miembro del cuerpo. Esto nos enseña que todos los hermanos que quieren compartir la Palabra tienen la responsabilidad de saber, de leer y, no solo las Santas Escrituras, sino todo lo que el Señor les permita leer. Si usted quiere que el Señor lo use tiene que tener un depósito que Él pueda usar, además de tener la humildad para aprender de otros hermanos. Debemos tener el corazón ancho, un corazón de discípulos.

Ahora bien, resulta que hay un pasaje (que podría citarme alguno) que dice que no nos preocupemos de lo que vamos a decir o hablar porque en esa misma hora nos será dado qué decir (Mt. 10:19). Bueno, así es, ¿pero sabe qué es lo que se nos va a dar para decir? El Señor tomará del depósito que tengamos dentro y lo usará, armando de aquel contenido en nuestro interior las ideas para que hablemos. Tomemos por ejemplo a Esteban, él no inventó cosas, sino que tenía un depósito dentro, y es por eso que –magistralmente– expone de forma cronológica lo que Dios había hecho en la historia hasta llegar a Cristo. Entonces, si usted quiere participar y ser fiel al Señor en el ministerio de la Palabra, si usted quiere que el Señor lo use y desea tener un servicio más excelente para el Señor, entonces debe esforzarse en el aprender. Me refiero a que esto no es sin esfuerzo en la gracia de Dios, no es que le va a venir de la nada, como que vaya a ser poseído para hablar cosas que no sabía. ¡No hermano! Dios va a usar el contenido dentro de usted. Como bien un hermano nos decía[13], que esto está ligado a lo que el Señor les dijo a Sus amados discípulos respecto a que cuando el Espíritu Santo viniera les recordaría todas las cosas (Jn. 14:26). Y como otro hermano nos mostraba[14], el hecho de que algo se nos haya olvidado no quiere decir que no se sepa o que no esté guardado por allí, por eso el Espíritu nos recuerda las cosas. El Espíritu Santo toma aquello que alguna vez vimos, leímos, supimos y que no lo teníamos a la mano, sino que lo teníamos guardado en memoria, en algún lugar,  lo toma y nos lo refresca para su uso.

Hermanos, personalmente, de repente me he visto compartiendo cosas que hace tiempo había leído, o sea, uno leyó cosas que quedaron en el “baúl de los recuerdos” y en un momento determinado fueron refrescadas para usarlas. Esto es algo que hace el Espíritu Santo, pues el Espíritu de Dios es el Escriba docto que saca cosas viejas y nuevas del depósito que encuentra en nosotros (Mt. 13:52). Así que debemos entender que Dios ocupa el depósito que hay en nosotros. Por tanto, si usted se llena de “basura” el Señor no tendrá en usted un depósito apropiado para usar; pero si usted se llena de la Palabra del Señor, si está ocupado en la lectura, en las Escrituras, en oír con discernimiento a otros hermanos que enseñan, entonces, aquellas cosas que vayan quedando, el Señor podrá usarlas cuando le plazca.  ¡Y se van a sorprender ustedes mismos de las respuestas que el Espíritu armará dentro de usted usando el depósito guardado! Aquí cierro esta digresión.

EVIDENCIAS EXTERNAS DE SU ORIGEN.

Entonces, lo que hizo Dios con los apóstoles y con los profetas que escribieron, es utilizar el depósito que había en ellos. Dios lo utilizó para Su obra literaria, usó los conocimientos literarios, estilos y características de estos. Es por esto que tenemos el caso de los acontecimientos históricos registrados por apóstoles como Mateo y Lucas, donde el primero no es tan detallista como el segundo, ¿y saben por qué es esto? Porque Lucas venía mejor preparado que Mateo. Si bien lo que escribe Mateo es histórico (no estoy diciendo lo contrario), lo que hace Lucas es más detallado. Con esto entramos a considerar las evidencias externas al testimonio que nos da la Biblia respecto a que su origen es Dios. Esto es importante hacerlo, puesto que se nos puede acusar de una falacia circular (petitio principii), decir que asumimos el origen de la Biblia sólo porque la Biblia lo dice. La verdad, es que para nosotros es suficiente el testimonio bíblico respecto a lo que dice 2ª de Timoteo y 2ª de Pedro; sin embargo, a este testimonio inspirado por el Espíritu Santo, le podemos sumar las evidencias externas que nos señalan hacia que la Biblia es un libro único y extraordinario, de origen celestial, en Dios.

SUS CREDENCIALES: HISTORICIDAD.

Déjeme contarle algo para que veamos una de sus credenciales externas y la importancia de esta. Hubo un tiempo antes de la arqueología bíblica, que las Escrituras fueron duramente atacadas[15]. En aquel entonces apareció lo que se conoce como hipótesis documentaria, que llegó a poner en tela de juicio la autoría de los escritos bíblicos. ¿Por qué? Porque decían –entre otras cosas– que en los tiempos que vivían los santos hombres de Dios que conocemos por la Biblia, no existía la escritura cuneiforme, así que para ellos era imposible que Moisés haya escrito el pentateuco debido a que en su tiempo no existía dicha forma de escribir. Entonces –decían ellos– estas son escrituras posteriores a Moisés. Esta hipótesis documentaria puso a los fundamentalistas cristianos a temblar, pero, ¿saben quién hizo su aparición como ayuda? La arqueología.

Hermanos, a mí me maravilla que el origen de las Escrituras sea Dios, que de Él procedan, que Dios las exhalara para nosotros. Otra cosa que me impacta es saber que Dios se encarga de la redacción de éstas, conduciendo a los hombres que quiso y por donde Él quiso. Y otra cosa que me impresiona demasiado, es saber que Dios se encargó de preservar las Escrituras y confirmarlas en el tiempo. Entonces, por esas cosas de la Providencia Divina aparece la arqueología y una de las cosas que hizo fue descubrir escritos antiguos, incluso más que Abraham. Y si eran más antiguos que Abraham entonces eran más antiguos que Moisés, demostrando así que sí existía el escribir en el tiempo de aquel gran profeta de Dios, e incluso, antes de él. Es más, el 12 de julio del 2013 el sitio RT[16] publicó una noticia sobre unas inscripciones encontradas, muy antiguas. El hallazgo contiene miles de fragmentos de cerámica, jade, piedra, marfil y madera excavados en el yacimiento arqueológico de Liangzhu[17].  Se cree que tienen más de 5.000 años. Aparte de esto y relacionado al tiempo de Abraham o anterior, se encontraron  inscripciones cuneiformes, las llamadas Leyes de Hammurabi. Y entre otros hallazgos arqueológicos se encontraron unas tablillas que se escribieron en Mesopotamia, que se conocen como Las tablas de Enki (que se les adjudica a los sumerios),  son escritos antiguos preservados en piedra y en cerámica. Así la arqueología demuestra la existencia del escribir en tiempos anteriores a Moisés, validando la escritura de la Biblia en los tiempos conocidos. De alguna manera, Dios usa la arqueología y respalda las Escrituras.

Bueno, lo que acabo de decir es importante para comprender lo que vamos a ver ahora. Resulta que en uno de esos exámenes críticos se les ocurrió revisar a Lucas, y llegaron a un pasaje donde según la crítica textual, el médico amado se equivocaba; porque Lucas –decían ellos– cita a un gobernador llamado Cirenio (Lc. 2:2) que ejerció seis o siete años después de lo que señala el evangelio escrito. Entonces dijeron que Lucas no era confiable, que era inexacto, que se equivocó, que el evangelio registrado se equivocaba; pero resulta que la arqueología nuevamente hizo su aparición y descubrieron que Lucas estaba en lo correcto, ¿en qué sentido lo estaba? En que efectivamente ese gobernador ejerció en el tiempo que señaló Lucas. Gracias a los descubrimientos arqueológicos se dieron cuenta que tal como escribió Lucas, en aquel tiempo Cirenio fue gobernador de Siria, pues es probable que así como nosotros en nuestra historia tenemos dos presidentes con el mismo nombre (Eduardo Frei Ruiz-Tagle[18] y Eduardo Frei Montalva[19]), así ocurriera en aquel entonces[20]. Otra alternativa es que fuera un gobernador que ejerció durante dos períodos distintos. Sea una o la otra, la arqueología respaldaba el testimonio histórico del médico compañero de Pablo. Después de ver esto, ¿sabe lo que dijeron de Lucas? Que era un gran historiador, tanto así, que algunas cosas de la época de Lucas que no se podían hallar en la historia secular las buscaban en dicho evangelio. Hermanos, aquí vemos la Providencia de Dios. ¡Qué tremendo es darse cuenta cómo Dios interviene! Él mete Su mano en la historia e incomoda a los hombres, los empuja para que hagan hallazgos que respaldan Su Palabra escrita. Aquí podemos ver la mano providencial del Señor y vemos cómo utilizó a ese hombre que estaba preparado de esa manera, al meticuloso médico. Lucas era meticuloso, él era doctor, y un doctor no puede sino ser meticuloso; es por eso que él escribe así:

1 Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, 2 tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra, 3 me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo, 4 para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido.” (Lc. 1:1-4, RV 1960).

Esta declaración de Lucas nos muestra lo meticuloso que era y, por supuesto, esto lo usó el Señor, ¿para qué? Para respaldar la confiabilidad histórica de las Escrituras. Así es que usted se da cuenta de algo, que el origen divino de las Escrituras no se determina solamente por lo que dice la Biblia en 2ª Timoteo 3:16, sino que esta conclusión es respaldada por las evidencias que se hayan a su alrededor. Como el hecho de su confiabilidad histórica, lo que corresponde a su historicidad, los hechos ocurridos que la Biblia registra fielmente.

Si la Biblia mintiera respecto a la historia, entonces podríamos decir que no es confiable,  por lo que miente cuando nos dice que su origen es Dios. Sin embargo, las pruebas bibliográficas que han examinado críticamente su historia nos confirman su relato, haciéndola una fuente confiable de lo historia humana. Y la fidelidad histórica es tal, que aún los relatos vergonzosos de los hombres que interactuaron con Dios, fueron registrados.

SUS CREDENCIALES: PROFECÍAS.

Otra de sus credenciales y marcas que señalan a su origen, corresponde a su profecía. Esto es impactante, tanto así, que del 100% de las profecías bíblicas el 97% se encuentra cumplida; no hay ningún escrito que se diga ser sagrado que pueda competir con esto. Sus predicciones se han cumplido tan exactamente que los expertos en probabilidades quedan impactados con esto. Permítanme citar un párrafo del libro El desafío de Daniel del hermano Christian Chen:

“La palabra de Dios está llena de profecías. Ahora, ¿cuál es el grado cumplimiento de ellas? Si estudias la palabra de Dios, sabrás cuántas profecías se han cumplido, y entonces sabrás cuán exacta es Su palabra. La palabra de Dios, es una sola con las profecías. Si ellas se cumplen, es la palabra de Dios que se cumple. Si las profecías no se cumpliesen, la Biblia no sería la palabra de Dios. Pero, gracias a Dios, la más segura evidencia es que esta palabra profética se ha cumplido de manera maravillosa. Primero, tenemos que descubrir, literalmente, cuántas profecías hay. Hay un 27 por ciento. Si las lees cuidadosamente una por una, descubrirás 1.800 profecías esparcidas en la palabra de Dios. Claro, algunas de ellas se repiten, son redundantes. Tienes que filtrarlas, organizarlas, y finalmente llegas a 737 eventos independientes que fueron predichos. Y entre esos sucesos predichos en la Palabra, hay 590 eventos principales. Y, ¿cuántos de esos eventos principales se han cumplido? 570. Sólo 20 de ellos no se han cumplido aún. El grado de cumplimiento de esas profecías es de casi el 97%. Pero las buenas nuevas son las siguientes: Muchas de esas 20 profecías están cumpliéndose ahora. Ahora, muéstrenme otro libro de profecías en el mundo, en que el grado de cumplimiento de ellas sea del 97%. Esto es algo muy alentador, que prueba que la Biblia es, sin duda, la palabra de Dios.” (Ed. Aguas Vivas, pp. 16-17).

¡Qué gloriosa estadística! ¡Y qué credenciales más impactantes! Tenemos una evidencia en la confiabilidad histórica, pero además en las profecías y su cumplimiento. Al observar estas credenciales nos damos cuenta que las Escrituras son originadas en Dios, no son originadas en la mente del hombre. Mire lo que nos dice Pedro al respecto, indicándonos que las profecías no fueron traídas “por voluntad humana” (2P. 1:21, RV 1960). Esto quiere decir que no fue a los escritores que les plació escribirnos profecías, sino que fue el Espíritu de Dios que impulsó a esos hombres a escribirlas. Y no fue una sola persona la que registró esas profecías, sino varias. Fueron muchas las personas a las que condujo Dios, lo cual hace más complejo el cálculo matemático de la probabilidad, llevando los Textos a la categoría de milagroso. Piense un momento en esto, la Biblia fue compuesta en un periodo de muchos años, entre personas que quizás ni siquiera se conocieron[21], personas que tenían diferente idiosincrasia, educación; sin embargo, todos en el contenido histórico y profético, son veraces y complementarios. Tantos autores en diferentes etapas y tiempos, ¡qué maravilla! Este libro, o mejor dicho ‹‹libros››, escritos por distintas personas, nos demuestra en su contenido y credenciales externas su origen en Dios.

Mis hermanos, la Biblia –estrictamente hablando– no deberíamos llamarla “un libro”, ¿saben por qué? Porque la Biblia es una biblioteca de varios autores. La palabra ‹‹biblia›› es el plural griego de ‹‹biblos››. Biblos, es ‹‹libro›› en singular; y biblia, es plural, ‹‹libros››, ‹‹escrituras››. Lo que quiero decir con esto, es que tenemos en nuestras manos una biblioteca de diferentes autores, de diferentes géneros literarios y que siendo tan variado, nos deja boquiabierto con su contenido profético cumplido, cumpliéndose y por cumplir.

Sus profecías y el cumplimiento histórico de aquellas relacionadas al Señor Jesús, también es algo impactante. La historia de Dios en medio de los hombres, profecías cumplidas desde la encarnación histórica de Jesucristo, Hijo de Dios, Hijo de David, Dios-Hombre, resucitado de entre los muertos, prueba irrefutable –históricamente hablando– de la fidelidad histórica y del cumplimiento profético. Todo esto es algo abrumadoramente asombroso.

Así nos damos cuenta que tenemos en nuestras manos Textos Sagrados. Una Biblioteca Sagrada que, además, se nos dio limitándose a nuestro lenguaje. Yo sé que esto lo he dicho muchas veces, hermanos, pero vale la pena recordarlo siempre. Miren, Dios desde Su interior saca las Escrituras, de la abundancia de Su corazón habla Su boca. Además, Dios les encarga a los hombres Su Palabra y conducidos por el Espíritu Santo, escriben las cosas en un lenguaje humano, en un lenguaje simple. ¡Gloria a Dios! Mis hermanos, no podríamos esperar otra cosa de Dios, ¿saben por qué? Porque la Biblia es una revelación especial, ¿por qué la Biblia es una revelación especial? ¿Por qué Dios dio una revelación especial? ¿Sabe por qué? ¿Usted sabe porque el Señor quiso dar una revelación especial? Porque Él quiere que usted y yo lo conozcamos, porque Él quiere que todos le conozcan, desde el más grande al más chico, Él quiere que todos le conozcamos (Jr. 9:24; 31:34; Heb. 8:11).

NO HAY PREFERIDOS, SINO QUIENES LO PREFIEREN A ÉL.

¿Saben lo que provoca entender que Él quiere que todos lo conozcan? Que caiga el pensamiento exclusivista que nos lleva a pensar que algunos tienen más revelación que otros. No es que algunos tengan más revelación que otros, ¿sabe cuál es la diferencia? Es que algunos han querido más que otros, esa es la diferencia. No es que Dios tenga preferidos, no es que Dios diga “a Fulano le voy a dar más que a Mengano, porque me cae más bien”. ¡No! La verdad es que Fulano quiso más que Mengano, buscó más, llamó más, molesto más; pues las Escrituras nos dicen que:

“todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá” (Mt. 7:8; Lc. 11:10, RV 1960).

Por lo tanto, revelación especial no significa revelación exclusiva, sino que es una revelación especial para todo aquel que quiere. Mis hermanos, Dios está dispuesto a darse a conocer a todos, desde el más pequeño al más grande, a todo aquel que quiera Dios le permitirá entrar en Sus profundidades (1Co. 2:10), porque es una revelación especial de Dios para el que lo busque. Con esto entendemos que el deseo nace en Dios, Él ha tomado la iniciativa. Dios no tiene preferidos, sino que Dios sabe quiénes lo prefieren a Él. Mis hermanos, es Dios el que ha querido darse a conocer, es Dios el que sacó de Sí mismo las Escrituras, no es el hombre el que lo obligó a sacarlas. ¡No fue el hombre! Fue Dios el que quiso dar de Sí mismo esta revelación especial, textual y oficial para que todos pudiésemos conocerle. Y lo hizo en un lenguaje fácil de entender, lo hizo en idiomas que son de fácil interpretación, idiomas que nos permiten entender verbos, que nos permiten usar nuestra imaginación de forma equilibrada para que podamos comprender cosas espirituales con nuestras mentes finitas, porque recuerde usted lo siguiente, ¿cómo es posible que el infinito quepa en una mente finita? ¿Es posible, hermanos? Por lógica no lo es. ¿Es posible que el Dios infinito quepa en una mente finita como la nuestra? ¡No! Pero Dios, que es rico en misericordia, le place compactarse, le place hacerse sencillo, le place hacerse entendible. Si bien hay cosas que son inefables[22], no obstante, Dios en Su deseo de querer ser entendido y conocido, se compacta y se hace lo más fácil posible de entender, y se dispone para todos, no solamente para los varones, sino también para las mujeres; y no solamente para los viejos, sino también para los jóvenes. No es que Dios quiera revelarse a unos y a otros no, Dios no hace acepción de personas (Ro. 2:11). El problema jamás está del lado de Dios, sino en la disposición nuestra a buscarle (2Cr. 15:1-2); porque Dios está dispuesto para todo aquel que quiera hallarle, Dios está dispuesto para todo aquel que con un corazón sincero y humilde le busca (Dt. 4:29).

Mis hermanos, aprendamos lo siguiente. Dios jamás le dará razones a la soberbia, Dios se revela al humilde de corazón, al que se humilla, no a aquel que viene con soberbia delante del Señor; pues a Él hay que venir humillados, como hombres a Dios. Dicen las Escrituras que Dios da gracia a los humildes, pero a los soberbios los mira desde lejos (Sal. 138:6), en otras partes dice que los resiste (Stg. 4:6; 1P. 5:5). A la soberbia Dios la resiste, porque la soberbia infla, eleva para poner a un mismo nivel, ¿cómo es posible que hombres –criaturas como nosotros– nos pongamos al mismo nivel que Dios? ¡No, hermanos! Nosotros debemos permanecer inclinados delante de Él, humillados delante de Él. Cuando lo buscamos debemos hacerlo con humildad, cuando nosotros estamos humillados delante de Él entonces Su gracia puede fluir. Watchman Nee, en el libro El Evangelio de Dios enseña que la gracia fluye por gravedad, es decir que el receptor de la gracia debe estar más abajo que el Dador[23]. ¿Quién es el que tiene que estar abajo? ¿Dios? No, mis hermanos, nosotros, el ser humano.

Entonces démonos cuenta de algo, tenemos un Libro[24] en nuestras manos de origen divino, que nos dice que Dios lo exhaló, que nos muestra a lo largo de todas sus páginas a este Dios invisible haciéndose visible en Sus hechos portentosos, dándose a conocer por medio de Sus profetas, finalizando y culminando Su revelación especial por medio de Su Hijo. El Dios que hizo que diferentes personas a lo largo de la historia, de diferente cultura y educación, lleguen y lleven un solo y mismo hilo conductor: Dios y Su Cristo. Y cada uno de estos hombres, sin haberse puesto de acuerdo, guiados por Dios, hicieron que un conjunto de Libros (quizá totalmente distintos unos de otros) lleven tal armonía que cualquier persona escéptica que diga que la Biblia es un simple libro de hombres, entonces tiene que llegar a admitir que las personas que lo escribieron entonces deben ser “dioses”, porque es imposible que lo que está registrado en diferentes libros escritos en esta Biblioteca esté tan armoniosamente hablado, tan armoniosamente contado, que nada se contradiga, sino que todo en una perfecta armonía confluye hacia un mismo destino. El principio es Cristo, el fin es Él.  Entonces tienen que llegar a esta conclusión: si no hay una Mente Superior invisible detrás de todo esto, entonces todos estos hombres que la escribieron, son dioses[25].

Hermanos, tenemos un Libro de origen divino y hay testimonios gloriosos con este Libro. En internet está el testimonio de un católico que se llama Mario Joseph[26], él se puso ese nombre por María y José, él era musulmán, pero al hacerse católico y bautizarse adoptó ese nombre. Él cuenta que llegó a las Escrituras porque el mismo Corán lo mandó a ellas.

“El Corán, en la Sura 10:94…” –cuenta Mario– “… señala que si tienes alguna duda acerca del Corán que se te ha dado, ve y lee la Biblia o pregunta a quienes leen la Biblia” [27].

Él cuenta estas cosas en un video que está en YouTube, es notable (hasta donde empieza a hablar de María y esas cosas); pero lo que él cuenta de su experiencia con el Señor y las Escrituras es notable. Usted sabe y se da cuenta por su testimonio que él es un hijo de Dios. Con este tipo de cosas tú te das cuenta que Dios está operando porque quiere revelarse a quién le busca. Y Mario Joseph le buscó, le pidió a Dios iluminación sobre Jesús porque se dio cuenta que Mahoma no aparecía tantas veces en el Corán como Jesús, y que Jesús es llamado ‹‹la Palabra de Dios›› en el Corán. El Señor lo encaminó. Hace poco me encontré con su testimonio en libro[28], publicado el año 2013.

¡Qué importante es todo esto que estamos viendo! Miren, hay cosas que nosotros podemos deducir al entender el origen de las Escrituras. Si el origen de las Escrituras es Dios, entonces, ¿quién nos tiene que hacer entender las Escrituras? Pues, Dios.  Y saben, Dios quiere hacer esto, pues Él nos ha dado las Escrituras.

Las Escrituras son de Dios, y las mismas persecuciones que ha sufrido son testimonio de que no son de este mundo. Las Escrituras son el Libro más perseguido en la historia del hombre. Y no solamente las Escrituras han sido perseguidas, sino también aquellos que las tradujeron.  No hay un libro en el mundo que enfrentará todos los desafíos que ha pasado la Biblia. Gobiernos la intentaron desaparecer, prohibir, sacar de circulación, pero aún sigue aquí. Dios las ha preservado aunque pasaron por el fuego, aunque intentaron esconderse del conocimiento público, aparecieron en idiomas y dialectos que con ella se comenzaron a escribir.

SUS CREDENCIALES: ESTÉTICA O ARMONÍA.

Como vemos, este Santo Libro (Libros) tiene credenciales internas y externas, es decir, que no sólo tenemos el testimonio de 2ª de Timoteo acerca de que el origen es Dios, sino que también las evidencias externas a este testimonio, como la confiabilidad histórica que –puesta en duda– ha terminado pasando cada examen bibliográfico que la crítica textual le ha realizado. Y con todo lo que han observado no pueden llegar a otro veredicto más que admitir estos hechos que la misma arqueología, paulatinamente, comenzó a respaldar.

Entonces tenemos varias cosas como credenciales externas. Hasta el momento, hemos mirado la historicidad y el cumplimiento de la profecía; pero hay más, como lo que podemos llamar estética, refiriéndonos a esa bella armonía que hay en los Textos que se entrelazan de forma tan hermosa, que debemos concluir que detrás de esto tenemos la Mente de Dios, pues como antes decíamos, ¿cómo es posible que diferentes autores, de diferentes pensamientos y en un género literario distinto, todos estos confluyen con una misma idea? Pongan atención a lo siguiente.

¿Cómo es posible que los salmos –que son escritos poéticos y cánticos– armonicen tan bien con la profecía y la historia? Tenemos el caso del Salmo 22, si bien éste es un cántico[29] también es una profecía; y, no solo es una profecía que está allí, sino que se cumple en la historia.  ¿Usted ha leído el Salmo 22? Vemos aquí las palabras textuales del Mesías, aparecen literalmente:

 “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Sal. 22:1, RV 1960).

Ahora, si tiene un tiempo, vea la relación de este pasaje con Mateo 27:46 y Marcos 15:34. ¿Cómo es posible esto?

Además de lo anterior, ¿cómo es posible que la historia bíblica fuera registrada de tal manera que Pablo –conducido por el Espíritu Santo– nos indique que la historia de Sara, Agar y sus hijos, sirve de alegoría para entender cómo se presagiaba la persecución de judaizantes a cristianos (Ga. 4:21-31)? Moisés no estaba pensando en Pablo, Moisés solo registraba la historia; pero el Espíritu que lo inspiró –Dios Omnisciente– ya sabía que aquellas cosas servirían para darle comprensión a un Pablo cientos de años después. ¿O cómo un libro que fue escrito por Salomón –el Cantar de los cantares– siendo un drama simbólico nupcial, sirve perfectamente como interpretación alegórica que explica la relación espiritual de Cristo y el cristiano (Ef. 5:23)? Les recomiendo el estudio realizado por Watchman Nee acerca de esto[30].  En todo esto vemos esa armonía y relación que le atribuimos a la estética. Si fuese una sola historia armada, un sólo género literario, un sólo autor (humano) no habría de qué admirarse, pero son varias historias relacionadas y complementadas por diversos autores. Lo maravilloso de esto, es que tenemos distintos géneros literarios que se unen a la historia, que la embellecen, que la adornan; pues tenemos poesía, leyes, cantos, cartas, sapienciales, entre otros.

¿Cómo es posible que las leyes de los sacrificios que se ven en Éxodo 12 y Levítico 16 (entre otros más) nos sirvan para entender los hechos históricos de la muerte de Cristo en la cruz, registrados en el Nuevo Testamento? La tipología nos muestra el conocimiento anticipado de Dios que señalaba lo que había de venir en Cristo (Heb. 8:5).  Una Mente Superior detrás de esto solamente pudo hacerlo y ese es Dios. Vemos en el contexto general de las Escrituras una armonía otorgada por el Señor que maravilla a quienes se la toman en serio. Distintos géneros literarios armonizando con un solo hilo conductor, embelleciendo el cumplimiento de las profecías y el desarrollo de la historia. Leyes que armonizan con la historia del Nuevo Testamento; también escritos sapienciales, que se les conoce como escritos de sabiduría, los proverbios, que señalan hacia El que vendría. Historia, leyes, profecías, poesía, cánticos, alegorías, todos estos arman un solo, bello y armonioso testimonio. Todos nacieron de la inspiración de un mismo Espíritu, que miraba hacia el Hijo Eterno como Modelo de inspiración para cada libro que compone la Biblia, independiente de su género literario. Esto es lo que llamamos estética y armonía.

SUS CREDENCIALES: LA TRASCENDENCIA DE LA PROFECÍA.

Después, aparte de la estética y armonía de los Textos, tenemos profecía. Ya lo dijimos, del 100% de profecías el 97% se ha cumplido[31], y ha sido de tal impacto y precisión que a los enemigos de la fe les ha molestado, ¿sabe lo que han llegado a decir los críticos textuales que son anti-teístas? Tenemos que decirlo así “anti-teístas”, déjenme explicar esto. ‹‹Ateo›› es una palabra compuesta por el prefijo griego ἀ (a) y el sustantivo  θεός (Theos). El prefijo “a” significa ‹‹sin›› y “Theos” significa ‹‹Dios››. Es decir ‹‹sin Dios››, entonces los ateos son personas sin Dios, viven sin Dios. Pero tenemos otro término aquí, ‹‹anti-teísta››, y esto significa algo más fuerte, significa ‹‹enemigo de Dios››, ‹‹contrario a Dios›› y, hay personas que son anti-teístas, que se oponen a Dios. Ustedes, seguramente, han escuchado hablar de un tal Miguel Serrano, que fue un luciferiano chileno, nazi esotérico. Se dice por allí que este tipo llegó a decir que cuando viniera Cristo las naciones deberían juntarse para bombardearlo en el cielo con bombas de neutrones; o sea, él no era ateo sino que fue anti-teísta, pues él sabía que viene el Señor, entonces proponía combatirlo en el aire. Pero los que piensan como él están perdidos, pues si la Biblia tiene un 97% de aciertos en el cumplimiento de sus profecías, este tipo de personas debería saber que el Santo Libro nos predice que al final el Señor vence a la Bestia, al Anticristo y a Satanás mismo. Así que, pierden el tiempo.

Pero bueno, lo que les iba a contar de estos críticos textuales anti-teístas, es que algunos llegaron a atacar las profecías de las Escrituras y dijeron –por ejemplo– que el libro de Daniel no es más que un montaje. Ellos dicen que las cosas ocurridas desde el imperio babilónico al griego, fueron escritas por alguien que, mirando hacia el pasado, es decir, hacia su historia cercana, observó los hechos y escribió las cosas ocurridas a modo de profecía. Dicen que esta persona conoció los acontecimientos y luego escribió todo como si fuera una profecía que se dio antes de que ocurrieran las cosas, atribuyéndose el nombre de Daniel. ¿Saben porque dicen esto? Porque siendo un libro profético que está lleno de visiones futuristas, es muy fácil de identificar el cumplimiento histórico con absoluta precisión; además, le atribuyen anacronismos semánticos[32] que se encuentran absolutamente refutados[33].

Es tan clara la visión de Daniel, que se dice que cuando Alejandro Magno fue a invadir Jerusalén, el sumo sacerdote de turno[34] salió con las Escrituras y le mostró cómo hablaba el profeta de un griego que vencería a los persas. Se ha dicho que Alejandro Magno se vio así mismo en aquella profecía (Chen, 2010, p. 58). Y de esta manera Alejandro no le hizo mal al pueblo judío, pues no fue él quien entrara a Jerusalén con violencia, sino que luego, de uno de los “cuernos” (Dn .8:8) que heredó el imperio de Alejandro –de la descendencia seléucida– apareció Antíoco IV Epífanes, quien fue tan violento y malvado que es tipo y figura del Anticristo. Al observar la historia,  tú te das cuenta que estas cosas se cumplieron de forma tremenda, exacta. Si bien están escritas de forma mística y simbólica (con figuras y visiones), tú ves claramente su cumplimiento en personas e imperios.

Hermanos, la profecía bíblica es tan grandiosa que aunque existen distintos géneros literarios en la Biblia, el Espíritu Omnisciente que condujo a los escritores humanos en la redacción de los Textos, puso el aliento profético en el registro de cada uno de esos géneros. Es decir, que aunque en Génesis leemos historia, aquella historia fue registrada de tal manera que sirve de tipología (Ro. 5:14) o de alegoría (Ga. 4:21-31), sobre acontecimientos futuros o cíclicos. La profecía es una llave del Espíritu en los Santos Textos, es trascendente a todo lo que se registra. Ejemplo de esto son las cartas a las iglesias registradas en Apocalipsis. No solamente son cartas para las iglesias que históricamente existieron y que vivieron estos acontecimientos, sino que esa historia nos sirve de ejemplo y profecía para las iglesias de hoy, para ver el proceso de la iglesia, acontecimientos cíclicos. Hay tres libros que recomiendo acerca de esto: El camino de la Iglesia del hermano Christian Chen[35], La Iglesia de Jesucristo del hermano Arcadio Sierra Díaz[36], y La ortodoxia de la Iglesia del hermano Watchman Nee[37], donde los hermanos exponen el asunto histórico-profético de las siete cartas del libro de Apocalipsis a las iglesias. Usted verá la exactitud de todo esto y se maravillará de cómo hay cumplimientos proféticos cíclicos en la historia, específicamente la historia de la Iglesia.

Entonces, hermanos, tenemos historicidad, tenemos estética y armonía, tenemos profecías y su trascendencia. Todas estas, son credenciales que sólo la Biblia tiene.

SUS CREDENCIALES: INFALIBLES E INSONDABLES.

Otra credencial  de las Escrituras es que son infalibles. Las Escrituras en sus autógrafos, en sus escritos originales son infalibles, no cometen fallas, no tienen fallas, no fallan. En los estudios que siguen más adelante vamos a hablar respecto a esto en mayor profundidad, para poder entender mucho mejor los conceptos de infalibilidad.

Otra cosa que es importante de saber es que son insondables, no hay un libro fuera de la Biblia que uno pueda leer cien mil veces y siempre encontrarse cosas nuevas. La Biblia es insondable, algo que se puede conocer pero nunca llegar a su fondo. Nos sumergimos en ella, nos adentramos en ella, profundizamos en ella, pero nunca podremos decir que lo sabemos todo, nunca podremos decir que lo hemos aprendido todo, ¿saben por qué? Porque es insondable, porque es Palabra de Dios, y Dios, es Insondable. No hay un solo escrito que tenga esta cualidad, que usted pueda leer y nunca agotar su riqueza espiritual. Eso es parte de la Biblia.

SUS CREDENCIALES: INERRANCIA Y CONTINUIDAD (PRESERVACIÓN).

Hermanos, otra cualidad de las Escrituras es que son inerrantes, es decir que no contienen errores. Ahora, aunque se nos pueda decir que hay errores en los manuscritos, estos, son errores de copiado que en los originales no estaban, y dado que se cuenta con una gran cantidad de manuscritos se puede reconstruir con casi un 99,5% de exactitud el Texto Original, teniendo un 0,5% de errores o variantes que en nada afectan las doctrinas fundamentales de la fe cristiana. Sin duda que aquí vemos la mano del Señor, mostrando Su inerrancia, poniendo a disposición de Sus hijos y de los hombres el respaldo suficiente para decir ‹‹son de fiar estos Textos, no hay errores, podemos confiar››. Y si se dudara de estos por las variantes de copiado que son mínimas, entonces se tendría que poner en tela de juicio toda obra literaria de la antigüedad, como las obras de los filósofos griegos, la historia registrada por Herodoto y Tucídides, incluso la Ilíada de Homero, entre otros. Se ha intentado buscar errores en la Biblia, y saben, a medida que avanzan los descubrimientos arqueológicos y estudios semánticos de los idiomas, van desapareciendo las dudas. Y aquellos que intentan probarla –como se haría con cualquier libro secular– terminan afirmando que toda prueba bibliográfica de examen crítico al cual ha sido sometida la Biblia ha sido superado.

Siempre para examinar los escritos antiguos, su historia, errores o fallas, se tienen que analizar varias cosas, como los manuscritos desde donde son obtenidos, el lapso de tiempo que hay entre el original y una copia, la historia registrada, entre otras cosas. Y entre todos los escritos que hay, analizando la Biblia como si fuera cualquier escrito, esta ha aprobado todos los exámenes, les gana a todos, ¡a todos!

En esto de examinar críticamente los Textos, tenemos un hecho muy impresionante. Resulta que una de las preguntas que se hace es en relación a la cantidad de manuscritos que se tiene, los cuales sirven para intentar reconstruir el original. Mis hermanos, escuchen esto, entre todas las obras de la antigüedad sólo del Nuevo Testamento se tiene una cantidad abrumadora de copias, tanto así que solamente de las citas patrísticas se podría armar un Nuevo Testamento. ¿Qué son las citas patrísticas? Son las citas que se realizaron a la Biblia, las menciones que se hicieron de ella por los llamados ‹‹padres de la Iglesia›› que son los cristianos de los primeros siglos, post-apóstoles. Para que se entienda, tomemos el caso de Clemente de Alejandría que escribió importantes epístolas, cuando él hace en sus escritos una cita textual de las Escrituras, esa cita que hace es una cita patrística, un pedacito del Texto Bíblico se encuentra impreso en el escrito de Clemente y si él citó textualmente cien veces las Escrituras, entonces tendríamos cien fragmentos de la Biblia entre los escritos de Clemente que podemos usar para reconstruir un Nuevo Testamento. Las citas que hicieron estos ‹‹padres de la Iglesia›› son las citas patrísticas y, en el caso de Clemente, de su mano, tenemos 2.406 citas, o sea, 2.406 fragmentos que nos sirven para armar un Texto Bíblico. Era un hermano bien ocupado en la Palabra. Pero entre estos hermanos que citaron las Escrituras, el campeón fue un hermano llamado Orígenes. Miren cuantas citas hizo Orígenes: ¡17.992! ¡17.992 porciones o fragmentos del Texto bíblico que nos sirven para armar un Nuevo Testamento! En total, el hermano Josh McDowell[38] nos informa que se cuenta con 36.289 citas patrísticas, o sea, se cuenta con 36.289 fragmentos o porciones para formar un Nuevo Testamento. ¡Y eso que no estamos contando los manuscritos!

Mis hermanos, no hay ningún otro libro en la historia que pueda hacer esto, si usted se da cuenta tenemos aquí la mano de Dios dándonos suficiente material para evitar errores, pero además nos da otra cosa, a lo cual se le llama continuidad. Dios le ha dado continuidad a la Biblia, ¿en qué sentido? La ha preservado, jamás se estancó su circulación, ni se estancó su impresión a pesar de los problemas y persecuciones que existieron a su alrededor. Hermanos, piensen ustedes en esto, en la era primitiva de la Iglesia no existían las fotocopiadoras, preservar un texto era muy difícil, entonces para conservarlo tenían que realizar muchas copias en papiros[39] o en pergaminos, ¿saben ustedes cuánto mide el pergamino más largo que se ha encontrado hasta hoy? El más grande de la Biblia tiene aproximadamente 8 metros[40]. Imagínese cuando Pablo le dice a Timoteo que le trajera los rollos y pergaminos (2Ti. 4:13), el pergamino es en cuero, pesaba, qué difícil labor.

Entonces, para preservar los Textos los copiaban muchas veces, y en esto, es evidente la mano de Dios, ¿saben por qué? Si bien –como antes dije– hay en las copias realizadas errores gramaticales de transcripción que no afectan en nada las doctrinas fundamentales, estos errores, gracias a la gran cantidad de copias con las que se cuenta son fácilmente detectables para los eruditos. Y debido a la gran cantidad de copias con las que se cuenta podemos pensar con total seguridad que Dios estuvo allí preservando el Texto Bíblico; pues imagínese, estos Textos podrían haber desaparecido pero no fue así, sino que sobreabundan.

En el año 70 d.C., cuando Tito quemó Jerusalén no solamente fue quemado el templo, sino que fue quemada la ciudad, incluidos los libros que estaban en ella. A pesar de esto, el Señor se encargó de preservar los Escritos, de darles continuidad. Y este trabajo de darles continuidad partió incluso antes, pues ocurrió algo maravilloso donde vemos también la Providencia de Dios nuevamente, Su mano en la historia preservando Su Texto. Resulta que en Egipto –antes del imperio romano– de una de las dinastías que se formaron de los generales que heredaron el poder de Alejandro Magno[41], uno de los descendientes de los Ptolomeos, fue un bibliófilo. Era alguien que amaba la lectura, amaba los libros, se llamaba Ptolomeo Filadelfo. Un día –según registra Flavio Josefo– el bibliotecario a cargo de su colección le dijo que había muchos libros de leyes entre los judíos que eran dignos de estudio y de sumarse a su biblioteca real que –para entonces– pronto llegaría a ser de quinientos mil escritos. Demetrio Falero –como se llamaba el bibliotecario– sugirió al rey la traducción de las leyes judías al griego para ser agregadas a la colección del rey, lo cual agrado a Ptolomeo. Así fue que Filadelfo, monarca griego en Egipto, mandó a que se le realizara para su biblioteca una traducción al griego de los escritos hebreos. Para esto –cuenta Josefo– llamaron a setenta y dos ancianos del pueblo de Israel, seis por cada tribu, y le ordenaron a cada uno trabajar en una traducción del hebreo al griego del Antiguo Testamento. Se dice que las setenta y dos copias fueron exactas, dando origen a  ‹‹la Biblia de los setenta››  o ‹‹Septuaginta››[42], a la que se hace referencia bibliográfica a través de los números romanos LXX.

Para los que no han oído hablar de esta traducción, como antecedente general diré que aparece citada por el mismo Señor Jesús y por los apóstoles en el Nuevo Testamento[43]. Es por eso que originalmente en las citas que el Nuevo Testamento realiza del Antiguo, en ninguna parte aparece la palabra “Jehová”. Permítanme mencionar dos posibles razones de la omisión del Nombre:

  • Porque el escritor neotestamentario realizó la cita originalmente desde la Septuaginta.
  • Porque el escritor neotestamentario conservó la tradición de no mencionar el Nombre, realizando una paráfrasis del Texto, lo que en griego sería reemplazado por Kyrios (Señor).

Como verán, entonces, sea una cita textual desde la LXX o una paráfrasis del escritor, el Nombre de Dios no aparece en las citas que se realizan del Antiguo Pacto. Así que cuando los así llamados “testigos de Jehová” ponen más de 230 veces[44] la palabra “Jehová” en su traducción del Nuevo Testamento, argumentando que así estaban los originales, ¡es una mentira! Porque las citas realizadas al Antiguo Testamento, casi todas las citas veterotestamentarias que se hicieron, provenían de la Biblia de los Setenta, donde dice “Señor” (Kyrios). Así que los así llamados “testigos de Jehová” se han atrevido a alterar los Textos sin temor. Y permítame mostrarle otro ejemplo de esta adulteración, de esta osadía, que se encuentra en Juan 1:1. Donde la Reina Valera tradujo acertadamente:

“En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios.” (RV 1960).

La secta de “los testigos” pone en la última parte de ese versículo una herejía. Donde dice la RV 1960: “el Verbo era Dios”, ellos escribieron así: “el Verbo era un dios”, y ponen con minúscula “dios”, contradiciendo así una doctrina fundamental que se refuta incluso con el Antiguo Testamento, porque Dios hablando le dice a Israel:

 “Ved ahora que sólo yo soy, y no hay dioses conmigo” (Dt. 32:39a, RV 1960).

Así usted se da cuenta de la osadía de los así llamados “testigos de Jehová”, de la Watch Tower o Torre del vigía,  que son los que se encargaron de editar e imprimir todo esto.

Entonces tenemos inerrancia, no hay errores, aunque hay argumentos que se levantan de personas anti-teístas (ni siquiera ateístas) que realizan críticas a la Biblia; pero saben, son cosas muy torpes, por ejemplo, dicen que la Biblia tiene errores porque en Josué 10:13 dice que “el sol se detuvo” y resulta que –según la ciencia– no es el sol el que gira alrededor de la tierra, sino que es la tierra que gira alrededor del sol. Entonces muchos cristianos se quedan calladitos con esto, se asustan, se les siembra una duda y comienzan a pensar: “Ay, tal vez la Biblia tiene errores”. ¡No, hermanos! Primero que todo el análisis ha de ser histórico y no científico, el análisis sencillo es primero que todo, Josué no es un libro científico, por lo tanto no podemos esperar que nos diga cosas científicas; segundo, lo que se registra allí es histórico, lo que nos está hablando es lo que se vio, lo que él vio, lo que percibieron todos los presentes en medio del conflicto bélico. Este pasaje no es un razonamiento científico, él no se puso a razonar en medio de una guerra, hay que ponernos en el contexto, estamos en medio de una guerra, ¿usted tendría tiempo para razonar científicamente en una guerra (no siendo científico)? Están en medio de una guerra y ven de repente que no se oscurece, ¿cuál es el pensamiento nuestro? El sol se detuvo. ¿Se dan cuenta?

Los mismos científicos cuando amanece no dicen “la tierra llegó en su movimiento de rotación al amanecer”, no, ellos dicen “salió el sol”; depende de la perspectiva y el momento, porque hay cosas de lógica textual, no hay errores en la Biblia.

Otra acusación está relacionada con cifras, cuando se dice en contra de las Escrituras: “Miren lo errores de sumatoria”. También son argumentos básicos, hermanos, ¿saben por qué? Permítanme ilustrar esto para que sea muy fácil de entender. Hay escritores que dicen la cifra exacta, por ejemplo el hermano Gino Iafrancesco, el hermano Christian Chen que tienen mentes privilegiadas. Ellos cuando dicen un año lo dicen exacto: 1943, 1942, 1493, 1492; pero nosotros, que quizá no tenemos semejante capacidad de recordar tan exactamente, decimos, ‹‹aproximadamente por el 1400››, porque estamos haciendo un aproximado de las fechas y a veces redondeamos, porque no nos acordamos exactamente. En la Biblia a veces ocurre eso, en los libros históricos se dicen fechas exactas, pero en otros lugares se redondea o se dan aproximados, porque se está haciendo mención de sucesos ya registrados.

Entonces usted se da cuenta que hay argumentos pobres que no deberían hacernos temblar, pero debido a que no queremos hacer el trabajo de investigar u oír una exposición acerca del tema, temblamos. Así que mis hermanos, la Biblia no tiene errores, es inerrante gracias a Dios, pues esto nunca debe olvidarse: es Dios el que nos dio las Escrituras y condujo a los hombres a escribir.

Y además de esto tenemos continuidad, es decir que Dios ha preservado y dado curso a la circulación de estos santos Textos a través de la historia y diferentes culturas. Dios ha cuidado de ellas, las ha conservado.

SUS CREDENCIALES: MASIVIDAD.

Aparte de esto, la Biblia es el libro más presente, es decir, masivo que existe. No es un libro escrito en un solo idioma, sino que ha llegado a tal nivel de expansión que se ha repartido en tribus de todo el mundo y en su propio dialecto. Hay casos donde jamás se había escrito el lenguaje y la primera vez que se escribe es con la Biblia. No sé si ustedes han visto en internet un video de una tribu que recibe la Biblia en su dialecto[45]. Es tan hermoso. Cuando uno ve esos videos pasan cosas en el corazón, a mí me dio vergüenza, me sentí un desagradecido. Déjenme contarles el desenlace del video. Era un líder de una tribu de Indonesia (Kimyal se llama la tribu) que reunió a todo el pueblo para esperar unos helicópteros que venían.  Al principio del video yo no entendía bien qué pasaba, pero de repente empieza a hablar el anciano y dice: “en ese helicóptero viene la Biblia escrita en nuestro idioma”, y empiezan a orar y llorar de alegría, hermanos, es muy hermoso. Y va todo el pueblo a recibir las Santas Escrituras, y la primera vez que se escribe su dialecto es por causa de la Biblia. ¡Gloria a Dios!

Muchas cosas como esta ocurrieron gracias a la mano del Señor en la historia. Incluso, en apoyo a la masividad de los Textos santos, un día inauguraron la imprenta y uno de los primeros libros que se imprimió fue la Biblia. Ha sido el Libro más vendido e impreso del mundo y de la historia, no hay otro libro igual, es un best seller. Y no solamente está escrito en algunos idiomas, sino en todos los idiomas importantes y en muchos dialectos. En distintos formatos, incluso hoy, digitales y en numerosas versiones. La Biblia es masiva, se encuentra presente en todo el mundo y en todo idioma fundamental.

SUS CREDENCIALES: VIDA.

Otra credencial y característica es la vida en ella. No hay otro libro que usted pueda leer y que lo pueda llevar a la vida. No hay un libro que haya transformado tantas vidas por su contenido, como la Biblia. No hay un libro que penetre tanto en el corazón del hombre como la Biblia. No hay un libro igual, no hay un libro que toque tanto y confronte tanto al ser humano como la Biblia. La vida en ella –por el Espíritu que la usa– transforma y despierta. Y ella misma es instrumento de Dios para engendrar la vida en el hombre.

No hay un libro actualmente que moleste tanto a los movimientos liberales del progresismo y de la agenda globalista como lo es la Biblia, la vida de aquellos que aman este Libro les es un estorbo, porque los corazones de estos impíos están en tinieblas, mientras que este santo Libro trae a luz sus malas obras. No hay un libro que moleste tanto al feminismo radical como lo hace la Biblia. La Biblia es estorbo para todos los movimientos liberales de hoy, está ocurriendo lo mismo que ocurría en tiempos pasados, lo mismo, hermanos. Yo ahora entiendo por qué el hermano Rick Joyner en el libro La búsqueda final, en esa visión que él relata, dice que nosotros somos la generación que le toca la última batalla y quizás la más difícil.

Bueno, esta es una de las características de la Biblia, trae vida, cambia vidas, confronta la vida. Muchas otras características tienen las Escrituras, cualidades que son evidencias externas de su Origen Divino. Trabajo de cada uno es seguir averiguando al respecto. Pero ya con esto se puede provocar en usted hambre para seguir investigando.

CONCLUSIÓN SOBRE CREDENCIALES.

Así llegamos a una conclusión: la Biblia es el Libro de Dios. Amén. Así de importante y simple. Hermanos, el testimonio implícito según Timoteo, la segunda epístola de Pablo a Timoteo, capítulo 3, versículo 16, nos dice que su origen es Dios. Dios las exhaló, las espiró y las puso ahí para el hombre. Y además de esto, tenemos que Dios, el mismo Dios que creó todas las cosas condujo a los hombres que son falibles, a los hombres que son pecadores, a escribir Textos que son infalibles e inerrantes. Aquí permítame mostrarle algo que acabo de recordar.

Usted se va a encontrar con un silogismo ateo que lo puede llevar a la confusión. Por favor no se asuste cuando digo cosas del ateísmo porque creo que es necesario decirlo y también refutarlo, ¿saben por qué? Porque quizás usted se va a encontrar con esto en la universidad, en el colegio, en el trabajo; de repente sus hijos, sus nietos, sus sobrinos van a llegar a preguntarle cosas y usted debe estar armado para esto. Yo tengo un primo de 14 años. Un día conversamos y me planteó sus pensamientos agnósticos diciéndome cosas tan “razonables” que al principio me asustaron; pero gracias al Señor, en ese tiempo estaba leyendo apologética, por lo que pude recordar cosas que me permitieron refutar lo que me decía y le pude hablar, tanto así que al final el mismo me dijo: “Sabes que, tiene mucha razón lo que me estás diciendo”. Por lo tanto, nosotros sí debemos dar razones de nuestra fe, sí debemos hacerlo, estar preparados para dar razones de nuestra esperanza; así que por eso yo cito cosas y las digo, no se asuste ni me apedree, por favor. Entonces –les decía– que hay un silogismo[46] ateo o anti-teísta,  que dice así:

‹‹El hombre es falible››.

Esta es la premisa principal y quiere decir que el hombre falla, comete errores. Luego de esto van a la premisa objetiva y dicen:

‹‹La Biblia fue escrita por el hombre››.

Esta es la premisa objetiva, que señala que el escritor de la Biblia fue el hombre que falla, que comete errores, y esta los lleva a la siguiente conclusión:

‹‹La Biblia contiene errores››.

Ese es un silogismo ateísta. Al leerlo, alguno de nosotros puede decir: “¡Oh, es verdad!”,  quedar asombrado y ser movido de nuestra convicción de que la Biblia es infalible e inerrante; pero hermanos, ese silogismo está incompleto para nosotros, pues ellos quitan de la “ecuación” a Dios. Ellos dicen que no hay Dios y parten de esa necedad (Sal. 14:1); pero nosotros sabemos la verdad, hemos disfrutado de la vida y presencia de Dios nuestro Creador y Salvador. Hemos sido reconciliados con Dios mediante nuestro Señor Jesús y ahora somos por derecho Sus hijos en Cristo, habiendo experimentado el milagro de la regeneración. El Espíritu Santo que nos regeneró, al que hemos disfrutado, es la Garantía de que Dios es parte de la ecuación. Y como Dios es evidente desde la creación del mundo y llegando a nuestra propia experiencia de vida, sabemos y respondemos que ese silogismo está incompleto, pues la Biblia nos dice  –en primer lugar– que su origen es Dios. Por lo tanto, las Escrituras no nacen de la mente humana falible, ellas nacieron en la mente infalible de Dios, provienen de Dios, no del hombre, no nacieron en la voluntad del hombre –como nos enseña Pedro en su segunda epístola– sino del deseo de Dios. Lo segundo que sabemos, es que los santos hombres de Dios no escribieron la Biblia como a ellos les pareció bien. Hay algunas personas que se dicen ser cristianas que apelan a lo que se le llama “inspiración parcial de las Escrituras”,  indicando que hay partes que son de Dios y otras que son humanas, y que esas partes humanas, tienen errores. Ante esto podríamos pensar: “¡Oh, tiene mucha lógica!”, pero no hermanos, no es así. Dice el Señor Jesús que ni una tilde ni una jota pasará sin que se cumplan todas las cosas (Mt. 5:19; Lc. 16:17), cuando dijo eso, hizo alusión a trazos y a la iota. Los trazos son las rayas o líneas que conforman una letra, y la iota, es la letra más pequeña del alefato. Esto nos muestra que Dios estuvo involucrado hasta en lo más mínimo de las Santas Escrituras. Si los trazos de una letra importaron, cuánto más las ideas. La Biblia –toda– desde la letra más pequeña del alefato hebreo, hasta la más pequeña del alfabeto griego, es de Dios. Toda procede de Dios. Cada trazo que conforma una letra es parte de lo que el Espíritu de Dios quiso que se escribiera, cada idea, cada frase, cada oración, cada texto, todo. Por eso:

“Toda la Escritura es inspirada por Dios” (2Ti. 3:16, RV 1960).

No dice “algunas partes de la Escritura son inspiradas por Dios”, ¡no! Dice: “Toda la Escritura”, porque toda la Escritura procede de Dios, su origen es el omnisciente Dios, las exhaló Dios, toda. Con respecto a esto, una hermana me preguntó:

“Hermano, y esa parte donde Pablo dice  ‘esto yo lo digo, no como del Señor, sino como quien tiene el Espíritu de Dios’ (1Co. 7:12), ¿también es de Dios?”

¡También es de Dios! Porque lo que está diciendo Pablo es que él no tiene un mandamiento directo de Dios, pero sí le está dando un parecer como quien tiene el Espíritu Santo de Dios morando en él (1Co. 7:25, 40). ¿Y quién condujo a Pablo a escribir esta epístola? ¡El Espíritu Santo! Pablo está hablando que no tiene un mandamiento directo, pero si tiene un parecer por el Espíritu, es Dios mismo y el Señor.

Saben, es el Señor que se encarga de respaldar los escritos de Pablo como autoridad del Señor, tanto así que Pedro –el apóstol que fue reprendido por Pablo (Ga. 2) – podría haber estado enojado y haberle guardado algún rencor, pero él reconoce las epístolas de Pablo como parte de las Escrituras, y escribió:

15 Y tened entendido que la paciencia de nuestro Señor es para salvación; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito, 16 casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición.” (2P. 3:15-16, RV 1960).

Al decir “las otras Escrituras”, está implícito que él reconoce como parte de los demás Textos santos a las epístolas de Pablo. Entonces usted se da cuenta de algo, el silogismo se cae porque tenemos primero que el origen es Dios; y segundo, Dios condujo a estos hombres. Por tanto, llegamos a una conclusión: Dios, el Todopoderoso, que es capaz que de la nada exista algo, que puede hacer cualquier cosa, ¿no será lo suficientemente poderoso y capaz para hacer que hombres falibles, con Su dirección, con Su conducción omnipotente, escriban textos infalibles e inerrantes? Si sacamos de esta ecuación –por llamarlo de alguna forma– al Dios omnipotente, entonces podemos comprar esos argumentos anti-teístas o ateístas a cualquiera, pero Dios está involucrado, Dios está allí, Dios es el Autor y eso es lo que la Biblia nos relata. La Biblia, explícitamente nos dice estas cosas, y aparte, tenemos evidencias que son externas y que nos muestran que no hay ningún otro libro como las Santas Escrituras. Hermanos, paremos aquí.

 


 

[1] Transcripción realizada por el hermano Isaí Ibaceta Novoa.

[2] Comfort, R. 2018. Documental La ilusión atea (The Atheist Delusion). Living Waters. Véase:  https://www.youtube.com/watch?v=Rxf22mguoYM&t=241s

[3] Comuna de Puerto Varas, sur de Chile.

[4] Digo “era”, pues ya no es así.

[5] F=G m1m2/r2

[6] Revisado el 7 de febrero del 2021. Véase: https://www.youtube.com/watch?v=M-PliyyoZss

[7] Comuna o municipio de la provincia de Santiago, región Metropolitana, Chile.

[8] No siempre es así, por eso decimos que es “probable”, para que no se tome como regla general lo que hacemos, pues sabemos que las palabras podrían ser palabras distintas que comparten sinonimia, pero este no es el caso.

[9] Inspirar: Aspirar el aire exterior hacia los pulmones. RAE.

[10] Knowing, 2009, Dir.  Alex Proyas.

 

[11] Las palabras que tenía almacenadas. El depósito con el que contaban.

[12] Por ejemplo, 1 Corintios 11:23-24.

[13] Hermano Ruperto Fariña, iglesia en Talagante.

[14] Hermano Israel Mesina M., iglesia en Peñaflor.

[15] Aunque hoy también lo es.

[16] RT es el canal de televisión internacional por cable y satélite de la Federación de Rusia. Con sede en Moscú, presenta las 24 horas boletines de noticias, documentales, talk shows y debates, etc.

[17] Hallan en China la escritura más antigua conocida hasta ahora. Revisado el 12 noviembre del 2020. Véase:

https://actualidad.rt.com/cultura/view/99812-china-escritura-antigua-conocida-mundo

[18] Fue presidente de Chile en el periodo comprendido entre 1994 y 2000.

[19] Fue presidente de la República durante el período comprendido entre 1964 y 1970.

[20] Strobel, L. 2000. El caso de Cristo (pp. 117-118). La evidencia científica,  enigma número 1: el censo. Miami: Editorial Vida.

[21] Aunque algunos fueron contemporáneos unos de otros.

[22] Significa que no puede ser expresado en simples palabras.

[23] Nee, W. 1994. El Evangelio de Dios (p. 27). Anaheim: Living Stream Ministry.

[24] O mejor dicho una Biblioteca.

[25] Lo cual sabemos no es así, pues es el único Dios que vive el que dio estos Textos.

[26] Ex Imán. Revisado el 7 de febrero del 2021. Véase:

https://www.youtube.com/watch?v=6X7EZZ4uVcM

[27] Paraf. Realizada a Mario Joseph.

[28] Joseph, M. 2013. Encontré a Cristo en el Corán. Madrid: Libros Libres.

[29] Nótese que el Texto Bíblico parte diciendo “Al músico principal”.

[30] Nee, W. 1997. El Cantar de los cantares. Anaheim: Living Stream Ministry.

[31] Chen, C. 2010. El desafío de Daniel (pp. 16-18). Temuco: Ediciones Aguas Vivas.

[32] Con anacronismo semántico se refiere a una palabra o palabras que no se corresponden o parecen no corresponderse con la época a la que se hace referencia.

[33] Iafrancesco, G. 2008. Roma en la profecía de Daniel (pp. 1-7). Paraguay: Cristianía Ediciones.

[34] Jadúa u Onías. Iafrancesco, G. 2008. Roma en la profecía de Daniel (p. 3). Bogotá: Cristianía ediciones. Maier, P. 1988. Josefo: Los escritos esenciales (p. 189). Grand Rapids: Editorial Portavoz.

[35] Chen, C. 2011. El camino de la Iglesia. Temuco: Ediciones Aguas Vivas.

[36] Sierra Díaz, A. 1998. La iglesia de Jesucristo. Bogotá: Cristianía Ediciones.

[37] Nee, W. 2005.  La ortodoxia de la Iglesia. Anaheim: Living Stream Ministry.

[38] McDowell, J. 2004. Nueva evidencia que demanda un veredicto (p. 51). 5. Precisión de los manuscritos apoyada por los primeros padres de la iglesia. Alabama: Editorial Mundo Hispano.

[39] Era una planta que crecía en el río Nilo.

[40] El pergamino más largo encontrado, tiene casi 40 metros, y no corresponde a la Biblia. Pero hacemos referencia a esto, para que notemos lo complejo que era en la antigüedad mantener una obra literaria circulando en aquel tiempo.

[41] Los cuatro generales fueron: Antípatro, Lisímaco, Ptolomeo I Sóter y Seleuco I Nicátor.

[42] Maier, P. 1988. Josefo: Los escritos esenciales (p. 190-192). Ptolomeo Filadelfo. Grand Rapids: Editorial Portavoz.

[43] Dickson, R. E. 1986. El ocaso de los incrédulos (pp. 385-386). Historia de la Biblia, parte II, cap. 22. Terrassa: Editorial CLIE.

[44] 237 para ser exactos.

[45] La tribu Kimyal recibe La Biblia por primera vez en su idioma. Revisado el 23 de noviembre del 2020. Véase: https://www.youtube.com/watch?v=LNEyWSubyh0

[46] Un silogismo es un argumento deductivo que se lleva a través de una premisa principal, una premisa objetiva y luego de estas, se llega a una conclusión.